La naturaleza fue más poderosa

Vivimos rodeados de un excesivo superávit de moralidad estrecha, en algunos momentos, determinados deseos se convierten en parte de una carencia que hay que suplir, una miaja de pocos años más de madurez puede demostrarte que no te conoces lo suficiente, tu moralidad por entonces no será todo lo aparente que creas al mostrarte enteramente natural aunque tengas media arruga más que uno, algo que no sería óbice para rechazar el acercamiento para pasar un rato juntos sobre el colchón, cumplir con la traición que nos impusimos a nosotros mismos. No concibo ser objeto de crítica artificial, la naturaleza fue más poderosa que todo eso, huir de esa falsa moralidad, huir también de la autoculpa, el culo se te cierra tan rápido como se te abre, una iconografía femenina resultante distinta para el observador, lo que se oculta sigue ahí entre bambalinas lejos de la necesidad previa y sin que ese aparente alejamiento implique una forma de romper aquel compromiso que mantienes aún en tu interior, una especie de collage de fragmentos de pensamiento de pequeño tamaño reafirmados en la autoconsciencia formando un todo de abstracción mental, esa iconografía que te hará mostrar tu rostro serio y distante, la abstracción neuronal, todo un arte conceptual similar al de Picasso o Braque que utilizaban fragmentos de periódicos pegados sobre dibujos hechos a lápiz.

11 comentarios:

Lola dijo...

Gracias a "dios" la naturaleza siempre es más poderosa. Un beso

Marina dijo...

La moralidad siempre nos ha cerrado las miras, esperemos que deje de hacerlo... o que la impidamos hacerlo.

Gracias por pasarte por mi blog y dejarme tu felicitación.

Un saludo.

El magnetista dijo...

La naturaleza es amoral, los inmorales son los humanos... Inventares de moralidades para poder vivir...

un abrazo

Lansky dijo...

Lo que tenemos de más 'humano' es lo que tenemos de 'animal'. No es sólo mi opinión, sino el dictámen de la ciencia actual.

anapedraza dijo...

La moralidad es algo impuesto, los animales, si la tienen, no es como pensamos.

¡Eres un gran filósofo!

Miguel

P.D. La foto, de las más duro que he visto en tiempo.

Sombras Chinescas dijo...

La moralidad es el peaje que se paga por ser aceptado en público, más estrecha cuanto más ancho se pretende sea el público que te acepte.

Saludos.

Camy dijo...

Estamos encorsetados en una sociedad que los cambios los asimila muy lentamente ¡ cuando no retrocede!.
Gracias por tu visita a mi blog.
::))

Manuel de la Rosa -tuccitano- dijo...

la moralidad ese valor en decadencia y tan difícil de definir...tantas definiciones como seres que la intentan definir...un abrazo

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

En el fondo, somos nosotros los que ponemos la moral: la naturaleza es mucho más sabia.

R. dijo...

Apenas haces pausas
sin embargo yo las necesito,
necesito pararme cada pocas palabras de las que dices para asimilar todo esto que dices que se me hace tan grande y a la vez tan cierto.

A mí me encantan los domingos, antes los odiaba, pero ahora me he dado cuenta de que se trata de llenarlos de pequeños placeres y de rituales propios.

Juanjo dijo...

Tenemos, sobre todo, abundancia de malos predicadores.