Identidad sin imagen
No leo, curioseo títulos, los memorizo y aprendo, el libro será mío si existe fuera de esta entraña donde acabo de entrar en lo prohibido violando intimidades, accidentes casuales mientras me hallo perdido entre dos estanterías de la biblioteca, su imagen está ahí aunque un espejo nunca la devolvería a cualquier ojo humano que se aproximara. Saco la cámara para inmortalizarlo, ignoro si se pueden hacer fotos de tapadillo en la biblioteca y más contra la identidad sin imagen de alguien conocido, fotografiar papelitos roza lo absurdo pienso. Como no me conformo con la ausencia de su rostro me llevo ese viejo papel como recuerdo en el que aparecen su nombre y apellidos, también una fecha que me hace elucubrar sobre si este escritor goza admirando lectores gratuitos que seguramente devolverán sus libros antes de la fecha indicada en otro papel a estas ocultas estanterías, ignorando al que abona religiosamente el precio de sus libros quedándoselos para sí como derecho ganado y reconocido. Lectores de balde, lectores que nunca alterarán el pensamiento o lectura de otros lectores, pretender convertirlos en marionetas o maniquís de moda animados, pensar por ellos, tres libros de Alberto Olmos sacados de la biblioteca en la misma jornada, Tatami, Trenes hacia Tokio y otro que no recuerdo el título ahora, ¿dónde he metido el papel que me guardé e inmortalicé con mi cámara de fotos en secreto oculto entre las dos estanterías? Lectores de gorra que no quieren que algunos lean lo que quieren leer y que otros no escriban lo que les plazca, prefiere que siga haciendo fotos, todavía disfruto a escondidas más de las letras que de las imágenes, bien por Alberto Olmos, sus mejores lectores disfrutan gratis de su obra y trabajo. Hoy sin ponerle cara a la identidad del papelito lo imagino sentado en el suelo en la parte más sombría de la biblioteca leyendo a Philip Roth.
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12 comentarios:
No he leído nada del autor que citas en el último párrafo. Cítame algún libro de él que te haya gustado. salut
me perdonas?
jaja
hacía mucho tiempo que no te veía y por tanto, he pensado que estabas descansando, de veras.
ahora te leo, con ruido de fondo... la tele.
:)
Lo que más me gustan de tus post es la mezcla de tu fantasía con la realidad; una realidad sobre todo literaria, muy enriquecedora que resulta admirable leer e intentar resolver e imaginar qué tratas de explicar.
Escribir y leer en un blog es, en cierto modo, un acto altruista y desinteresado, entre generoso y algo provocador... una extraña mezcla.
igualmente, es un placer leerte.
:)
un abrazo
No sé.Sólo sé que no quiero ni puedo quedarme sin libros, y sin escritor, claro.
Bienvenido. Y no te preocupes, no hago caso de los anónimos ni cuando me amenazan con revelar el nombre de mi padre soltero
Fotografiar papeles, como leer una sinfonía, es un ejercicio de subversión estética.
Saludos.
Los libros nos llaman, es algo misterioso, están en las estanterías, y a veces, queriendo elegir uno vas y eliges otro.
Se te echaba de menos.
¡Feliz día1
Te explico, la vida a veces tiene cosas inexplicables...Hace años, años si, que voy buscando un libro de Gabriel Marcel (Aproxinación al Ser)...Y no hay manera...no será porque en Barcelona no hayan editoriales, librerias antiguas y demás...pero hete aquí que, si saber como ni porqué, me llega a las manos una reseña de librerías antiguas por internet...y voy y miro...y voy y lo encuentro...es el único ejemplar de las 97 librerías que tienen algo de Marcel...pero lo curioso, lo sumamente curioso es que la tal libreria , esta a cinco minutos de mí casa y que, por pequeña, escondida, y para mí poco notoria, jamás pisé...A eso le llamo soberbia y estupidez. A pesar de mis años, que no son pocos, cada día descubro más cosas de imbecilidad sobre mí. Toda una lección. Salut y gracias por no recomendarme algo que hace de adormidera. salut
Interesante el fotografiar los papeles, y, efectivamente, tiene algo de subversivo.Entiendo que se trata de romper el olvido al que, paradojicamente, el hecho de estar en una biblioteca puede condenar a muchos de los libros almacenados en ella, y por tanto tambien a sus autores.
Solo con leer un poquito veo tu mano detrás......Besitos desde la ansiedad de la situación actual, siento no pasar más amenudo
Conozco a alguien que se dedica a descolocar los libros de las bibliotecas públicas, para hacerlos inencontrables. Sin embargo, el azar de una búsqueda en esas condiciones te trae sorpresas agradables.
Yo todavía me subo a veces a bordo de su naufragio.
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