Alardes histéricos

Hace años ya que terminaron las intrigas hitchcockianas. Ahora la veo desde el cristal de la ventana subir por el Paseo de la Estación, ignoro si sigue persiguiendo a su propio gazapo. Primero compañera, luego musa de máscara silenciosa, ahora vividora principal de estas letras y digna de toda recordación sobretodo de sus precipicios junto al resto de fuerzas vivas que merodean por el relato, yo como ausente sigo aquí maullando en un duelo conmigo mismo paseando de forma paralela por el mismo lugar en el que ahora está junto a los raíles por donde existe un ruidoso silencio al no circular ningún tranvía.
Todavía recuerdo esa soledad impuesta, condenado a enfrentarme a diario con esas almas vivientes, acompañado de Joyce y Borges como cabecera autorizada junto a la almohada, las sombras triunfadoras y las a posteriori fracasadas estaban de parte de ella, no le pedía más al abstraccionista escenario, lo único que nos faltó fue un arrimado baile a dos capturado por la cámara fotográfica antes de convertirnos en anacrónicos.
Mi frustrada adversidad sigue hecha pedazos fuera de la cadena perpetua aunque las hermanas sigan virtualmente visibles, el resto es todo fatal, es el equivalente a la muerte el no arreglo dotado de la tristeza en el alma que vive en el interior de una burbuja en contraste con la alegría del inicialmente entristecido que ahora me acompaña. El resto pertenece al olvido, aunque pienso que olvidar puede ser más trágico que algunos alardes histéricos de avinagrada textura que escuchaba a diario, como si el chiste gracioso fuese el de ella.

12 comentarios:

Miquel dijo...

Lástima que ella baila con zapatillas made in china...Si llevara tacones...¡¡sería tan distinto ¡¡

Miquel dijo...

Mañana tiene ud. una entrada dedicada referente al barrio del Clot...Salut

Pedro Ojeda Escudero dijo...

Vuelvo a tu blog, tras estos tristes días para mí. Leo, con calma, hacia atrás.
He de reconocer que las chanclas playeras de la chica tienen su morbo, aunque rompan la estética del tango.

Myriam dijo...

¿A salir de la burbuja y a por las chanclas! Digo, por la chica.

¡Ay que si Gardel la viera con esas chanclas bailando, moriría de pena no de crash-pum!

virgi dijo...

Con chanclas y todo, él está feliz. Y ella, coqueta y sin alardes histéricos. Hasta las fuerzas vivas sonríen ante tanta dicha.
Besitos

La sonrisa de Hiperión dijo...

Amigo, como siempre un placer haberme pasado de nuevo por tu casa. Pasa feliz domingo.

Saludos y un abrazo.

Esilleviana dijo...

"es el equivalente a la muerte el no arreglo dotado de la tristeza en el alma que vive en el interior de una burbuja en contraste con la alegría del inicialmente entristecido que ahora me acompaña".

ella se sentirá orgullasa cuando lo lea.

un saludo

the81swriter dijo...

Nuevo por aqui, pero te aseguro que sere habitual de ahora en adelante.

Me encanto el ritmo de tus palabras.

Saludos

Lola dijo...

El recuero hay momentos que nos alimenta el alma, esa que se supone no existe...........

Vloj dijo...

Ahora tenemos a los hermanos Coen y nos faltan más Con la muerte en los talones...
Muy bueno, muy porteño, o de cualquier lugar romántico!
SALUDOS

VLOJ.

Antonio de Castro dijo...

Al cine de hoy le vendrían bien unas cuantas intrigas hitchcockianas, pero servidas por el propio maestro y no por de Palmas, Demmes y demás sucedáneos. Si acaso por Paul Verhoeven, el Verhoeven de “El cuarto hombre”, que sería también un director más que adecuado para una posible versión cinematográfica de algunos relatos de este blog.

Manuel de la Rosa -tuccitano- dijo...

Creo que ahí está el encanto y el morbo de tu escrito en el propio tango escrito y bailado con chanclas...un abrazo