El ficticio es otra vida, no es real, no existe. Al absurdo ficticio hay que estrujarlo, buscar e indagar en todas y cada una de las miserias de su vida, extraerle todo lo que tiene, transformarlo en real si hace falta, desenmascararlo para que todo concluya, que venda el perro ese con collar que lo pasea y tiene atado condenando después a su compañero de historia a seguir habitando en el conocimiento y misterio más profundo de la literatura rescatándome a Julien Gracq o Robert Walser, a Witold Gombrowicz no al haberlo leído antes en el sanatorio sin que se enterara, a David Foster Wallace sí, con su niña de pelo raro (esta tarde tras la corta carrera en la vía verde leo Entrevistas breves con hombres repulsivos). En el Café Pérec de hoy, Enrique Vila – Matas nos habla de un escritor que parece huido de la novela de otro, ellos parecen a su vez protagonistas y narradores de un mal folletín, es un halago que se acuerden de ti, ha sido un disfrute extraño de las vivencias de estas semanas atrás, mejor así, fantasía y espejismos en la calle Cerón, ya tuve una vez suficiente con haber sido el perdedor de una batalla mezquina, ¿para qué más?

Juergen Teller es un fotógrafo al natural que sabe provocar inspiración, mira a los ojos cuando inmortaliza con su objetivo, me enseña a no esconderme, la naturaleza de la fotografía sin artificios ni otros ingredientes, la fotografía totalmente al natural, admirable por su huida hacia delante de exponer o desarrollar estilismos o venderse a directores de arte, el dueño y señor eres tú, el resto se someten a organismos, cajas de ahorro y sus salones de exposiciones.
6 comentarios:
No hay nada mejor que mirar a los ojos de quien está a nuestro lado.. Se adivina más de lo que su boca pueda decir..............
"No queda pan de pipa en Casa Paco": colega, menuda mierda de blog que te gastas.
La primera frase atrapa, incluso a los que la critican, por lo que veo.
Los escritores siempre parecen personajes de los libros de otros...
El pan de pipa de casa paco es tan famoso ya como sus patatas. Sabrán algunos ignorantes.
Lo siento Óscar, somos así de simples.
Hombre, sí, pero esa aliteración, y el rollo de Casa Paco a estas alturas...
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