Ellas (2)

No quiero subir pronto a la churrería para no encontrármela llena de feligreses recién salidos de misa acaparando la barra, prefiero seguir en la cama en esta mañana de domingo pensando mentalmente que estoy por esos callejones adyacentes a la cafetería imaginando en ese lugar una especie de viaje a una aventurada travesía carnal e intentando adivinar el nivel de frondosidad de sus accesos. Cuando salgo me encuentro que ella no está, me tengo que conformar con que la falda de Jabalcuz se muestra totalmente clara, la veo de lejos en este dichoso domingo, se convierte en zona circunscribible con miras a rellenar huecos, actuó la mañana del día anterior con libertad añadida, yo también obro en libertad y me acerco a su falda sin ningún trámite digno de contar, su espada no estaba junto a ella, aunque la tenía cerca.
Sigo leyendo a Juan Antonio Masoliver Ródenas en La calle Fontanills, ha transformado en este libro de Acantilado a Enrique Vila – Matas en personaje, con su abismo y todo, sabía que el escritor catalán antes o después acabaría también protagonizando los libros de otros, lo llama Vil Amat cuando me hacer recordar El Masnou y Ocata, también podemos pensar en otro blog llamado El Café de Ocata aunque no se hable ahí del verdadero Vila - Matas. Creo que la culpa de todo es por mi afición desmedida a los libros de Acantilado.

8 comentarios:

Lansky dijo...

Vila-Matas...ni siquiera está arbolado

Sombras Chinescas dijo...

Es un acto de justicia universal: alguien que se prodigó tanto en la metaliteratura, por fuerza debe acabar siendo víctima (o personaje) de ella.

Saludos.

Lola dijo...

Yo casi mejor hubiera salido más tarde de la casa, porque las preguntas sobre el sabado fueron un poco aterradoras ufffffffff

victoria dijo...

Gracias por tu visita.. y tu comentario

ariamsita dijo...

gracia por pasarte, estaré atenta a qué cuentas por aquí :)

Dr.Mikel dijo...

Yo te propongo aprovechar un poquito el festivo, haciendo algo de deporte, excursión o actividad mañanera, fuera del ambito de las tendencias urbanitas normales de un domingo cualquiera.

Myriam dijo...

NO conocía a Enrique Vilas-Mata, en mi defensa, te aclaro que no soy española.

ASi que gracia me ahs hecho descuibrir a este Barcelonñes que ha ganado varios premios y que anoto en mi lista de pendientes.

Saludos y cuídate de caer en los abismos sin fondo y en los otros, pues de tener buenas zapatillas con resorte para poder volver a la superficie. :-)

Juanjo dijo...

Lástima lo de los churros, hombre. Hubiera sido una buena forma de comenzar el domingo. Me ha parecido más frondoso el camino de la barra que el de las aventuras carnales, y eso es terrible.