Son las siete y media de la mañana

Diferentes relojes separados por el espacio urbano, él llega a la oficina tras saludar instantes antes a alguno de los acampados de Primayor, ella mientras se ajusta su ropa interior, son las siete y media, piensa en él cada día al salir de la ducha, él lo había hecho un rato antes, tanto él por un lado como ella por el otro viven cerca de su trabajo, la ducha de ambos está separada no sólo en el ...espacio sino que los relojes ahí sí que marcan una hora distinta, ella a media noche le dice adiós y junto a su marido se ríen en el terminal, él con M (ver foto arriba) en el Bar Stadium de las protegidas hablan y también se ríen de esos propósitos sin propósito, ella le había insinuado por el chat algo de salir desnuda en una foto mientras que su marido mira una y otra vez su reloj, nunca se llegaron a ver, nunca comenzaron nada, pero como si hubiesen estado una eternidad juntos ella le deseó un “que te vaya muy bien la vida”.

Sin que él se haya percatado su reloj despertador funciona media hora atrasado, el de ella va en hora, hoy coinciden juntos en la ducha separadas ambas por algunas manzanas, son las siete y media de la mañana, un reloj desajustado los hace por fin coincidir, él llegará tarde al Juzgado a trabajar y ella hará lo propio pero de forma puntual a la Gerencia Provincial de Urbanismo, el desajuste horario ha merecido la pena, el marido de ella sigue riéndose de lo que ocurre ante la pantalla de su ordenador.

El reloj de él ya funciona en hora, que despiste ayer, pero ahora es ella el que adelanta el suyo a cosa hecha, aprovechará esa media hora en la ducha y no llegará tarde a urbanismo, ¿no será mejor que vuelva a aceptarlo en la red social y queden los dos una mañana media hora antes de las siete y media para ducharse juntos? Su mosaico de fotografías lo ha desazonado, contempla varias de diferentes etapas de su vida, no sabe cuál de cada cual corresponde al pasado o al presente, la del futuro la imagina vestida con ropa de ningún color.

7 comentarios:

Eastriver dijo...

Nuestros tiempos internos, ya se sabe, no coincide siempre. Me has recordado un relato de Monzó, pero Monzó en plan más bestia, pero el planteamiento puede ser paralelo.

Pedro Ojeda Escudero dijo...

En el fondo, el tiempo es desencuentro.

Paco Cuesta dijo...

Las redes sociales pueden trastocarlo todo.

El Joven llamado Cuervo dijo...

De mal en peor, los relojes ya no pueden decir nada.

Antonio de Castro dijo...

Bonito relato (o retrato) sobre la soledad.

carmeloti dijo...

Me entristeció, pero es cierto que la vida te da el momento oportuno, y este es efímero, o te abrochas a él sin más y vives a pensar de la razón, o sigues en la soledad que busca...

Si él se atrevierá y ella le abriera...

bailarina dijo...

Creo que este relato tiene algo de verdad.