BAJO TIERRA



Al parecer Fernand de Beaumont fue un arqueólogo de una ambición sin límites, buscó con denuedo una ciudad llamada Lebtit por los árabes, creyó que el rastro de esta legendaria ciudad estaba aquí en la provincia, enterrada en el mismísimo pie de Sierra Mágina. Busco con algo de desasosiego a Beaumont, su existencia o no, sujeto real o inventado por la pluma de Georges Perec, busco asimismo esa hipotética ciudad de Lebtit con el fin de averiguar si existió la hallase o no Beaumont o al final es todo fruto de la ficción desmesurada de Perec en La vida instrucciones de uso.
La ciudad supuesta de Lebtit, supuestamente sepultada en el subsuelo de Jaén me hizo demostrar a mí mismo una aburrida tarde de un día laboral de otoño que no es más que una leyenda con la consiguiente conjetura sobre si Perec estuvo alguna vez en Jaén para inspirarse en la redacción de su novela, o buscaba también la pista del supuesto arqueólogo avaricioso si es que al final se dejó caer por esta tierra, al final todo podía ser una leyenda dentro de otra leyenda, un círculo sinfín dentro del mágico hacer literario de los unos y los otros.
En mi opinión, más allá de la mayor o menor calidad de La vida instrucciones de uso, y más allá también de que Georges Perec y Julien Gracq son dos de los autores más honrados por Enrique Vila – Matas, el dilema estribaría en que ya son dos los escritores de fuera de más allá de nuestra frontera que de una forma u otra mencionan a Sierra Mágina en sus libros sin saber si realmente estuvieron o no por aquí. ¿O qué pensarán los lectores de estos autores tan metaliterarios que no nos conozcan a nosotros sobre la posible existencia ficticia o utópica de la provincia de Jaén y su Sierra Mágina?

4 comentarios:

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

Ha de reconocerse que Sierra Mágina tiene nombre de lugar utópico.

Lansky dijo...

La Sierra Magina existe, pero está tapada por olivos; lo certifico, como existe el careto agrietado y cejijunto de Muñoz Molina o, algo más lejos, el hidropéptico, blando, temeroso de Vila-Matas. Perec en cambio no salió más lejos de su 'arrodissement' del distrito V o por ahí

anapedraza dijo...

Siempre es más mágica cuando se conoce, que cuando se "conoce" por un autor.

Para Ana, mi mujer, es el infierno (alergía muy fuerte a los olivos).

¡Un abrazo!

Miguel

Sombras Chinescas dijo...

También Vila Matas es bastante metaliterario (Baterbly y compañía, La asesina ilustrada...).

Saludos.