
Siento carecer de originalidad para felicitar la navidad desde aquí, ya lo hice varias años en la versión primera del blog y no estoy dispuesto a hacer lo mismo. Época triste en la que te venden una supuesta alegría que ya te marca la tristeza de su desaparición antes de que aparezca, mucho frío y luces de navidad adornando a esos que duermen en los cajeros automáticos y que a ti te entra bajo tu confortable nórdico edredón si te dejas una rajilla algo subida de la persiana. Habrá que seguir el manido ritual de siempre, aunque no queramos el resto de individuos que te rodean a mayor o menor distancia te hacen estar ahí. Y tendremos que estar al ser empujados sin remedio.
Pasadlo bien.
8 comentarios:
Qué espantosa realidad anual esta de la Navidad...
Esa es la cruda realidad, Jesús,nos venden la moto, nos llevan como borregos...no continuo porque es indignante.
Un abrazo
Puede ser espantosa, o cruda realidad. Todos tenemos motivos para odiar la navidad, y quizas un servidor mas que muchos; pero tenemos dos opciones: o amargarnos y encerrarnos en nuestro dolor, o bien intentar hacer felices a los demas.
Tampoco es tan dificil elegir.
Subscribo todo lo que has dicho, más lo que han dicho tus comentaristas.
Texto exacto, Jesús.
Un abrazo.
Esta fecha, si tiene sentido es por la cercanía y la amistad. Lo demás es prescindible. Feliz navidad amigo.
Aun estando de acuerdo, no quiero rendirme ante el pesimismo de las revelaciones.
Hay una vía de escape: transformarse en aquel niño, que antaño disfrutó de la "maravillosa" y vibrante Navidad.
Es posible.
Salud y felicidad.
Cuando se tienen hijos, se le vuelve a coger el gusto a las fiestas al contemplarlas con la ilusión e inocencia que aportan sus ojos.
Supongo que cuando se tengan nietos ocurrirá otro tanto.
Felices fiestas, pariente lejano.
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