En principio cierro los ojos encima de la colcha donde recuerdo lo último que escribí, pienso en la mentira que narré sobre lo que solté en la librería Metrópolis esa mañana de días pasados, negué haber leído un libro que llevaba meses terminada su lectura, fue un texto de ficción que te introduce en la confusión al convertirme en lector de mi propia escritura, no sabes si al final ha sucedió o no lo relatado, si la visita a la librería o la lectura de la obra en cuestión ha sido ficción o realidad. Escritores anónimos, leen y devoran literatura son ningún tipo de control provocándoles casi indigestiones literarias, Juan Benet, Ricardo Piglia, Quim Monzó,........................, después escriben sin darse a conocer ocultado su obra al resto, o a parte del resto, así sucedió con el Lazarillo de Tormes, el primer referente de este caso, el anónimo del Lazarillo falleció sin compadrear con otros escritores, el conchaveo con terceros literatos puede servir para dar fe o tener en forma de guarda o custodia la obra del primero, igualmente el compadreo no me interesa, prefiero antes o después conocer la obra oculta del autor ignoto, la obra del novicio antes o después la leeremos comprada en la librería o regalada por el mismo autor, el anónimo juego a confundirte, a situarte en otro estado de soledad.
Caja de Granada contra el arte.
de Lorena Olmo.
La exposición que se encontraba programada dentro del marco de Fotogranada10, para la Plaza de las Culturas y perteneciente al edificio del Centro Cultural Memoria de Andalucía ha sido censurada por la organización de la Caja de Granada por motivos ajenos a mi obra, siendo estos en su totalidad económicos, puesto que coincide con la fusión con otra entidad bancaria y no ha sido considerada apropiada en estos momentos. Manifiesto mi descontento ante esta situación, y culpo a los responsables de la agenda cultural del Centro, dado que esta exposición fue aprobada con 6 meses de antelación.
Por otro lado, resalto el evidente desinterés que el Centro Cultural ha mostrado con mi obra, dejando de convocar a los medios de comunicación, no publicitando mi exposición, no acudiendo a la inauguración de la misma, escondiendo algunas fotografías al público sin mi consentimiento, y relegando mi obra a un pasillo totalmente inadecuado y que no reúne ni las condiciones necesarias de iluminación.
Exijo una disculpa y una compensación formal, que de no producirse se transformará en mi insistencia ante los medios de comunicación informando de lo sucedido, y no tendré ningún reparo en hacerlo con los nombres y apellidos pertinentes.
Lorena Olmo con gafas
8 comentarios:
Todos deberíamos ser anónimos.
Para mi ser anonima sería un lujo, porque me daría esa libertad de la que a veces me siento necesitada. Tu sabes a que me refiero Jesús. Un besito
El anonimato, la mayoría de las veces, es confortable aunque quizá en la escritura llega un momento que deja de tener sentido.
Me dejas muy pensativo, no sé que decirte...
Yo estoy contento siendo anónimo, aunque a veces el ser anónimo para seres queridos me pone de los cohetes.
Miguel
Ese otro estado de soledad: el anonimato.
Y a pesar de...
llegar hasta hoy y más con una obra como El lazarillo que fascina...
Was he published in English
Es como encontrarse en la calle sin nombre. Todos se conocen, y sin embargo, desconocen sus nombres.
Anonimato, en algunas ocasiones, significa "igualdad". Igualdad, real.
Anonimato, humildad, modestia; un beneficio para el espíritu, quizás.
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