Intervenciones

Las dimensiones no casan, no cuadran, en el interior la vida de dos se vuelve demasiado inadaptada, el exterior es algo mejor, pero esa vida de ciudad la tengo vetada, me obligan a echar de menos la animosidad de las calles de Cástulo cuando llega el fin de semana. Como sujeto incierto que ya no tenía nada que decir al resto, me decido para pasar el rato y matar los momentos de encerrado castigo interactuar con la literatura. Un posible desliz playero puede dar mucho de sí como borrador, ella convierta la atmósfera compartida en prosaica, el silencio obligado es para volverme más inadaptado, pero ahí están las letras para enderezar entuertos y curar las futuras heridas, el tener algo que decir será la condición del buen decálogo de futuro escritor.
Me pongo a leer a escondidas Intervenciones de Michel Houellebecq, mi psicoterapeuta lo ignora, mi musa revoloteadora no ha conseguido ver este libro de textos epigonales a pesar de que husmea mi habitación al estar pendiente de la libreta cuadriculada en la que narro este diario, sólo una religiosa de avinagrada textura y miembro del jurado seleccionador de los futuros pacientes premiados me descubre el libro en el cajón de la ropa interior y me amenaza con hacerlo trizas y echárselas al conejo.
Una indigestión o empacho de Houellebecq que me invita a aprender en sus páginas a aprehender la realidad de lo que viene a continuación, mi libro condenado a residuo orgánico por culpa del ciclo vital, el instinto animal que nos traiciona supera a la mansa bestia enjaulada en el patio, echo de menos la vida real que me ha abandonado totalmente al intentar penetrar en el fondo de esta abertura, el conejo al otro lado de la verja sigue moviéndose silencioso, no consigo salir.
El intentar calcular la diferencia de dimensión de las estrecheces vivientes y no vivientes da de nuevo otro día más por decisión mayoritaria con mis huesos en el agujero, la vida se torna festiva para unos pocos, Houellebecq nos propone una fiesta para que nos olvidemos de lo solitarios, miserables y condenados a morir que somos, quiere evitar este autor que nos convirtamos en animales aunque ya lo seamos, lo mejor que nos aconseja es que transformemos una fiesta malograda en un momento de agradable banalidad. Intervenciones publicado por Anagrama es demasiado recomendable.



Calculé mal la distancia, no consigo saber qué ha pasado

18 comentarios:

Lola dijo...

Me gustaría tener más tiempo, que el día en vez de en 24 horas se convirtiera en 48, para poder hacer todo lo que se me queda en el camino. Hay tantos libros que me gustaría tener a mi alcance y dedicarme a ellos por entero mmmmm.. en otra vida seré ermitaña, para así dedicar mi tiempo en lo que me venga en gana.

LA CASA ENCENDIDA dijo...

Por tu reseña, este libro debe ser una delicia, me ha gustado mucho leerte y saber de que trata y lo que encierra en sus páginas.

Besicos muchos.

Lansky dijo...

Me gusta Houllebeck, y eso que él se esfuerza, incluso físicamente, por no gustar. Una de sus novelas es la mejor que se ha publicado en Francia en los últimos 20 años, opino.

Miquel dijo...

Anagrama siempre ha sido la mejor editorial...Me haré con él...gracias

J. G. dijo...

Es la mejor solucción, seguir esforzándote para que te odien cada vez más.

Céfiro dijo...

Tomo nota de esas "Intervenciones". Por lo demás seguiré esforzándome en vivir . Vivir adrede. Le echaré al conejo devorador cuanto quiera quitar de ante mis ojos.

Miguel Ángel de Mòstoles dijo...

Don Quijote "entró" en otra realidad por leer muchos libros de caballería, tal vez no se volvió loco, se volvió cuerdo y los demás eran los locos.

Siempre he encontrado placer en la lectura, lo que pasa es que no siempre he tenido las mismas ganas.

Eso sí, no sé si algún día te podré odiar; pero, de momento, no he perdido las ganas de leerte en tu diario virtual.

Tesa dijo...

Triste final para cualquier libro, ese de hacerse trizas y echárselas al conejo.
Me encanta.

Ibán dijo...

Nos lo apuntamos entonces

Pedro Ojeda Escudero dijo...

Deberías dejar de leer a escondidas.

Rocío dijo...

Houellebecq es grande.
Me apunto tu recomendación.


Saludos.

Manuel de la Rosa -tuccitano- dijo...

buena opción...la lectura es una alternativa genial...y que poco y pocos leemos... salud

María José dijo...

Desde la más tierna infancia leí por placer. Un día me di cuenta de que la lectura iba más allá del placer.

Carolina dijo...

J.G. muchas gracias por la recomendacion, parece sumamente interesante. Saludos.

Antonio de Castro dijo...

Tomo nota, despues de leer el post y los otros comentarios.

La sonrisa de Hiperión dijo...

Yo es que soy muy de calcular fatal las distancias...

Saludos y un abrazo.

Ico dijo...

dichoso tú que no vives porque andas muerto. Houllebecque siempre es recomendable, lúcido y cínico como vos mismo.. un saludo afable

40añera dijo...

Lo puedo añadir a mi larga lista de espera.

Vengo a agradecer tus letras en mi blog y ha sido un placer leerte
Saludos