Atmósferas contagiosas

No es un acierto vivir sin pensar que no circulamos por ningún lugar. No hay nada que nos envuelva o atrape para quedar juntos en un playazo antes de soltarme a tu propia vera a la deriva. Un náufrago en tu propio entorno para que el tiempo casi acabe con mi existencia, creando argumento, la playa como tema preferido, vivo consciente del estado del mismo, un argumento eterno, los papeles victimizados por el propio bolígrafo bic reflejando siempre lo mismo un día tras otro, argumentos triviales e insustanciales, baños de realidad que las transforma en adictas lectoras, el folio haciendo un hábil labor de papel secante, los pensamientos trasladados al literal encuentro, al que no quieren, no la quieren porque alguien decide que no hay que quererla, el miedo a quedarte en tu pueblo atrapado por la nieve puede ser uno de los efectos secundarios, tu nueva visita atrapó en el ambiente hasta los nuevos desconocidos que en principio no sabían nada de ti, las atmósferas se tornan contagiosas más que nunca, sólo uno contempla el camino, la tecnología hace el resto describiéndoles el camino a las demás con una sola orden.
La televisión no te gusta. No te gusta nada relacionado con la televisión. Lo que tú hagas luego es otra cosa. Si lo que haces no lo entendemos, más raro es que me llames por sorpresa a mi casa y por teléfono me invites a que sintonice un canal concreto de televisión para que los dos en la distancia disfrutemos del mismo contenido. Son programas basura, no me gustan pero los veo por inercia aunque con nula atención, no lo niego, es una forma de ver lo que ellos quieren pero de fondo, lo que más me gusta es la sorpresa de la llamada ya que pensaba que a ti no te gustaban y sí lo negabas. Es lo que dije al principio de este párrafo, que la televisión no te gusta. Yo te hago caso y disfrutamos juntos del canal.

8 comentarios:

Pedro Ojeda Escudero dijo...

Es curiosa esa situación: deberían hacer televisiones que modificaran el programa que se ve a la vez en sitios diferentes. Pequeñas cosas, matices tan solo: pero que nadie pudiera ver lo mismo. En el fondo, es lo que ya hacemos.

Gitana ♥ dijo...

tiempos modernos .

elisa...lichazul dijo...

un abrazo de paz
gracias por la huella

la Tv un mal necesario según algunos otros simples tiempos que corren para hacernos la vida menos agria:)

Lansky dijo...

La tele es la que educa a nuestros niños y entretiene a nuestros ancianos, entre medias es mejor abstenerse

Anónimo dijo...

Que romántico lo de juntos el canal, hay que ver si tenía agua.

La Zarzamora dijo...

Yo me quedo con el mar...
Besos, Juan.

Lola dijo...

Son males menores y siempre tenemos el socorrido mando que nos saca del embrollo jejejeje

Juanjo dijo...

A mí no me parece mala idea la de ver a distancia el mismo canal, siempre que después haya posibilidad de comentarlo.

No diré que es como ir juntos al cine, pero en ese momento la pantalla es un fino nexo de unión, algo más que la soledad completa.