
No sé por qué me da por pensar que este lugar interminable es narrado por el propio lector, la historia va surgiendo de mi bolígrafo como una necesidad artificial que va logrando satisfacer las curiosidades lectoras de unos y las ansias indescifrables de otros. Siento un profundo deseo de volver a Cástulo, revivir de nuevo la misma soledad, el mismo deseo, las mismas inspiraciones, tomar nuevas notas, últimamente me da la impresión que los fantasmas más que perseguirme me huyen, anhelo volver a escuchar aquellas frases tan literarias. Le presentaría a cada uno de los personajes a Patricia Esteban Erlés, hoy termino su extraño libro Azul ruso, historias kafkianas de carácter latino, utiliza de forma tendenciosa lo absurdo del ser humano, al estilo Sanatorio de Cástulo, un viaje incompleto, historias que no terminaron de cuajar o que fueron desviadas por otro derrotero, me siento en el recuerdo como el invitado a un acto que es atrapado por su propia soledad al llegar a la ciudad donde se celebraba el acto literario en Perder teorías de Enrique Vila – Matas, la soledad traicionera que sin buscarla ni desearla te acoge, Patricia Esteban Erlés no ha visitado el Sanatorio de Cástulo, Enrique Vila – Matas sí lo hizo, en la misma ciudad de Lyon pudo comprobar lo que es que nadie te dé la bienvenida que bien equivale a no ser bienvenido o bien recibido, una espera eterna, Perder teorías es la eterna espera del escritor, ¿de qué me suena?, frases eternas, invitación a lo prohibido, la manzana de Eva, la que no has de morder, ofrecida entre las estanterías de la biblioteca en vivo y en directo.
11 comentarios:
Se debe morder toda manzana.
Y, en efecto, nuestra historia siempre la escriben los otros, nosotros no somos más que su lectura.
Si no sabes que decir,mejor no digas nada.Simplemente lee.
Besos.
Morgana.
Muchas gracias por leer el libro, un placer pasarse por aquí. Abrazos, Patro.
Eva era una punky..
¡Hola!
Somos actores, y, llámase providencia, Dios, o lo que sea, parece que eligieran el camino por nosotros; aunque siempre podemos escribirla de distintas maneras.
¡Encantado de conocerte!
Miguel
Perder teorías, trenes, nubes que pasan, aviones que se escapan... tiempo, pero manzanas como esa han de morderse.
Habrá que leer "Azul ruso". Ya son muchas voces las que me lo recomiendan.
Yo tambien me apunto Azul ruso, para leerlo próximamente, me apetece mucho.
Perder para nuevamente encontrar, a veces tenemos suerte y nos encontramos a nosotros mismos.
Soy una experta en perder y a veces no se encontrar. ¿te encontraré mañana?
Por mucho que nos esforcemos... poco pintamos en la escritura de nuestra aventura... y que solo estamos, más de lo que nos imaginamos...un abrazo
El árbol está lleno de manzanas. Algunas, darán la clarividencia. Otras, el frío de la necedad.
En último término, tan sólo somos una proyección de la Naturaleza.
Salud.
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