PERSONAJES SECUNDARIOS



Mi propio argumento ha tejido sobre mí una tela de araña en la que llevo años atrapado sin poder salir, un día tras otro atrapado en el tiempo, la publicación de los dramáticos días de la marmota vividos en el Sanatorio Mental de Cástulo que nunca vieron un final feliz al contrario que en la película será mi tabla de náufrago que me hará llegar a la orilla y poder pisar por fin tierra firme.
Difícil es la publicación de aquella nefasta época cuando no soy el autor sino el malvado protagonista de aquellos años que no fue capaz de escalar a la torre del hospital y rescatar a la princesa, difícil es también entender el por qué tus principales lectores son tus más acérrimos enemigos, sean las enfermeras del sanatorio que no se pierden un solo capítulo de mi extraño papel que me adjudicó el autor en las páginas de su novela. Faulkner me dio la respuesta, nunca he conseguido terminar un libro de Faulkner, aunque sí he superado dos veces y pico las obras completas de Onetti, un faulkneriano donde los haya. Pero sí entendí a Faulkner y hoy entiendo a mis viejas amigas al leer: “Una novela es la vida secreta de un escritor, el oscuro hermano gemelo de un hombre”.
Yo me reía aquellos años a carcajadas mientras mi alma gemela lloraba en los rincones, ahora estoy enfermo de literatura como Vila – Matas, enfermo y obsesionado con escribir, el mejor ansiolítico, una especie de antipolvo que esa alma gemela clama desde las páginas de la novela como personaje donde me utilizo yo mismo como excusa por no saber escribir bien, la disculpa de cualquier mal juntaletras, ser el personaje y si es posible el malo de la historia en el que me convirtieron, situación que sigo manteniendo aunque me lean tanto haciéndome pensar que por qué a mí cuando hay tantas buenas obras en las bibliotecas o mercado literario.

Hoy me han descubierto una nueva cafetería, se ha ganado el segundo día de existencia el distintivo de calidad como lugar donde sirven el aceite de oliva para la tostada en cacharra metálica, está tocando el barrio judicial y el hospital, no recuerdo su nombre, pero está al principio o al final de Arquitecto Berges, mañana cumpliré con mi obligación de volver a la Colombia 50 a ver si tengo suerte y tengo visita, aunque sea alguno de esos personajes también secundarios de la novela en la que como he dicho sigo sin poder salir.
M por fin llega, tiene la obligación de hacer una tarde a la semana en ese centro de mayores donde la junta le tiene adjudicada la misión de trabajar socialmente por ellos, son de mucha edad, pero me cuenta que con las actividades que organizan algunos jueves se divierten mejor que muchos jóvenes, ahora entiendo lo de la tercera juventud a la que nos vamos acercando paso a paso, los personajes también envejecemos, las letras se tornan más claras y las páginas pajizas.



Fernández de Moya ha salido a la calle hoy, lo veo en Onda Jaén haciéndose fotos con vecinos con aspecto de ser más de izquierdas que la Pasionaria, dicen los de su grupo político que no salen en la tele, querrán que acudan las cámaras a su despacho y grabarlos alpotronados en el sillón, el Moya no es de calle, le cuesta salir, no le gusta, nunca los veo por la calle, todo lo contrario que sus rivales políticos del PSOE de los cuales a veces veo tantos por las calles cuando subo al centro histórico que casi me tengo que esconder si no tengo ganas ese día de saludar a nadie por encontrarme en una fase o capítulo de insociabilidad. Prefiero al político que sube y baja por las calles de Jaén, el que sale y el que entra y se hace fotos y deja grabar todos los días, dos veces al mes no vale, los que se quejan que no los graban por ser sólo de despachito sanclementino sin nada constructivo que aportar seguirán sin salir en la tele, seguirán siendo simples personajes secundarios de su impropia historia, la más negra, nunca les perdonaré tanta oposición destructiva hacia el tranvía de Jaén, aunque ahora están algo más callados en ese tema, se están dando cuenta de que estaban metiendo la pata.
La exclusión sigue, Celia Mondéjar, fotógrafo o fotógrafa de Ideal Jaén también me expulsa de su facebook, seguimos sin ser nadie, tormento en aumento.