La nueva temporada no empieza bien, llegó por fin septiembre, la ganadora republicana de una primarias (Chistine O´Donnell) no se masturba predicando la abstinencia sexual, en las librerías de Jaén los literatos de nueva hornada trapichean con las letras junto a los escritores ocultos, en una accidental breve visita a Marina d´Or comprobé la masiva y rancia práctica del puritanismo textil. Rescato del olvido dos obras de Sherwood Anderson, Winesburg, Ohio y Cuentos reunidos, todo antes de casi idiotizarme con la lectura de La posada de las almas de una tal Luisa González, el abuelo poeta que predica la poesía a sus cercanos antes de inundarse con el camposanto del pueblo castellonés, Campos es el lugar, no le pinta mucho como denominación de localidad mediterránea, visito este verano de forma vacacional la impresionante localidad de Ares del Maestre, por más interior que se localice hueles el mar, Campos para Castilla y para el olvido como lugar literario. Almorzamos en el Hotel D´Ares en plena Plaza Mayor donde a mis compañeros de mesa y gracias a la complicidad de las guapas y rubias camareras les pongo en situación del último viaje a la ciudad de Cástulo que nunca llegó a materializarse, ella había llegado temprano a la pensión de las afueras, el ligero frescor del mes de septiembre fue óptimo para cumplir esa penitencia impuesta que no consistía en otra cosa que la de dejarse ser robada por mi presencia en el momento de la llegada a ese punto de encuentro sin necesidad de entrar en la ciudad donde ya no tenía nada al haber sido sembrado en mi contra todo tipo de desavenencias y de discordias, sólo me quedaban las letras, la pluma o bolígrafo para rehogar aquellas imágenes de hastío viviendo entre sombras que hoy tras la salida y transcurso del tiempo se han transformado en fantasmas que siguen conmigo en todos mis pasos de un lado hacia otro, no es la memora a lo que tenía miedo, sino a esos pensamientos de antaño ahí atesorados, las largas jornadas que vivió conmigo, los cafés, la feria de Cástulo, el mirador de las otras afueras que apuntaba hacia Mágina. Volví a la ciudad en busca de la captura del contenido del rastro que dejaron mis huellas, todavía perduraba un ligero efecto big ban, visionado y aborrecido, odiado y leído, muchos sueñan con ver publicada la obra, ella busca en silencio algo que le ayude a su recuerdo admitiendo que puede enviarme al olvido convirtiendo esa solitaria espera de aquella tarde en intrascendente y sin rumbo determinado que no me aportaría nada a mi ilustrado viaje por el mundo de las letras, personajes, pasiones, deseos y odios, en su espera me imaginaba vagando en Jaén por las cafeterías bohemias rodeado de prostitutas, músicos ambulantes, dibujantes callejeros, encuentros furtivos en el parque, follar en el coche en pleno olivar……. Se desnudó ante mi tardanza, seguiría así la espera en este estado, un acto que le traería suerte, no pondría límite a ningún tipo de control cuando apareciese, compensar el desamparo pasado en la soledad de las grises paredes mientras pertenecía al mortificable coro de risas transformadas en eco en el silencio de la tarde. Le gustaría decirme que soy un canalla, un cobarde, un mal artista, un pésimo viajero que sólo busco la satisfacción de mis primarios deseos, mientras me espera no mira hacia atrás del camino que le condujo a las afueras de Cástulo, todo seguía igual ante mi tardanza que ya me producía una cierta desazón estomacal, no entendía la posible razón si es que ésta existía, era la hora del postre, tardaba mucho en rematar el camino, el menú era especial por ser el día de Santa Elena, no me había dado cuenta en el viaje hasta el pueblo que en el resto de la provincia era jornada laboral y en Ares del Maestre día festivo por su patrona, M invitó, mesa para seis que nos costó conseguir gracias a Elena la santa patrona, después de Ares, el fin del mundo tendrá que esperar todavía.
ARES
Ser un lobby intencional, un lobby anónimo que no piensa en hacer regalos a nadie, el olvido numérico hace su pequeña mella en términos estadísticos, un don nadie sin nada que hacer. Ahora están al lado, los tengo cerca, los veo y los huelo, siguen y siguen con la élite que luego les olvidará, hay que contentarlos, tenerlos bien sujetos y amordazados aunque a la hora de la sujeción y apuntalamiento bajes abajo, la cosa a nivel de silencio pinta diferente esta vez, voces y caras de perro como nunca, me entra el desasosiego, ojalá ande bien errado en el planteamiento, lo peor está a nivel medio, justo los que tengo al lado y cerca, los que veo y huelo.
