
Vivo mi propia autoficción, deambulo por la ciudad imaginando que es otra distinta pareciéndome ser una especie de pintor famoso cuyos brochazos o pinceladas no son de pintura sino de otro tipo de óleo, de aceite de oliva sobre la media tostada viendo pasar las mismas caras y personajes de siempre que entran y salen a borbotones de la calle Cerón.
Me he sentido un bicho extraño cuando he adquirido nuevos libros, han sido días asquerosos, auténticos momentos de pavor en la librería, hasta en la del Corte Inglés fui testigo del absurdo caos en el que viven los lectores o mejor dicho furibundos compradores de libros en estas llamadas señaladas fechas.
¿Lo quiere para regalo?
Sí.
¿Lo quiere para regalo?
Sí.
¿Lo quiere para regalo?
Sí.
¿Desde cuándo tiene sentido regalar la lectura? ¿Desde cuándo el lector regalado no tiene criterio formado y necesita que le regalen lo que tiene que leer? ¿Desde cuándo el comprador que regala desea influir en el gusto del destinatario de las letras regaladas?
Un caos inaudito en el mostrador de libros del Corte Inglés, desde unos pocos metros en la sección papelería observaba el lamentable espectáculo consumista de seres traficando con las letras y los posibles gustos de terceros, y algo más, la mesa expositora de los libros de Stieg Larsson parecía una estantería de whisky saqueada, por lo menos en la metrópolis se guardan las formas.

En estos días de salida de los días señalados quiero imitar a alguien que quiso voluntariamente desaparecer, yo también quiero desaparecer, escribir o leer para ausentarme y vivir sin ser molestado, la soledad como afrodisíaco del espíritu siendo yo mi propio autosecuestrado y poder vivir con calma mi propia autoficción. Doctor Pasavento – Enrique Vila – Matas, una gran segunda parte, la fuerza la va adquiriendo al final en lugar de perderla, la ocavidad femenina más dichosa y feliz que ninguna, tengo varios libros de este escritor pendientes, lo contaré aquí, así lo peloteo un poco y me enlaza el blog a su página.
8 comentarios:
En el fondo, lo mejor de nosotros mismos es nuestra parodia. Yo casi la he conseguido.
Que grandes verdades las que escribes amigo.
De Vila-Matas estoy leyendo actualmente Hijos sin hijos, un gran tributo a Kafka a mi entender.
Feliz año te deseo. Y feliz S.Antón.
Pedí un montón de libros, con títulos y nombres y los reyes ¡¡no me han traído ni uno ni medio!!
Estupendo post, amigo Jesus. No he podido evitar olvidarme de la famosa frase (Azaña) que seguro que conoces: "En España, la mejor manera de guardar un secreto es escribir un libro".
Un abrazo.
yo le enlazo, usted me enlaza...
Yo te enlazo Enrique, pero no me hable de usted.
Cuando leí este libro, recuerdo que anoté todos los títulos de otros libros que salen en sus páginas.
Algo que debo agradecer a Enrique Vila Matas además de el placer que supone para mi leer todo o casi todo lo que escribe, es darme a conocer tantos y tantos autores desconocidos para mi, y que de no haber sido por sus libros creo que jamás los hubiera leido.
Personalmente cuando regalo " lectura" es porque sé que tipo de libros le gustan a la persona regalada, o porque escuché eso de: tengo que comprarme lo último de.....Javier Marias por ejemplo, y voy y se lo regalo.
Enhorabuena por tu blog, es de lo mejor que he leido por aquí, me lo han recomendado, ¡ qué sabrá nadie, lo que quiero leer! y aquí me tienes. Felicidades.
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