
Leo a Enrique Vila – Matas hoy en Café Perec que Bataille escribe mientras oye ladrar un perro, no he leído nada de Bataille y tampoco tengo vecinos con perro en el bloque mientras escribo, pero sí en la ciudad, igualmente esos perros no ladrad, más bien hablan y conjuran sus dueños, Vila – Matas titula su artículo “Conjuras invisibles”, los perros que veo últimamente no tienen dueño al que pasear, una imagen reaparece en mis sueños cada noche, una foto de una gran escritora de la ciudad con su perro por uno de los parques de la ciudad.
Advertí casi de forma secreta de ella en la calle Campanas a una hora pronta, en efecto circulaba con el perro, muy guapa para su edad, me sentía atraído enormemente por su escritura, una Joyce femenina para las letras de Jaén, esa misma mañana no recordaba qué parte del sueño viví con ella aunque gracias a ello conseguí darme cuenta de que no podía ser la escritora siendo efectivamente la señora de la foto…., su sorpresa fue mayúscula cuando la felicité, qué poco sabían aquellos a los que adjudicaron personalidad literaria a la señora con perro de la foto que al encontrármela iba a negarme su existencia, me confirmó ser una vecina totalmente anónima y ajena a cualquier tipo de actividad literaria, una vecina más con vida ordenada en su amada ciudad y con una gran dedicación a los cuidados de su chucho al que pasea puntualmente cada día por las calles de Jaén. La cosa quedó algo más clara, los sueños hay que interpretarlos con la realidad, pero todavía me sentía confundido, esa noche volví a soñar, era ella, la misma, el mismo perro, cuando despierto mis neuronas volvieron a enloquecer, un follón literario similar a un sudoku, pocos escritores y algunos inexistentes.
Me mantengo receptivo a lo racional, también a lo no racional en algún caso, me pasa por la obsesiva manía de leer a muchos autores que hablan de otros autores, no hace falta repetir ejemplos, le sumamos cualquier escritor que refleje su personalidad en lo que escribe, añadámosle una especie de autobiografía con añadidos ficticios, conclusión, el autor y personaje en caso de no ser el mismo por lo menos se asemejan, la locura superando cualquier misticismo literario, el personaje que es real en lo virtual supuestamente es autor en la realidad sin ser autor de nada e ignorante de todo. Todo un extraño ejemplo si un viernes por la tarde tras la siesta y el café te encuentras con un escritor que escribe poco o nada siendo luego el más leído.
2 comentarios:
Los sueños interpretados con la realidad !me gusta¡ voy a intentarlo.
Dicen que no por escribir mejor se te valora más, en esto digo yo que como en todo, o naces con estrellas o naces estrellado. Buenos días
Pues yo odio esos escritos de algunos autores que no tienen más idea propia que ensartar citas de otros autors... Por lo demás, de acuerdo.
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