La única manera

La única manera de aminorar la muerte es aumentándola…. La tortura indecible consiste en intentar tratarla como algo privado y sin importancia.
Los libros y la locura, y otros ensayos – G. K. Chesterton – el buey mudo. Recopilación de papeles sueltos del autor, relatos y ensayos no catalogados.
El recuerdo del momento de notificarme formalmente el diagnóstico como el más triste de la existencia, vaqueros ajustados con visión el alzado alegraba la vista, el infierno viene y en el paraíso existía el máximo de libertad. La vida en Cástulo se volvió peligrosa, los precipicios que rodeaban el sanatorio aumentaron de forma considerable tomando la apariencia de vertiginosos acantilados multiplicando la situación de abismo humano que se vivía en el interior, el pino de la entrada junto al portón emanaba más resina que de costumbre.
Anulo este recuerdo mientras conduzco, el semáforo se pone verde, los efectos secundarios de la lectura de Chesterton se aprecian al volver a casa tras correr cinco kilómetros en la vía verde que me llenan de optimismo para la carrera de la salud de 2.011 que se corre este domingo, corro casi de compromiso, algunos me han animado y he tenido que ceder.

10 comentarios:

mjromero dijo...

Yo, es que con la muerte no puedo, y si alguien puede que me comunique su secreto.
Hoy se nos ha muerto un amigo, o fue ayer.

Miquel dijo...

Nos preparan como si tuvieramos de vivir 1000 años y, cuando esto es un sueño (no nos olvidemos de Calderón), Estoy convencido de que no es más que un paso...necesario...salut

Lansky dijo...

En general esos geniales reaccionarios como Chesterton (y hoy, Marc Fumaroli) saben lidiar con la muerte mejor que los progres al uso.

Cástulo se está volviendo terrible, como
el mundo

Antonio de Castro dijo...

Recuerdo la vineta incial de un comic que lei hace tiempo, donde se veia un cementerio y en una lapida en primer termino ponia la siguiente inscripcion: "no era mal tipo, pero en fin..." Y es que no somos nada.

Lola dijo...

Yo creo que es viviendo como si fuera el último día.... Me va bien, no se yo si me arrepentire de hacerlo alguna vez jejejeje. Besitos Jesús, las obligaciones familiares me han tenido un poco apartada

Andrea dijo...

"La vida en Cástulo se volvió peligrosa, los precipicios que rodeaban el sanatorio aumentaron de forma considerable tomando la apariencia de vertiginosos acantilados multiplicando la situación de abismo humano que se vivía en el interior, el pino de la entrada junto al portón emanaba más resina que de costumbre".

Diríase que escribe usted bajo los efectos de algún psicotropo... Claro que, habitando como habita en el sanatorio de Cástulo será el pan de cada día...

Anónimo dijo...

Vaya tela

Roberto R Bravo dijo...

Sigo desde hace algún tiempo tu fascinante recorrido por las memorias del sanatorio mental... ¿O es por tus memorias del presente?
Tanto da.
Gracias por Chesterton, el (también) admirable.

Miguel Ángel de Móstoles dijo...

Me has dejado sin palabras.

Pedro Ojeda Escudero dijo...

Qué cierto es que la única forma de evitar la muerte es caer en ella.