Locura

Nos vemos en la Antigua en Bernabé Soriano, inmejorable lugar para hablar de libros con una mujer desconocida con olor a café. Mientras la espero leyendo El País vuelven a aparecer los fríos saludos de los amigos de siempre, se siente uno colocado en una situación permanente, en la de siempre, el momento de gloria por los pinitos artísticos resultó ser efímero y pertenece ya al pasado, los dos siguen su arquetipo y aunque controlen sonoros protocolos institucionales la amistad sigue tan abstracta e insalvable como siempre estuvo. La vida es movimiento, todo fluye en apariencia, las relaciones humanas son las que se mantienen en estado estático, imposible entrar o salir, un ceda el paso eterno, capítulos de películas escritas donde sólo se mueve el minutero, nosotros sin movernos tenemos algo que nos arrastra siempre hacia el mismo punto.
Locura es su seudónimo imagino, mi amiga es aspirante a escritora de relativo renombre, no la conozco, no sé cómo es, ignoro su edad, es la primera vez que quedamos para tomar café aquí en Bernabé Soriano, había llegado sin ser vista, escribe sus capítulos novelísticos de año en año, pienso que en algún relato anterior y sin conocerla por esa antigüedad del capítulo nos topamos en otro café quizás en Granada donde intercambiamos nuestras miradas y después para dejar un hueco en la escritura de su libro durante doce meses aproximadamente nos fuimos cada uno para un lado volviendo los dos la cabeza hacia el sentido contrario de nuestros pasos, citándonos ahora aquí en este café en una ciudad que no es la suya donde nos despediremos hasta dentro de otro año.
Igualmente aprovecho el tiempo, nos sirvieron el café al unísono, la tengo ya delante y no soy capaz de preguntarle su nombre, le comento que me causa notable admiración sus largas ausencias así como la manera de lidiar con el abismo. Me contesta que utiliza el viaje en el tiempo sólo a efectos literarios para indagar sobre la falta de comunicación y las relaciones personales distantes, esto me hace recordar a los dos amigos que entraron antes y yacen al fondo tomando también café. En lo que ambos estamos de acuerdo es que la literatura debe ser utilizada como metáfora para relaciones fracasadas.
Apuramos la taza de café, conocer a esta nueva escritora de itinerarios literarios que conviven con largos tramos de vacío me hace sentir más extraño que otras veces, sus capítulos y su historia avanzan más despacio que su propia vida, el final de su novela pienso que sería demasiado oscuro, vivir a destiempo de lo que se experimenta.
No la dejo abonar la consumición, queda bien decir que he invitado yo, quiere coger la Alsina Graells de las 18:30 hacia Granada, es difícil que vuelva o que nos veamos, aún así nos obsequiamos con dos besos, ella y su argumento escrito a destiempo seguirán viajando a distinta velocidad.
Cuando vuelvo a quedarme solo veo a mis otros dos amigos que siguen sentados al fondo, ellos no se han movido.

14 comentarios:

Manuel de la Rosa -tuccitano- dijo...

no es de locura una cita a ciegas??? pues eso...locura...

Andrea dijo...

¿Cómo serás fuera de Cástulo? ¿Y si quedamos a tomar un café tú y yo? ¿Cómo serás? ¿Qué edad tendrás? Por la admiración que sueles profesar en tus post te imagino joven, pero una juventud tardía que te permite reflexiones profundas, en un estilo inconfundible, monótono donde los puntos y las comas se confunden y todo es una sola y larga frase ininterrumpida como el último capítulo escrito a la manera de Nora...
Quedemos en el Kaf Café. El jueves a las 8 de la tarde. Invitarás tú, por supuesto.

Lola dijo...

Espero no estar en esa lista de amigos de saludo frio....

virgi dijo...

Amanece.
Una luz roja se me enciende: "la literatura debe ser utilizada como metáfora para relaciones fracasadas"
...
ahí sigo, pensándola, besos

Miquel dijo...

No soy de citas a ciegas....creo que si, es una locura ...salut

Lansky dijo...

¿La literatura debe ser utilizada como metáfora para relaciones fracasadas? (sic). Rotundamente no.

raúl dijo...

quedar con la locura a tomar un café es muy literario, sería una gran historia si se tratara de un desdoblamiento de personalidad, que te encontraras en realidad con tu otro yo, al que conoces vagamente. es una gran historia en cualquier caso, se presta a todo tipo de interpretaciones. me gustó.

Andrea dijo...

Se ve a la legua que JG quiere reconciliarse con la Locura esa que anda por ahí, medio enfadada...

Pedro Ojeda Escudero dijo...

Locura es un nombre muy significativo para ser elegido.
Por cierto, qué magnífica fotografía.

Antonio de Castro dijo...

Yo tambien lo entiendo como un relato muy bien escrito sobre el desdoblamiento, o, mejor dicho, como "algo mas" que un relato sobre el desdoblamiento.

Antonio de Castro dijo...

(ahora que lo pienso, Antigua es tambien una ciudad de Guatemala, desde la que se divisan tres volcanes)

Kay dijo...

¿Merecen la pena las relaciones personales distantes? Prefiero la soledad...

Juanjo dijo...

Debe ser una escritoria con mucha vida, cuando la de sus personajes avanza más lenta que la suya propia.

Locura dijo...

si tuvierais que batallar contra un cáncer y la muerte de un hijo no haríais ciertos comentarios.
Gracias por dedicarme este relato, de alguna manera...