La Pilota Transhumant (1)



La pilota transhumant en Lima - Perú

Me tenía que bajar del tranvía a plena niebla junto al periódico, un encargo de índole fotográfica con su novia antes que con él, nada de entrevistas de escritura fracasada a la que ella me había citado estos días atrás antes que esa niebla no me dejase ver el edificio del periódico, por eso pensé que la citación era una farsa similar a un conejo disfrazado que se te ofrece para que se te haga la boca agua, un episodio más de desgracia y de soledad sobre la que versa mayormente este lugar, nada que ver con la consideración de amigo fiel que tuvo Ernest Hemingway sobre Robert Capa, un Robert Capa local fue el que me recomendó a ella para el reportaje sobre la Pilota Transhumant.

La pilota transhumant en New York

Total, que me siento como un modelo gris sin fotógrafa, la pilota transhumant será una protagonista más en el puro abandono excluyente, quizás sea esta ciudad jienita la más triste de sus estaciones después que la pelota haya entrado ya en el libro guiness de los récords por ser el balón más pasado de pases largos en algunos casos transoceánicos, también viene a Jaén, no sé si con tiempo a que visite la parte ficticia de Cástulo, Aulabar, la redacción del diario junto a la parada del tranvía separados ambos por la niebla que no dejan verse el uno al otro; su novia era la señora de mis pensamientos llamada a ser la fotógrafa de la pelota viajera, las exclusiones virtuales en cascada colocan la situación en extraña, quizás lo sabía, a lo mejor le referí el deseo a ese alguien en común y no le hizo gracia a él, podemos estar trabajando aquí la primera teoría del desagradable entuerto en la red virtual con un edificio de prensa asomando entre la niebla desde la estación del tranvía. Celotipias estáticas con una vieja pelota como invitada
La pilota transhumant en Patzcuaro - México

Pienso en el tranvía, si para su llegada no circula nos daremos la pelota y yo un paseo por la adoquinada vía tranviaria aunque esté sin inaugurar, las vías de tranvía que no han sido inauguradas me recuerdan a otras ciudades en los que el tranvía ha sido desmantelado quedando los raíles en desuso como mudos testigos, como los que veía de pequeño en la Barcelona de los años setenta, pelota y un servidor desmantelados que viajan por los raíles y la estación junto a la redacción envuelta en la niebla con la fotógrafa que se ha negado antes de tiempo contemplandola bruma desde la ventana, pelota viajera que ha visitado lugares como Madrid, New York, Cádiz, Mallorca, Grenoble, México, San Juan de Puerto Rico, Castellón, Valencia, Islandia, Girona, etc. Ahora llega a su triste parada al caer en mis manos, quién quiera conocer la pelota está invitado antes de que siga su interminable viaje de pases largos por el planeta.
La pilota transhumant con el conejo de mi amiga Virginia Montoliu en Sitges

8 comentarios:

Miquel dijo...

caramba con la pelotita ¡¡¡¡

Manuel de la Rosa -tuccitano- dijo...

estuve en Jaén y con el tranvía me acordé de tí...un abrazo

Lansky dijo...

tu pelota me recuerda un enano o gnomo de jardín que viajaba también mucho y mandaba también postales, en Amelie

Pedro Ojeda Escudero dijo...

Me gustaría ser esa pelota.

Lansky dijo...

JG, arremetiendo contra todos los maestros que pululan por estos nuestros blogs no te vas a hacer muy popular; mejor búscate una moneda con dos cruces o dos caras como la que yo tengo

Siona dijo...

esta pelota tiene un comportamiento tipo gnomo de Amelie...buenas imágenes! me gustan, saludos!

Esilleviana dijo...

No estaría mal convertirse en esa pilota/pelota que navega y rueda por tantas ciudades y, la pasión de los celos por una buena pelota entre las manos que recorra todo el mundo? He encontrado Escotesco, también eres tú?

un abrazo.

Juanjo dijo...

Me gusta esa idea de la pelota viajera. A mí me hubiera gustado ser una de ellas durante un tiempo.

La vida trashumante debe ser una experiencia muy rica.