La nueva temporada no empieza bien, llegó por fin septiembre, la ganadora republicana de una primarias (Chistine O´Donnell) no se masturba predicando la abstinencia sexual, en las librerías de Jaén los literatos de nueva hornada trapichean con las letras junto a los escritores ocultos, en una accidental breve visita a Marina d´Or comprobé la masiva y rancia práctica del puritanismo textil. Rescato del olvido dos obras de Sherwood Anderson, Winesburg, Ohio y Cuentos reunidos, todo antes de casi idiotizarme con la lectura de La posada de las almas de una tal Luisa González, el abuelo poeta que predica la poesía a sus cercanos antes de inundarse con el camposanto del pueblo castellonés, Campos es el lugar, no le pinta mucho como denominación de localidad mediterránea, visito este verano de forma vacacional la impresionante localidad de Ares del Maestre, por más interior que se localice hueles el mar, Campos para Castilla y para el olvido como lugar literario. Almorzamos en el Hotel D´Ares en plena Plaza Mayor donde a mis compañeros de mesa y gracias a la complicidad de las guapas y rubias camareras les pongo en situación del último viaje a la ciudad de Cástulo que nunca llegó a materializarse, ella había llegado temprano a la pensión de las afueras, el ligero frescor del mes de septiembre fue óptimo para cumplir esa penitencia impuesta que no consistía en otra cosa que la de dejarse ser robada por mi presencia en el momento de la llegada a ese punto de encuentro sin necesidad de entrar en la ciudad donde ya no tenía nada al haber sido sembrado en mi contra todo tipo de desavenencias y de discordias, sólo me quedaban las letras, la pluma o bolígrafo para rehogar aquellas imágenes de hastío viviendo entre sombras que hoy tras la salida y transcurso del tiempo se han transformado en fantasmas que siguen conmigo en todos mis pasos de un lado hacia otro, no es la memora a lo que tenía miedo, sino a esos pensamientos de antaño ahí atesorados, las largas jornadas que vivió conmigo, los cafés, la feria de Cástulo, el mirador de las otras afueras que apuntaba hacia Mágina. Volví a la ciudad en busca de la captura del contenido del rastro que dejaron mis huellas, todavía perduraba un ligero efecto big ban, visionado y aborrecido, odiado y leído, muchos sueñan con ver publicada la obra, ella busca en silencio algo que le ayude a su recuerdo admitiendo que puede enviarme al olvido convirtiendo esa solitaria espera de aquella tarde en intrascendente y sin rumbo determinado que no me aportaría nada a mi ilustrado viaje por el mundo de las letras, personajes, pasiones, deseos y odios, en su espera me imaginaba vagando en Jaén por las cafeterías bohemias rodeado de prostitutas, músicos ambulantes, dibujantes callejeros, encuentros furtivos en el parque, follar en el coche en pleno olivar……. Se desnudó ante mi tardanza, seguiría así la espera en este estado, un acto que le traería suerte, no pondría límite a ningún tipo de control cuando apareciese, compensar el desamparo pasado en la soledad de las grises paredes mientras pertenecía al mortificable coro de risas transformadas en eco en el silencio de la tarde. Le gustaría decirme que soy un canalla, un cobarde, un mal artista, un pésimo viajero que sólo busco la satisfacción de mis primarios deseos, mientras me espera no mira hacia atrás del camino que le condujo a las afueras de Cástulo, todo seguía igual ante mi tardanza que ya me producía una cierta desazón estomacal, no entendía la posible razón si es que ésta existía, era la hora del postre, tardaba mucho en rematar el camino, el menú era especial por ser el día de Santa Elena, no me había dado cuenta en el viaje hasta el pueblo que en el resto de la provincia era jornada laboral y en Ares del Maestre día festivo por su patrona, M invitó, mesa para seis que nos costó conseguir gracias a Elena la santa patrona, después de Ares, el fin del mundo tendrá que esperar todavía.
