OIDOR



Muchos años en una situación de privilegio como oidor en la oficina, en los pasillos, en el Mabel, ver, oír y callar como un paria, la gente descontenta, muchos miles de votos de la izquierda dicen estar en el aire que dicen perderse, los del obrero funcionarial, ellos no salen en la foto pero sus votos pesan. Begoña Álvarez Civantos se hacía fotos con los precisamente menos votantes, mucha reunión con quien no te vota, salto al consejo consultivo, muchos méritos le avalan de modernización de la institución que ha gobernado pero la O de obrero del partido que representaba pocos dicen haberla visto, queda poco para las elecciones, nuevo consejero no tan técnico o nada técnico, hombre de partido que buscará lo práctico barriendo para el interior recuperando el voto que se dice perdido, mantendrá lo logrado pero le toca conquistar al descontento que no salió en la foto, el de la clase obrera, fotos sí, pero también con nosotros, no sólo con ellos, primera, segunda y tercera persona del plural a poner en marcha. Me siento un mudo oidor en el arrabal político, en el puro silencio, pero en el de los votos que siempre fue de izquierda, somos más que ellos, que los de la foto que ya de por sí dicen que no nos votan, el voto es secreto pero a voces en este caso, seguiré de oidor viendo qué dicen a partir de ahora.



La procesión de los estudiantes no ha salido, las mejores medias negras de M se quedan sin salir del cajón esperando otra mejor ocasión, la lluvia lo ha impedido, se queda en pijama, el año pasado la vimos con A en San Ildefonso, el Cristo pasó a cámara rápida debido a una tormenta con la que no se contaba, cámara rápida sin derecho a moviola, la resaca etílica sigue en estado de buena esperanza, buenos momentos decisivos con la réflex sin moverme de la mesa del Bar del Pósito, cuando más cerveza bebo mejores imágenes capto. En el bodegón no hay luz para afotar, la hermana de uno de mis mejores amigos la veo mucho más atractiva que a mi propio amigo, la culpa la tuvieron ellos no hacían más que pedir cerveza tamaño litro, eso sí era de Alcázar.



Esta noche he soñado con ella, estaba cansada de esperarme desnuda en la playa, se estaba planteando el vertirse y marcharse a su ciudad, no quería ser durante más tiempo mi musa sin recibir nada a cambio, quería despertarme reflexionando sobre los que estamos en el mundo para estorbar como en su día fui un auténtico estorbo en el sanatorio mental, no podía quizás por el efecto del algidol, pensaba en alguna musa sustituta capaz de desplazarse a la arena mediterránea y desnudarse completamente quedándose aquí de forma permanente como fuente de inspiración, carne fresca del género femenino para mis depravados ojos, sigo queriendo despertar, no puedo hacer nada, mi coneja está perezosa, vuelvo a pensar en mi posible musa sustituta, que no parezca que exista aunque la oigamos y veamos.

6 comentarios:

ana dijo...

de vertirse, a vestirse, va un abismo ¿no?

Lola dijo...

De una u otra forma siempre esperamos algo a cambio ¿no?

Randle dijo...

en efecto Ana, el mismo abismo de corrección o interpretación de alguna palabre el procesador de textos al acto voluntario de colocar tildes en un lugar incorrecto, gracias por pasar.

Sí Lola aunque no venga.

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

A mí también me gusta soñar con ella. A veces, hasta le pongo rostro.

ana dijo...

el procesador no procesa bién es cierto, no entiende "la palabre" de nada.

Manuel de la Rosa -tuccitano- dijo...

Yo también sueño con ella...lo que pasa es que cuando despierto la tengo al lado... procesión que no sale...ya saldrá el próximo año...y de políticos...¿que quieres que te diga de políticos?...que van ca ando la tumba de la incredibilidad... un abrazo desde tucci.