Café desconocido

Entra en la cafetería como no ocurre nunca, me huele que busca el desconocimiento de alguien en particular que además acude de forma habitual al local. Pide un café solo y en principio no habla, contempla las fotos que se exponen esta semana, se da perfecta cuenta que las de ella no están colgadas, quería verlas sin descubrirlas, seguramente sabe que sus fotografías fueron expuestas aquí en el Dean aunque soy yo ahora el que no recuerda muy bien en qué fecha, a veces las exposiciones de fotos se solapan unas con otras y desde el otro lado de la barra todas las imágenes me parecen iguales.
No sé cómo llegó hasta la cafetería, se sabe que pasaba muchas tardes por la puerta buscándola a ella o a sus fotos, mejor si fuera ella, mejorar la amistad real que los unía pero que los estaba enemistando, una actitud medio lunática y medio cínica, mejorar la amistad del nuevo cliente con una fotógrafa que dice no conocer el desconocido que tengo delante, el meterme en lo que no me importa me iba a hacer romper alguna taza o vaso de cuba libre que me disponía a fregar. El desencuentro personal de ambos es virtual, yo no quiero permanecer en medio, se han declarado la inexistencia mutua, tanto que en la vida de calle van ambos buscándose por todas las cafeterías de Jaén para desconocerse el uno del otro.

14 comentarios:

Lola dijo...

Los camareros podrían escribir libros y libros en su día a día... Buenas noches

jordim dijo...

los camareros van de culo..

Miquel dijo...

son los psicólogos económicos ¡¡¡

Miguel Ángel de Mòstoles dijo...

Has puesto una foto de Vila - Matas, ¿está dedicado el post a él?

No sé que sería de los españoles sin los bares, cafeterías, antros de lujuria y perversión, son los espacios de muchos encuentros, y los camaremos son la mayoría de las ocasiones testigos mudos de ellos.

¡Feliz fin de semana!

JARDÍN DE ESTATUAS SIN OJOS dijo...

Me gusta este modo de desmontar la lógica interna del lenguaje.
Un abrazo.

Carmen Troncoso dijo...

Me encanto y soy fanática de los cafés, voy de preferencia sola, por supuesto, para no encontrarme!

Carmen Troncoso dijo...

Me encanto y soy fanática de los cafés, voy de preferencia sola, por supuesto, para no encontrarme!

Makeda dijo...

Una historia de café,de miles que deben haber,de muchas que seguro escribirás,me encanta venir.

Aire dijo...

esas cosas sólo pasan en las cafeterías de jaén... por supuesto

mjromero (alfaro) dijo...

Me gustan esos
conocimiento-desconocimiento
y encuentro-desecuentro.

José Antonio del Pozo dijo...

Sutil e inteligente narración. Excelente manejo del punto de vista. Me gusta tu blog.Ese café se huele.
Saludos blogueros

Juanjo dijo...

El desencuentro es, a veces, un trabajo más árduo que la búsqueda.

Pedro Ojeda Escudero dijo...

Hubo un tiempo en el que yo visité una cafetería con la esperanza de encontrarme con una mujer a la que vi en ella una sola vez.

Ico dijo...

genial ese apasionado romance de conocidos que se desconocen.. la foto lo culmina.