La nueva temporada no empieza bien, llegó por fin septiembre, la ganadora republicana de una primarias (Chistine O´Donnell) no se masturba predicando la abstinencia sexual, en las librerías de Jaén los literatos de nueva hornada trapichean con las letras junto a los escritores ocultos, en una accidental breve visita a Marina d´Or comprobé la masiva y rancia práctica del puritanismo textil. Rescato del olvido dos obras de Sherwood Anderson, Winesburg, Ohio y Cuentos reunidos, todo antes de casi idiotizarme con la lectura de La posada de las almas de una tal Luisa González, el abuelo poeta que predica la poesía a sus cercanos antes de inundarse con el camposanto del pueblo castellonés, Campos es el lugar, no le pinta mucho como denominación de localidad mediterránea, visito este verano de forma vacacional la impresionante localidad de Ares del Maestre, por más interior que se localice hueles el mar, Campos para Castilla y para el olvido como lugar literario. Almorzamos en el Hotel D´Ares en plena Plaza Mayor donde a mis compañeros de mesa y gracias a la complicidad de las guapas y rubias camareras les pongo en situación del último viaje a la ciudad de Cástulo que nunca llegó a materializarse, ella había llegado temprano a la pensión de las afueras, el ligero frescor del mes de septiembre fue óptimo para cumplir esa penitencia impuesta que no consistía en otra cosa que la de dejarse ser robada por mi presencia en el momento de la llegada a ese punto de encuentro sin necesidad de entrar en la ciudad donde ya no tenía nada al haber sido sembrado en mi contra todo tipo de desavenencias y de discordias, sólo me quedaban las letras, la pluma o bolígrafo para rehogar aquellas imágenes de hastío viviendo entre sombras que hoy tras la salida y transcurso del tiempo se han transformado en fantasmas que siguen conmigo en todos mis pasos de un lado hacia otro, no es la memora a lo que tenía miedo, sino a esos pensamientos de antaño ahí atesorados, las largas jornadas que vivió conmigo, los cafés, la feria de Cástulo, el mirador de las otras afueras que apuntaba hacia Mágina. Volví a la ciudad en busca de la captura del contenido del rastro que dejaron mis huellas, todavía perduraba un ligero efecto big ban, visionado y aborrecido, odiado y leído, muchos sueñan con ver publicada la obra, ella busca en silencio algo que le ayude a su recuerdo admitiendo que puede enviarme al olvido convirtiendo esa solitaria espera de aquella tarde en intrascendente y sin rumbo determinado que no me aportaría nada a mi ilustrado viaje por el mundo de las letras, personajes, pasiones, deseos y odios, en su espera me imaginaba vagando en Jaén por las cafeterías bohemias rodeado de prostitutas, músicos ambulantes, dibujantes callejeros, encuentros furtivos en el parque, follar en el coche en pleno olivar……. Se desnudó ante mi tardanza, seguiría así la espera en este estado, un acto que le traería suerte, no pondría límite a ningún tipo de control cuando apareciese, compensar el desamparo pasado en la soledad de las grises paredes mientras pertenecía al mortificable coro de risas transformadas en eco en el silencio de la tarde. Le gustaría decirme que soy un canalla, un cobarde, un mal artista, un pésimo viajero que sólo busco la satisfacción de mis primarios deseos, mientras me espera no mira hacia atrás del camino que le condujo a las afueras de Cástulo, todo seguía igual ante mi tardanza que ya me producía una cierta desazón estomacal, no entendía la posible razón si es que ésta existía, era la hora del postre, tardaba mucho en rematar el camino, el menú era especial por ser el día de Santa Elena, no me había dado cuenta en el viaje hasta el pueblo que en el resto de la provincia era jornada laboral y en Ares del Maestre día festivo por su patrona, M invitó, mesa para seis que nos costó conseguir gracias a Elena la santa patrona, después de Ares, el fin del mundo tendrá que esperar todavía.
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3 comentarios:
Canallas que andan sueltos... jajaja
Saludos y un abrazo.
Decía Javier Reverte en una conferencia que en los viajes, a veces, se conoce a gente interesante o pasan cosas interesantes. Pero la mejor forma de saberlo es contarlos, literaturizarlos, que es como viajar dos veces.
Amigo Jesús, cambiando de tema, un reto: tenemos la Media de tu ciudad el último domingo de octubre. Digo tenemos porque iré con mi club si nada se tercia...y que te quiero ver allí. Corriendo.
Veo que el curso ha comenzado normal, hasta en lo de la candidata republicana.
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