
Viajar al purgatorio escribiendo sin secuencia lógica, imitamos así nuestro propio pensamiento, viajar son orden alguno, el pensamiento humano no sigue una sucesión ordenada, los estímulos externos o internos como recuerdos, visiones, lectura, encuentros, sonidos, nos hacen ir cambiando el contenido de lo que vamos pensando sobre la marcha de forma fluida, libre y generalmente desinhibida, un viaje largo, viajes en forma de misión, viajes solitarios, contemplar cómo todo fluye a su alrededor, la prostituta que promociona, que asciende, que llega a madame y crea su propio prostíbulo, carrera profesional, riqueza, puestos de trabajo, no pinta tan mala la profesión en Inquietud en el paraíso por más que me inquiete ese tema.
Encontrar el camino hacia la inmortalidad que otros poseen, no quedarte atrás, la historia es una pesadilla de la que estoy tratando de despertar (James Joyce), el purgatorio puede llegar a ser un lugar no definido, subir o bajar, el mismo nivel es el más inaccesible, no te dejarían entrar, no te dejan seguir perteneciéndoles, autolisis por pasos con desenlace fatal, la lectura se torna amena, se aprecian los primeros códigos y consignas del personal militar que es fiel a la república y del que no lo es tanto, códigos en el interior de los muros del sanatorio, hay quien es fiel y quien no tanto, da igual que sea a los más o menos cercanos o a una simple idea o doctrina aunque revista forma de holograma, las consignas se convierten en actitudes fascinantes que condicionan mi existencia entorpeciendo a su vez mi necesidad de supervivencia, la ciudad de Cástulo empieza a volverse oscura y difícil de comprender, un día me iré lleno de historias y secretos, obsesionado por ese tiempo detenido, leo a muchos autores que cada ciudad tiene su época, Cástulo y su sanatorio mental tuvo también la suya, es mejor que sea un lugar sin tener ningún tipo de presente o vivencias del actual momento, que su forma o estructura condicione las situaciones futuras. Seguir soñando de forma recurrente, los sacerdotes dicen no tener sexo a pesar de representar al hijo del hombre, una inquietud más para ellos, sacerdotes impuros que sufrieron una ablación espiritual para no dejarse llevar por ningún tipo de acceso carnal, en el paraíso todo será diferente, de momento buscaremos el purgatorio, reclutar el personal no a va ser fácil, el primer paso es volver, revivir parte de esa época para emprender un camino distinto.
7 comentarios:
Me gusta como escribes largo, profundo, intento, bello, interesante y con una dosis de misterio extraño...bueno así lo percibo.
Gracias por comentar en mis sitios la foto de Avedón y la que te inquieta en mi otro blog (esa la hice yo la semana asada en la playa, con mucho frio)
Un saludo J.G
Si Cástulo te parece oscura, verás Burgos en el segundo volumen.
Los acontecimientos que nos suceden provocan que nos adaptemos e intentemos buscar caminos distintos, ni mejores ni peores, solo distintos. Un besito Jesús
capados mentales, cuando deberían estar capados normalmente
feliz año
Tal vez, el purgatorio sea lo ideal, más que nada por ser lo más accesible.
Miguel
El purgatorio suele ser la penitencia que nos impone nuestra propia conciencia.
saludos.
· Gracias por tu visita y amable Te leo.
· Tal vez no alcance la profundidad de tu escritura. Lo suficiente para producirme una agradable sensación y saber que sí, que sobrevivimos, buscando nuestro propios caminos. Personales, intransferibles. Aunque no nos lleven a ningún lugar.
· Saludos
CR & LMA
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