
Un día como hoy, un 16 de junio Diario Jaén nos hace cómplices del vil deporte suprimiéndonos el suplemento cultural Paisajes y colocando en su lugar habitual un cuadernillo futbolístico contribuyendo a hacer más grande a Juvenal con su pan, circo y todo lo demás. Un día que si no viajamos por la costa azul francesa bien puede servirnos para celebrar el Bloomsday que se celebra en Dublín algo más que aquí en Jaén, ciudad con suficiente número de joycianos para rememorar el día en el que transcurre la acción de la novela Ulises, algo a lo que contribuí al leer de forma discreta con la lectura de algunos párrafos que lleve copiados de puño y letra en un folio con los que disfruté al subir a desayunar a la Colombiana…. ¡Señor Bloom! ¡Usted aquí, en las guaridas del pecado! ¡Lo pesqué in fraganti! ¡Bribón!...., muchos hemos leído Ulises, otros joycianos que celebran el Bloomsday no lo han leído, merece una relectura como miembro iluso de la Orden del Finnegans. Enrique Vila – Matas se mezcla en Dublín con los joycianos de forma anónima, nunca le dijo su nombre a aquel periodista que averiguó que nadie de los celebrantes del Bloomsday habían leído Ulises de principio a fin, Vila – Matas lo hizo varias veces, asignatura pendiente como muchas, la culpa fue de lo ocurrido una mañana en el Sanatorio Mental de Cástulo, la tentación lectora por parte de una cuidadora se tradujo en forma de Ulises. Espero que mis viejos fantasmas que ahora viajan por la France suba a Dublin aunque sea tarde.
4 comentarios:
Me temo que el fútbol no se va a conformar con un suplemento cultural y fagocitará muchas más cosas.
Para alguien que no le gusta, el mundial supone la oportunidad de disfrutar de un Madrid irrealmente vacío (casi como en abre los ojos).
Saludos.
Esta España es así... Un besito
Leyendo a Joyce no sé si te vas a librar de tus fantasmas: posiblemente conseguirás que te hablen en un largo monólogo interior.
La presencia de joyce parace inabarcale, no? Tal vez si seguimos buscando, encontremos una señal, aunuqe desde luego la vida está llena de situaciones superficiales en medio de diálogos más superficiales aún. Decía Borges, que él escribía cuentos porque no era capaz de ser genial en más de cincuenta páginas. Uno aprende a posicionarse experimentando con la literatura de otros. Las tranquilas situaciones del Ulises quizá no determinen la magia necesaria para muchos lectores, después de todo se dice que escribimos el libro que nos gustaría leer.
Xosé Avelleira
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