Una de mis profesoras de literatura en el sanatorio que se fue antes que yo y también antes de que empezase a enloquecer, me ayudó con la terapia de la lectura de Borges y sin que ella lo supiera a deformar caprichosamente la vida de otros para convertir el teatro en el mejor espectáculo de la variedad deformando más la ficción obligatoria del ambiente impuesto bajo terapia, aunque ahora en el tranvía leo en Babelia que Don DeLillo escribió algo parecido a lo que me hicieron vivir en el sanatorio en Teatro, concretamente en La habitación blanca. Cuando me baje del tranvía iré a comprar de forma urgente Teatro de Don DeLillo editado por Seix Barral, quizás descubra pasajes de mi propia existencia que por una circunstancia u otra se me pasaron.
Al terminar su lectura y gracias a la recuperación del teatro para la ciudad de Cástulo resolveremos unos de nuestros vitales misterios.
6 comentarios:
Si le digo que a mi lo que me va es los dibujos del conejo ¡¡¡¡
Hablando del teatro, de la vida y de los demonios compartidos, hace poco vi la gran película que Tony Richardson rodó sobre el “Mirando hacia atrás con ira” de John Osborne. Luego le eché un vistazo a una versión reciente, y hui espantado.
Viajar en tren producen textos interesantes como el tuyo... y yo pasare mas a menudo por aqui.
Saludos!
Espero que descubras pasajes de tu vida que te pasaron desapercibidos por circunstancias ajenas a ti... También yo quisiera leer el gran libro de mi vida... Ahora mismo ando hastiado de leer y prefiero el paisaje.
Es curioso cómo hay gente que no puede leer una obra de teatro. Exige demasiada imaginación para algunos.
Leer teatro al principio se me dificulto un poco ahora me encanta por que es sumergirse a un mundo nuevo es transportar la mene a lugares donde tu creas como de aluna manera lo percibas claro con ayuda de lo que leas, en definitiva es una muy buena experiencia.
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