Posibilidades y sinsabores
Las increíbles posibilidades de la política, no es fácil Manolo, lo dice en su blog Del blanco al negro sin pasar por el gris. Conocí en persona a Manuel Fernández Palomino una muy calurosa tarde de agosto de hace dos años en la Cafetería Ceres, nada que ver con otros escurridizos o aparentemente huidizos compañeros, Vicepresidente de la Diputación, Concejal de Hacienda, Jefe en varios escalafones de una de mis cuñadas, amigo cercano, e incluso modelo inopinado en fotos inéditas que no vieron la luz de mis habituales correrías urbanas o rurales con la cámara de fotos. En su blog leo una y otra vez esa frase sobre las posibilidades de la política, copio, pego e imprimo para desgranar e intentar verlo sobre el terreno mientras lo leo en papel, la negatividad de la que a veces me revisto me llega también a los sinsabores, busco noticias como él, el bombardeo en El País es reiterativo, la izquierda debe reinventarse, es un problema ya a nivel europeo, un día sí y otro también, no el reinventarnos sino los artículos de opinión con diferente giro que al final dicen lo mismo, aquí en Jaén Primayor y sus trabajadores lo más cercano, me iría con ellos si pudiera a compartir la calle, quizás el reinventarnos empezaría por ahí, utilizar por lo menos dos letras de nuestras siglas, la izquierda no sólo es cantar la internacional en congresos o una vez al año como hacen en Jódar en la plaza del pueblo, debe de ser algo más, volver a prestigiarnos como también cuenta hoy Concha Caballero en El País, no dar alas a quien no las merece, reinventarnos desde abajo, desde la calle, desde el trabajador, buscar fidelidades que a veces sobran y otras veces parece que carecemos de ellas, también en las instituciones públicas, creo en los cambios de la Diputación de Jaén, pero también creo si no se hubiesen realizado ninguno de llos, la fidelidad está garantizada por parte de los mismos, de los anteriores y de los que vienen o vendrán, la Diputación a simple vista parece un ejemplo de ideales y buen hacer en lo público combinado con la política, en otros lugares como la junta observo por la cercanía vecinal y familiar demasiado tecnicismo y menos fidelidad a las siglas e ideales en algún que otro caso, no se puede consentir que algún cargo medio ante un problema observe como enemigo al trabajador que está por debajo de él y que un día fue como él y compartió todo, incluso el voto, observo en este organismo con tristeza como muchos votos tienden a perderse, gestión eficaz sí, toda, pero el trabajador de abajo nunca es el enemigo, si el que sube lo considera como tal al final se vuelve al lado oscuro de esa enemistad y subiéndome mi habitual pesimismo me pongo a pensar que así salimos todos perdiendo. Actitudes directivas también en otros lugares que parecen incluso propias de décadas olvidadas, todavía se da aunque no se lo crean, sí Manolo, posibilidades pero también sinsabores que se viven en carnes y que se debería subsanar, a ver si te veo pronto otra vez en Ceres, el camino político en lo bueno y en lo malo es demasiado infinito.
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6 comentarios:
mi humilde y modesta opinión, es que a día de hoy, apenas hay diferencia entre una política de izquierda y otra de derecha, dominan los mercados, la bolsa, BCE... y demás, y los gobiernos de cada partido solo pueden acatar. Seguro que la realidad es otra, pero es la impresión generalizada.
saludos
Comulgo con ESISEVILLANA..no tenemos capacidad de maniobra
Lo malo es que al camino, en lo bueno, le ponen demasiadas trabas...
Para que se pueda hablar de una izquierda que realmente tenga unas características diferentes a las de la derecha, tienen que desaparecer esas actitudes directivas de otras épocas y sobre todo las mentalidades que hacen que se produzcan.
Quizá tanto la izquierda como la derecha deban reinventarse. Quizá, como dijo Ortega: “Ser de izquierdas es, como ser de derecha, una de las infinitas maneras que el hombre puede elegir para ser un imbécil: ambas, en efecto, son formas de la hemiplejía moral.”.
Quizá no tengan mucho sentido ni la izquierda ni la derecha, y quizá debiéramos votar proyectos concretos, en lugar de unos colores.
Saludos.
Lo que dice Esilleviana no me suena bien, porque la historia no enseña, que en periodos de tragar hasta el fondo, terminan con guerras o episodios bélicos.
Lo que también nos dice, es que siempre pierden los indios.
El problema es que estamos perdiendo la ilusión de todo.
En mi modesta opinión, yo enviaría este post a la prensa; creo que te lo publicarían.
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