Este año como he dicho arriba me he apuntado a la fría y sana costumbre dominguera con una salvedad, como el recorrido de la carrera de San Antón real pasa por mi domicilio he decidido omitir el acercarme a la imaginaria línea de salida, sino que habiéndome imaginado de forma propia haber realizado corriendo ese tramo decidí seguir adelante y sin mirar atrás. Y sí, he ascendido los Escuderos, es la primera vez que lo hago al preparar esta carrera, anoche Bernar vía teléfono me aconsejó un reconocimiento de la cuesta escuderil subiéndola tres veces seguidas, ha ido listo el amigo, he preferido seguir tras llegar frito a la rotonda de arriba correr por la San Antón imaginaria, aunque la verdad es que tampoco he llegado a la fantasmagórica meta al no haber sardinas y ser todavía esto una idea novedosa no materializada, pero sí he ascendido de nuevo y de forma completa la avenida de Madrid, total 52 minutos de carrera continua a 0º C.

Ya en casa ducha sin ropa, prensa local y nacional, café en el Tren, la Colombiana de la Avenida Madrid no abre el domingo, el suplemento de El País ha sido arrojado al contenedor de reciclado de papel exceptuando la última página de la zona fantasma de Javier Marías que arranco como única cosa útil para leer, este suplemento dominical parece cada vez más un catálogo comercial, quizás sea una percepción equivocada debido a mi enfermedad o algún tipo de sobrevenido mal endémico.
3 comentarios:
Totalmente de acuerdo con el suplemento del país. Lleva unos meses con demasiado lujo y poco contenido.
Es cierto, Javier Marías es la excepción en EPS.
La crisis, continúa siendo una cuestión -para algunos- solamente metafísica. Algunos, no ven más allá de sus repletas barrigas.
La carrera de San Antón no será ni lloviendo, ni nevando, ni a 0º. Dicen que saldrá el Sol.
Esperemos.
Salud.
Jesús:
Si corrés la carrera, más que ánimos... Y como diría un deseperado por la meta: "Lo importante es llegar"...
Que te deparen buenos vientos,
Aquileana ;)
Publicar un comentario en la entrada