PAN Y ACEITE

Fin - David Monteagudo - Narrativa del Acantilado. Excursión de placer, miedo en el cuerpo al lector, miedo de día y miedo de noche sin aparentar al principio ser una obra de terror. Recomendable libro aunque sólo sea por la primera parte que te mete la desazón por varios lugares en tu interior y donde tras el desconcierto de los primeros capítulos de churreteo pasas a una atmósfera de terror que vives como lector sin que necesarimente la vivan los personajes. El final es predecible, nos vamos a la inversa, los protagonistas pasan a sentir el terror y tú lees lo siempre leído aunque no acabas de verlo claro debido a los diversos despistes unos reales y otros metafóricos que te va colocando el autor.



Si fuese delegado de mi delegación obsequiaría a cada trabajador con una botella de aceite de oliva virgen extra tal como ha hecho el presidente de la Diputación Provincial de Jaén con todos los suyos y con tarjeta dedicada y firmada incluso, amén de un espectacular ágape multitudinario en un conocido restaurante capitalino.
Démosle al pueblo pan y circo decía Juvenal como consejero y tribuno, démosle al pueblo pan y circo y nunca verá el motín, e incluso lograrás la confianza de la máxima superioridad al haber conseguido tener a la plebe en absoluto sosiego. Felipe López tan sabio como Juvenal no sólo les da el pan sinó lo más valioso, el oro líquido, sabiduría con el trabajador y el pueblo llano que también es sabio cuando también se convierte aunque sea por poco tiempo en soberano.
Por eso no me gusta ver a los míos tristes y compungidos, yo estoy comprometido, ellos me dicen que no lo están, el día que sea delegado moleré yo mismo si hace falta la aceituna, habrá aceite para todos y con pan de pages y jamón de reserva incluso, y me haré la foto con vosotros la mayoría votante, con la élite minoritaria no votante no me haré tantas.



Consigo comunicarme con Alberto Olmos, sí el autor entre otros de El Estatus, A bordo del Naufragio, Trenes hacia Tokio, etc. Es de los pocos o casi el único escritor que atiende a sus lectores, no está mudo como otros a los que alguna vez me he dirigido, ha tenido la deferencia de comentarme que Así de loco te puedes volver única obra que me falta de él está agotada, también me dice que no vale la pena su lectura, si lo dice él le creeremos, aunque sólo por eso valdrá la pena.

3 comentarios:

Matzerath dijo...

Setsukusu suru to, kudasanai In de iizu!!

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

Me apunto a lo del aceite.

Cornelivs dijo...

Ay, nuestro aceite, oro andaluz, maravilla de maravillas.

Un cordial saludo...!