POLLO DE AGUA

La fotografía en El País de Laurence B Kanter con Ian Mcclure contemplando lo que según ellos es un nuevo Velázquez (la educación de la virgen) reviste más fuerza visual que el ignoto cuadro, podría servir del inicio de alguna historia de las que cuenta Enrique Vila – Matas sobre sus lecturas de Carver o Beckett u otros fabuladores o ficcionistas. La imagen fotográfica se encuentra ya a la espera de revalorizarse más que el propio cuadro.



Logro superar cinco kilómetros, ni un metro más, la ola de calor asoma antes de las ocho de la mañana, prefiero los largos paseos meditativos por la calle Cerón buscando la mejor orientación debido a la irregular geografía del barrio. Se lo comenté un rato antes a M que todavía dormía, quizás ni corra consolándome con los aparatos gimnásticos del polideportivo de las fuentezuelas, así lo hice aunque la vía verde me absorvió hacia su interior haciéndome correr esos 5 kilómetros como un auténtico pollo de agua.
El domingo es otro cantar, M no quería cumplir su habitualidad corredora en el bulevar, con el calor se le hace más lejos el lugar, el buen marido la suelta en la entrada de la vía verde mientras aprovecho para recorrer parte de esta conocida ruta a pie con la prole saludando con expresión circunstante a esos corredores que con cara de interrogante me veían de niñero paseante por donde habitualmente me ven sufrir. Le comento a M antes de partir que leí en prensa que en ocasiones se escuchan parejas follando en las cercanías de la pista, no le importa, le proporciono una gran idea para una tarde al caer el sol haciendo bueno y real el dicho del lugar, un acto frívolo y banal de carácter satisfactorio en su caso, las musas aparecen revoloteando desazonadas a mi alrededor tras el comentario, nunca lo he hecho tierra adentro, soy un pollo de agua como dije antes, la toma en el mar de olivos, sano ejercicio deportivo de jadeo, reprimir el volumen, sensaciones adrenalínicas incomparables, pura metafísica del corredor, área de servicio improvisada, clímax con aroma a alpechín.

4 comentarios:

Sombras Chinescas dijo...

Mira por dónde, el correr podría tornarse en lo mismo, pero por partida doble y reflexiva.

Saludos.

Lola dijo...

Atreverse a ser parte de la noticia, debe ser excitante.........

Marion dijo...

Es curioso, los alrededores de las zonas deportivas de Jaén terminan siendo un cementerio de profilácticos.
------
(Cinco km en la vía verde. Estoy pensando que entonces pasas el puente de la autovía. Los veteranos principiantes siempre corremos cuatro, no atravesamos el puente):-)

Saludos

Alba Messa dijo...

Me gusta el texto :) Yo también soy una corredora angustiada por no poder corrar a gusto en estos días de tanto calor. Un saludo.