Nueva recaída

Sufro una nueva recaída, es un trastorno insuperable, leer sobre lo leído, frase hecha como la de limpiar sobre lo limpiado, por cuarta vez tengo que echar una mano y leer por cuarta vez La invención de Morel de Bioy Casares, viven en sus páginas atrayentes fantasmas que te dan la espalda, creer que son vistos con la autoconfianza del autor, para existir como fantasmas tampoco están, la confusión de una imagen de mujer reflejada y proyectada como realidad, enamorarse de ella desconfiando con la consiguiente celotipia de su asimismo proyectado acompañante masculino. Nada que ver con Roberto Bolaño y Sensini, el primero busca al segundo llamado de forma complete Luis Antonio Sensini por haberlo leído en un accésit literario en el que participa el autor como tal y como protagonista, un relato algo autobiográfico, de Argentina a Alcoy, Lloret de Mar como siempre en Bolaño pasando por Madrid, buscarlo y hallarlo, obsesionarse con su obra, el lector con la de Roberto Bolaño y éste con la de su personaje también como autor literario, un escritor agobiado con la obra del otro escritor con el objetivo de agobiar al lector, son los dos de la pampa, tanto el real como el ficticio, ambos triunfan en la realidad y en la ficción en nuestro interior peninsular.
Todos mis hijos es el último cuento o relato de Alberto Olmos publicado en el libro de VV.AA Mi madre es un pez. Alberto visita sus esparcidos hijos por variados y dispersos lugares, fueron todos engendrados con diferentes mujeres, ¿cuántos hijos tienes?, ninguno que yo sepa, Alberto Olmos desmiente la frase, aquí sí lo sabe el autor que se inspiró al relatar el cuento en la tiscariana obra Vía Crucis (Relato de una noche perdida) donde el protagonista creado o inspirado en el propio Jesús Tíscar huye de bar en bar y de taberna en taberna, de hijo en hijo, o de mujer en mujer, curiosa comparación de ambos que suelen visitar el mismo barbero, disfrutan de lo soez con distinto refinamiento.

Taller de lectura con La Acequia. Riña de Gatos – Eduardo Mendoza. Capítulo 2: el protagonista abandona los trenes y las estaciones reales ocultándose en Madrid donde se siente bien en su toma de contacto con la ciudad. Que bonito queda escribirlo por un autor que describió como nadie Barcelona en La ciudad de los prodigios. Nos enfrentamos a la cultura plástica en sus visitas museísticas, el final del segundo capítulo deja abierta una ligera intriga a lo desconocido con una especie de enigmática cita.

La venganza servida en un plato más frío que la Antártida es imposible de superar, creí que ya estaba todo contado, todo relatado, que las historias habían tomado desde hace mucho tiempo formas finitas, que no puede existir nada nuevo o novedoso, un error monumental. Pedro Aldodóvar superando a Shakespeare en La piel que habito te pone los pelos como escarpias, no ya por su buen hacer cinematográfico sino sacando guiones y argumentos de dónde ya no existía nada diferente. Un argumento de principio a fin donde es imposible la vuelta hacia atrás, lo lineal sin casi posibles desvíos fundamental, la confusión del espectador es aclarada de forma rápida con objetos inanimados y almodovarianos que toman un imprescindible papel en la película, el auténtico placer es para el espectador que nadie se confunda, problemas de identidad resueltos de forma magistral, una carrera, una escuela, una universidad, un nuevo aprendizaje, se “debe aprender a vivir dentro de la piel que habita”, en otro caso estaremos perdidos y sin salida, al visionario del filme no le queda otra.



Fotografía Jesús Garrido

12 comentarios:

Lansky dijo...

A mí 'La piel que habito' me pareció una mierda pretenciosa. Por supuesto que puedo matizar -aunque exige un esfuerzo que la peli creo que no merece- tan drástica opinión de alguien como yo que, con respecto a este señor Almodovar no es ni anti ni pro, al revés que casi todo el país cinéfilo. Peor cuando se pone en plan genio tarscendente, como en sus últimas, es pedante y en el fondo superficial (se puede ser superficial en el fondo, ¿no?)

J. G. dijo...

Se puede.

Céfiro dijo...

Id a ver "El árbol de la vida", por favor. Así podremos hablar de "mierda" con propiedad. Y todos juntos.
Por otro lado, yo también poso mis ojos en las páginas de "La invención de Morel" a menudo. La leí cuando tenía 19 años y me quedé embobado.

Antonio de Castro dijo...

Yo no la vi, pero una mierda pretenciosa era ya la anterior de Mallick, "El nuevo mundo", y eso que al principio prometia.
Manana en el trabajo copio, pego, imprimo y leo.

Sombras Chinescas dijo...

Un tanto frío el libro de Casares, no obstante un hito en la especulación intelectual, como lo fue la Biblioteca de Babel o Funes el Memorioso, de su amigo Borges.

Saludos.

Francisco dijo...

Intuyo que me decepcionará, como las últimas que ha hecho, aunque he de reconocer que tiene algunas genialidades, como Qué hecho yo para merecer esto, o Atame...

Miguel Ángel de Móstoles dijo...

Como cuando se está enamorado de una diva, que hasta un grano parece bonito, esa es mi relación con el cine de Almodóvar. No he visto, todavía, su última película, pero la veré. Me gusta su cine; aunque no me gusta mucho su persona.

¡Un abrazo!

Antonio de Castro dijo...

Algunas peliculas de Almodovar me gustaron bastante, como "Volver" o "Todo sobre mi madre", y otras muy poco, como "Habla con ella" o "La mala educacion".
De Bioy Casares solo lei la grandiosa "El sueno de los heroes". Tengo ganas de leer "La invencion de Morel". Aparece una cita de ella al comienzo del tebeo de Miguelanxo Prado "Trazo de tiza".
Un saludo.

Francis Black dijo...

Es bonita la peli de Almodovar un poco fría a mi me perece más importante el viaje de Anaya pero bueno cada uno hace la peli que le da la gana. A este Olmos algunos le dan mucha cera y a otros les gusta mucho yo no he leído nada.

Ahora estoy leyendo la trilogía de Juan Eduardo Zúñiga sobre la guerra civil, los tres libros de cuentos. Impresionante escritor.


El de Mendoza me pareció flojo.

Saludos.

Pedro Ojeda Escudero dijo...

He de decir que soy de los pocos que defienden esta película de Almodóvar. Pienso que el problema es que muchos van buscando una película que no ha hecho Almodóvar y cuando ven la que ha hecho Almodóvar quieren reclamar por sentirse estafados. En contra, procuro sentarme en el cine sin ideas preconcebidas. Así que estoy de acuerdo contigo en la cuestión del argumento, en la idea de enfoque y alguna cosilla más. Si tengo tiempo, haré reseña en el blog.

Rayuela dijo...

yo conozco la casa en que bioy se inspiró para escribir la invención de morel, y tengo fotos de ella...
y bolaño...sufrir dependencia de bolaño...
y la película de almodóvar aún no se estrenó en argentina, todo lo que leí fueron impiadosas críticas, salvo la tuya...yo veré la película, sin duda

beso*

Paco Cuesta dijo...

El estilo Almodovar no encaja con el mío, tampoco los premio Planeta son lo mío. Por la misma razón que abordé Riña de gatos, puedo entrar en La piel que habito.
Gracias por tus reseñas