El tiempo siempre transcurre

Un día de diálogo con el resto y poco que contar, hablando de lo cotidiano, un método de alivio de tanta sed de experimentación visual, de dejar de haber visto tantos fantasmas de sujetos vivos, de pasión de construir verdades a partir de tanta mentira. Siempre me dio igual lo que se decían en silencio la otra de la una, debían de permanecer juntas año tras año protegidas por las escuchantes y parlantes grises paredes, creo que yo no tenía la culpa, me dejé llevar, siempre me dejo llevar por todo y me dejo hacer, sólo me dejé contagiar por el ambiente, igual que ahora en el día a día, me dejo contagiar todavía, sigo contagiado de atmósferas diferentes y cambiantes con las horas, ahora ninguna te inculpa o te lleva al lugar que tú no quieres ir.
Don DeLillo tiene una obra amplia, no me gustan los escritores de amplia obra y no estoy seguro que con el transcurrir del tiempo me acabe gustando Don DeLillo, los escritores de amplia obra suelen tener negros al lado para que les escriban lo que el otro firma luego cón su nombre. Al empezar Body Art ya me desazona la primera frase del libro.

El tiempo parece transcurrir.

No sé, el tiempo creo que transcurre siempre y si deja de transcurrir o simplemente no transcurre o ya no es tiempo como tal, aunque ya lo dije antes, no sé si este autor me acabará gustando con el transcurrir del tiempo, igualmente el autor de Body Art no está seguro al decir parece. Me asombra la felicidad de la historia a pesar de basarse en una desgracia y a pesar de su progresivo enrarecimiento ¿Quién es él? ¿Un fantasma viviente? ¿El reflejo del marido en un extraño espejo? ¿A quién lava la polla la protagonista, a un fantasma o a un desconocido? Al final suena todo a historia manida a pesar de su envolvente genialidad, aunque más de lo mismo con diferentes intereses, la comunicación fantasmal como lo más original para reconstruir un pasado como si las escenas y frases fuesen piezas de un puzzle.

10 comentarios:

CAOS dijo...

Gracias por la visita. Prometo leerte despacio.

saludos!

Lola dijo...

El tiempo pasa y no lo parece lo es.. Mirar al pasado nos trae fantasmas que dejamos por el camino y yo prefiero mantenerlo bien alejado de mi. Un besito

Susan Urich Manrique dijo...

Bueno, que caí en tu blog y no recuerdo exactamente de dónde. Me gusta lo que dices y el cómo aunque para coincidir contigo deba leer este libro que comentas. Te dejo un saludo y la promesa de que regresaré a leer con detenimiento. De momento me hago seguidora.

Lansky dijo...

Es muy divertido como Nabokov, en Ada, intenta replicar a Einstein y su sentido del tiempo

anapedraza dijo...

¿Te han dicho alguna vez, que tienes un cerebro privilegiado?

Miguel

Céfiro dijo...

Hay temas sobre los que o se es certero o mejor no escribas sobre ellos. Y el tiempo es uno de ellos. Por supuesto que transcurre siempre.
Por cierto, me encanta el tope de la camiseta.

Toni Sagrel dijo...

El tiempo es el juez más inapelable que conocemos.
El impedimento: que a pesar de ello, cada uno lo utiliza e interpreta como le sale de las narices.
Quizás sea el motivo por el cual, hasta el tiempo nos produce olores.

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

¿y si el tiempo, sencillamente, no existiera?

Camy dijo...

Gracias por tu visita.
Todo es relativo, un tanto relativo ¿no crees?

Juanjo dijo...

A mí tampoco me gusta esa primera frase, pero no hay nada tan subjetivo como el tiempo.

El tiempo es sólo lo que parece ser.