Manda más un cabezón que un alcalde piensa Fernández de Moya. Mandar más que sí mismo, o es el sí mismo el que manda más que él. Aunque ahora preside el Ayuntamiento sus ojos contemplan la ciudad Jaén en estado de absoluta edad de piedra, finge que lo del tranvía sucedió en tiempos anteriores al realmente ocurrido, retrocede a los días de referencia retrotrayéndose a que sigue en campaña electoral para acabar privando del tranvía a sus convecinos si es que siente y percibe que lo son como tales fuera de la teatralización mediática ante cámaras y micrófonos donde parece uno más entre ellos, después de haber aprendido a sonreír trata de convertir las vías del tranvía de Jaén en un grotesco desatino con el único objeto de que vaguen por los efectos secundarios de carácter literario musas exiliadas como sucede en el esperpento fosilizado que vemos todavía por la carretera camino de Albacete con sus estaciones absurdas que nunca vieron pasar el tren en una línea que nunca existió pero que todavía llaman la de Baeza Utiel, o aquellos raíles silenciosos y vacíos sobre adoquín en la Barcelona de los setenta que soportaron la circulación de los también desaparecidos tranvías de la generación anterior suplidos en la década actual por convoyes similares a los que ahora dormitan en las cocheras del tranvía de Jaén. Comprendo que no soporte la transformación metropolitana de las calles, avenidas y accesos a Jaén, algo que no realizaron sus antecesores de su mismo partido político, pero ahora que ya está hecho espero que el nuevo Alcalde de Jaén huya de esa acotación de cabezonería política y le devuelva a la ciudad lo que es suyo.
Mientras la lista de vecinos que me ignoran decrece, o crece, o decrece en sentido inverso, Jesús Martínez González de Viva Jaén desaparece, era su lector, pero claro eso no es ser su amigo, otros de la radio también se fueron a pesar de que pisé por primera vez la CADENA SER cuando ellos no habías vivenciado el sabor del pañal, Antonio Gómez Sabariego se fue sin decirme adios, el primero que me dijo ¡hola! cuando pisé la SER de Jaén, adios con el corazón, os echaré de menos como buenos comunicadores.
8 comentarios:
Y lo más triste de todo para nuestra ciudad, el conformismo ciudadano, que interrumpe la modernización al grito de todos quietos..... no mola nada lo que va a suceder en estos cuatro años.
Hay ciudades que se merecen a los alcaldes que han tenido. Y no lo digo precisamente por la tuya...
Yo iba a escribir lo que ya ha escrito Pedro.
Es que el si mismo es muy peligroso. Porque a veces de desdobla y es un sí otro oculto. O el mismo si se justifica en que no es él mismo, si no otro. O el de más allá. Y mientras, la casa por barrer. Y los baules vacíos. ¿Y los bolsillos?
Al final los pasajeros del tranvía tendrán que pagar el viaje?
en un principio era gratuito?
El tranvía es el medio de locomoción más humano.
Frente a la sorda realidad
peroran, recomiendan, imponen confianza.
Solícitos, ofrecen sus servicios. Y sonríen,
sonríen.
Son los viles
propagandistas diplomados
de la sonrisa sin dolor, los curanderos
sin honra.
Nada peor que un sátrapa de rellano entronizado. Espero de veras que no quite el tranvía.
Saludos.
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