El fotógrafo permanece de pie en lo alto de la escalera sin acercársele.
¿Y el proyecto de vuestro Cástulo literaturizado?
No se sabe nada.
El vació de la respuesta le recuerda a las resoluciones del pabellón de psiquiatría, ella sabe que su antiguo paciente quiere conocer a la pareja de forma completa, no uno por un lado y otro por otro. Antes de salir del diario aprovecha en el mostrador para comprar el periódico del día donde una vez el ejemplar en sus manos ve en una foto de la portada junto a su titular que el tranvía sigue en obras, imagina que debe ser un número atrasado donde se describen supuestas fases actuales de su construcción cuyo sistema de recorrido definitivo no contempla la llegada a su ciudad, la comunicación con Cástulo se rompía para siempre en lo sucesivo a pesar del puente comunicativo que lo había traído hasta él sin haberlo encontrado en la entrada de las afueras de la ciudad. El anuncio de la muerte acude a sus ojos como lectora hasta en voz infantil ante una realidad paisajística. Lee una noticia en las páginas que cultura que existe un extraño Burgos tan mudo como lo fue durante aquellos años ya olvidados el Sanatorio de Cástulo. Una muerte progresiva hasta materializarse al final de un libro, todo antes se fue volviendo oscuro, poco a poco, hasta la propia meada. Curiosa trilogía que le pone en conocimiento de otros escritor llamado Óscar Esquivias. Cerrar el periódico y entrar en el centro de la ciudad en busca del autor principal podía ser un paso para la penumbra previa a la oscuridad total en versión jienense bajo el desconcierto del dilema del tranvía y otros símbolos de la ciudad que ahora no están aunque cuando él pasa por ahí camino de la Colombiana parezca que siguen existiendo y marcándole un tiempo inexacto, un tiempo detenido en una imagen imborrable, una imagen que no existe pero que algunos capturaron para guardarla en conserva, como condenada a una noche eterna.
Una versión ya archivada de la ciudad. Fotografía de Jesús Garrido.
10 comentarios:
Ir en busca de lo que deseamos es lo sabio y lo que a fin de cuentas nos reconforta, aunque nos sorprenda lo que encontremos al final de nuestro viaje........ una amiga agobiada de tanto ir y venir de gente y todavía quedan unas semanas ¿como acabaré? mmmm Quien lo sabe jejejejej. Un besazo
Todo viaje abre puertas
¿ Cómo acaberemos el viaje ?...¿ Estaremos preparados ?....salut
¿Quién dijo miedo?, lo peor es quedarse quieto.
He "viajado" contigo en el tranvía, rumbo al encuentro, o a dejame encontrar.
¡Feliz fin de semana!
http://www.magina.org/biblioteca/publicaciones/librojornadasmagina.pdf
A propósito de Gracq en Mágina y al hilo de tu comentario en mi blog
ojalás vengas un día a buscarme pero no como musa
Condena a una noche eterna, a un olvido inconmensurable...
Saludos y un abrazo.
¡qué tu viaje tengha un final feliz. jesús y que pases felices fiestas!
Intrigante viaje, brumosos escenarios, tortuosa y atrayente relacion.
(Si el del hospital de Castulo no es un mundo litarario con tanta fuerza como el que mas, que baje Vila-Matas y lo vea.)
Es curioso cómo nos pertenecen las ciudades que no existen como las recordamos.
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