Elaboración artificial

Conduce y no deja de pensar, faltan pocos kilómetros para llegar al cruce que le conducirá a los Pinares de Amurjo, vuelve a contemplar la carne, la carne que esconde algunos límites, no ser objeto de masticación, por la tarde tras la cabezada, la siesta o el cuscurro como le enseñó a decir su musa en el Sanatorio Mental de Cástulo, deja de masticar todo tipo de materia sólida, cuando vuelve a ver lo que ve piensa que algunos centímetros han decrecido a cambio de mostrar otros, toda la tarde a base de té fresquito, algún zumo, gazpacho de mi cosecha, nada que ver con esos absurdos fabricados y envasados en tetra breaks de marca, no le haría ascos a algún sorbete de sensación salina sea aquí, en Cástulo, donde fuere....., convertirlo todo en un poema de sabor clásico como si después de que probasen varios adquiriesen todos la propiedad de parecerse entre ambos a efectos comparativos.
Si los centímetros aumentan el nivel sonoro de los que asoman a quejidos que no lo fueron aumentan determinados niveles que no logro medir, compartiremos la ducha con la primera voluntaria ahora cuando vuelva a correr, estoy en condiciones de volver a correr otra vez, tras cinco ediciones de la Carrera Popular Noche de San Antón esta no se debe de escapar, espero que José Enrique Fernández de Moya no la destruya como tantas otras cosas está destruyendo en Jaén, hasta el césped verde lo está volviendo pajizo y blanquecino, surgen los instintos primarios, estoy acostumbrado a ellos, vivirlos cosmopolitamente en forma de rubia de bote, seguimos siendo todos igual de idiotas, no escarmentamos, hacen sabio algún refrán al tropezar en el mismo año en el mismo error, provincianismo meditado, impuesto y elaborado de forma artificial, muchos más dañino que el natural que supuestamente pasó y menos mal también a mejor vida, complicidades bilaterales a muchos kilómetros de distancia y sin salir de la provincia, le pregunta a su hija y sigue teniendo miedo de la Rúa, pánico al recorrido de un oscuro textil que atraviesa varias veces al día la Plaza de la Intendencia camino del Cerro, quiere engañarla y no puede, su consuelo y el de ella es su meta para que deje de sentirse torturada, le dice de forma ilusa que todo eso que vio tuvo que ser un sueño, su hija le cuenta que parecía una aparición y que permanecía despierta, parece que ambos dos, padre e hija permanecen en el interior del coche, se encuentran junto a ese letrero del cruce que indica la dirección hacia Amurjo, no saben qué hacer.

4 comentarios:

Miquel dijo...

le sigo...

Anónimo dijo...

imposible de seguirle, la literatura le marca, no sabes lo que lee, se desvía el sólo sin saberlo si tropieza con Borges por poner un ejemplo, o Jesús Tíscar incluso

Pedro Ojeda Escudero dijo...

No sé si te has fijado, pero un lugar que se llama así (los pinares de Armujo) dan para mucho en la literatura.

Esilleviana dijo...

¿puede ser que la imaginación permanezca a nuestro lado hasta el último aliento? o mejor, ¿será que la imaginación y la ilusión van de la mano, se alimentan una de otra? despertando todos los sentidos?
(sea como fuere obtuvo la mayoría absoluta... no sé si el señor R.también lo conseguirá, pero obtendrá lo imprescindible para gobernar y después veremos, qué bien lo hace...).

un saludo y espero que termines la carrera y en un puesto honroso :)

un saludo
(hoy tu texto me transmitió muchas ideas diferentes, pero no todas se pueden exponer...).