ASIDUIDADES
Difícil la convivencia entre fantasmas, verte rodeado de personajes ilusorios que le otorga a tu existencia un morbillo placentero que te hace optar al no poder invertirlo en quedarte entre su mundo y el de los vivos. Aparece ella, se tumba desnuda en una hamaca entre los dos mientras cerraba Saúl ante Samuel de Juan Benet.
Tu naturaleza es así de compleja.
No quiero hacer caso a esa voz, es fantasmal, no existe a pesar de que sus pechos sirven de cebo para esa mirada inquieta que no logro controlar. Pienso que aunque ella esté aquí sigue siendo un personaje de ficción que quizás pueda ser real en otro contexto de la vida, la ficción se me ofrece como realidad, un efecto secundario traducido en completa idiotez que va creciendo de forma progresiva trasladándome a la realidad de ese estado de autodestrucción que no logro refrenar al regresar mentalmente una y otra vez a Cástulo como si fuese una ciudad desconocida anterior a mis recuerdos.
No establezco elementos comparativos en el playazo de Vera, la convivencia del bañista naturista con el bañista textil se consolida, cada uno tiene su margen territorial estrechando lazos de silencio pero de respeto, un ejemplo de feliz estancia otra vez en este hotel nudista, una asiduidad discontinua de dos décadas ya, M dice que no conoce otra zona, escapadas por Europa y sin Europa, Canarias, Levante…. Volvemos aquí como un resorte, aquellos tiempos en plan salvaje casi hippy, nunca imaginamos esta situación asidua al lugar. Estado natural en piscina y arena, libre de cargas emocionales, relajación en situación máxima, si aparecen los fantasmas al lado mejor que mejor.
Ahora siguen ahí en mi mente, en la cafetería, están todos, los de cuello más estirado y los de ignotos deseos acuciantes de pasión, recuerdos y evocaciones que emergen de tiempos pasados para adornar la incertidumbre del presente antes de levantarme dejando a ambas en sus hamacas y dirigirme al interior de la piscina con la intriga de ver qué ocurre a continuación.
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13 comentarios:
En el fondo estamos rodeados de fantamas en todo momento. Al menos, a los asiduos los conocemos.
Echaba de menos tus entradas. Como dice Pedro esos que tenemos cerca los conocemos, yo tengo unos pocos, ya sabes lo que quiero decir.
Buen texto para empezar una dura semana.
Un afectuoso saludo.
Me sorprende que te des por aludido, Jesus.
Este post mio no iba dirigido a ti, en realidad no va dirigido a nadie de la blogosfera, sino a una persona, de carne y hueso, que no tiene blog, y que vive apartada de la blogosfera; aunque, eso si, presume de escribir divinamente.
Saludos.
Excelente foto. Y el tipo de las barbas parece que ha picado el mismo cebo que citas.
Saludos.
Veo que compartimos afición. Pero tú si que escribes, lo mío sólo ha sido una forma de pasar el verano.
Un saludo.
Una reflexión frívola, el bañista nudista, aun joven, tiene un culo muy feo (ella no), de alguna forma los textiles nos ahorran con su modestia –esa es la palabra- tanta fealdad por muy “natural” que se presente
Los pechos como cebo... nunca fallan, seguro que perdiste el hilo de Benet.
que buenos textos!
bienvenido a un Mar sin apuros........
An interesting photo.
Ghosts about us to day for sure.
La naturaleza, la mayor de la veces, de natural, tiene sólo el nombre, en especial en lo referido a la raza humana...
Saludos y un abrazo.
Todos en pelotas? Qué asco, no?
Qué asco aquel que ignora y aquel que se oculta, ¿verdad anónimo?
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