FRASES FANTASMALES
Beckett gustaba de la soledad, una soledad de récord, según relata, las mujeres huelen los falos si están al aire libre y hasta un kilómetro de distancia, una frase fantasmagórica, frases fantasmas que te trasladan al pasado, ¿te soltaron ya de Cástulo?, a mis años, una frase autoexculpatoria que todavía escucho cuando me persigue en los ratos que no puedo concentrarme en la lectura vespertina de los relatos de Samuel Beckett, una frase que pide perdón al resto de semejantes con el objeto de ocultar la realidad, igualmente me siento despistado, no recuerdo todos los capítulos vividos, viví en pleno desconcierto, una eterna vida de sala de espera vivenciando el no transcurrir del tiempo, un asunto individual a resolver que hubiese durado horas si hubiese sido colectivo, el silencio de las ovejas decorando la existencia. A mis años es una oración de complejo e indescifrable sentido gramatical que todavía me persigue, espero que no me haga decaer y volver a Cástulo, la vida es puro sarcasmo, el sanatorio dejó de existir, fue clausurado aunque vivo su estancia día a día en la capital del santo reino, el recuerdo me acosa, tengo que ser más veloz y escapar, pensamientos paranormales, los profiteroles de chocolate como postre eterno, el conejo blanco expiró de aburrimiento me contaron, los espejos de las habitaciones y de los aseos del hospital que reflejan lo que no es devolviendo una deformada realidad. Los recuerdos agotan, mejor no pensar en ellos para no encontrarlos de nuevo, que el lodo los recubra convirtiéndose en una costra inaccesible, me identifico con Beckett, su soledad era espiada a través de las cortinas, me siento espiado a través de nada en concreto, totalmente en vivo y en silencio, observado desde una perspectiva innombrable y confusa, vagar por el desierto sin los límites a la vista corrigiendo defectos, ¿qué defectos so gilipollas?, otra frase que me persigue en la llanura arbórea de la ciudad que vuelve a acogerme y que nunca tuve que abandonar para ser tratado de esa dolencia psíquica, ¿para qué dar algo si no había nada que hacer?, pobre solución de iluso, estaba muerto, me había suicidado poco a poco, una frase que oí entre esas paredes que hablaban solas, el tratamiento se volvió más duro, me había convertido en un enfermo apestado cuya olor se iba a volver más intensa, me siento sucio y maloliente, recuerdo a Beckett, las erecciones impregnan de aroma en la distancia a las féminas, estuve muerto, viviendo de cadáver, Beckett relata la vivencia de un fallecido en su relato “el calmante”, su personaje vaga en libertad, ya no está entre los asesinos en ese refugio donde se da a suponer que fue asesinado, un vivo le ofrece bombones, casi en muerte presencié los profiteroles de chocolate compartidos a los que no fui llamado a probar, otro vivo le habla de sexo, el muerto revivido se había olvidado de la existencia de términos como muslos, culos y coños, sí tenía miedo a caerse, pánico a perder el conocimiento, no lo recobraría jamás. Es un disfrute el juego de sinrazones de Samuel Beckett, ficciones que dejan huellas de las verdades sean estas rotundas, crueles o sensuales, sus personajes suelen vagar perdidos y en soledad, relatos crípticos donde se extiende el pesimismo del que hizo él mismo gala, la absurda existencia humana ante sus ojos, la absurda existencia que vivimos antes y después, las tetas llenas de leche que salvan la existencia del protagonista de “El expulsado” (Samuel Beckett - Relatos - ediciones Tusquets), que mala cabeza.
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8 comentarios:
Las verdades aunque sean dolorosas, siempre son atractivas. porque nos visten de limpio y nos abren los ojos... Siempre un placer pasar por tu espacio.
Saludos y un abrazo.
Becquett siempre supo retratar sexo y muerte. Es decir, la vida.
Ante una situación en la que la verdad pueda hacer daño nunca considero la posibilidad de mentir, es buena la claridad.....
Beckett es un primor; una pena que no conociese a Kafka en persona y se fuesen los dos de viaje o se hiciesen amantes.
maravillosa entrada, y es que adoro a Beckett la verdad y no soy nada objetiva con él.
Estábamos dando un paseo y descubrimos tu blog. Después de un minucioso estudio, STULTIFER te otorga el prestigioso galardón al MEJOR BLOG DEL DÍA correspondiente al miércoles 25 de agosto de 2010 en No sin mi cámara por los contenidos y matices. Visitanos y comenta con nosotros. Saludos cordiales.
Vamos, que nos ha gustado mucho y hemos querido acercarnos a ti.
Puedes colgar el Premio voluntariamente en tu blog.
Ya formas parte de la Orden del Stultifer de Oro.
Y si fotografías una escalera, mándanosla a edusiete@gmail.com y la publicamos inventándonos una historia.
ayyyy ese tipo de cosas las odio perooo son inevitables y sin querer duelennn criminal
besos
Qué otra cosa es vivir, sino suicidarse poco a poco.
Saludos.
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