Andrés Neuman no acabó de convencerme, un libro de cuentos en Hacerse el muerto, quizás sólo uno, máximo dos, más no, esperaba lo mismo pero diferente en el resto, fuerza prosaica ante argumentos que no me terminan de atrapar. Más grande es Daniel Sada en A la vista, debo de ser su único incondicional por estos alrededores, aparte de mi libro el resto siguen a la venta en la estantería y presumo de tener toda su obra, su polvo mejicano de aparente tierra extraña a pesar de que los personajes habitan donde realmente residen, Sada por lo menos preferido fue de Roberto Bolaño, se ha perdido unos cuantos libros de él por morirse. Salvo lectura antes de crearla el verdadero escritor, nos encontramos un Méjico o México peculiar donde nada parece lo que realmente es, todo vecino del parodiado oeste de John Hawkes en La pata del escarabajo, una aburrida historia de personajes desarraigados del mundo real, un libro de perfecta construcción gótica.
De conversaciones artísticas de cuasienamorados a que le vendan la moto al inglés con un plato de cocido como ayudante del corredor o mediador. ¿Se llevará a Inglaterra a la madre y a su hija? Guión dispar pero bien desarrollado que a estas alturas como lector no sé el tema por donde va a tirar, habrá que escuchar a José Antonio Primo de Rivera en ese mitin narrado mientras otros cantan la Internacional. Me gusta cuando leo que se siente al borde del abismo, no sabe ni el inglés ni Eduardo Mendoza lo placentero que es pasear por él.
10 comentarios:
Y cuantos libros nos perderemos al morirnos. Aunque otros...
leí de Neuman "La vida en las ventanas" conversaciones a través de email de un adolescente y me pareció un bodrio.. igual mejora con la edad, suele pasar, por ahora no deja de parecerme una creación más de las editoriales que de vez en cuando rescantan algún "enfant terrible" de sudamérica para venderlo como producto exótico, siendo más de lo mismo..
¿Sólo lees literatura en español?, porque eso es el 15% del total de la literatura de interés
Andrés Neuman está sobrevaloradísimo. Sonroja la bola que se le da en los medio por delante del verdadero talento. Eso sí, siempre ha sabido tocar las teclas adecuadas. Ya en sus primeros años de facultad era uno de los íntimos de García Montero y se le veía el aire del que sabe ganador a corto plazo. Es un cuentista. (léase como se debe)
Este inglés de Mendoza, a fin de cuentas, solo querría vivir al borde del abismo sin riesgo. Y eso es imposible...
No he leido nunca ni a Neuman ni a Sada pero vista tu opinión, me apetece leer algo de éste último. De Neuman, por los comentarios aquí expuestos, creo que pasaré...
Aún tengo que leer "Riña de gatos"... Besotes, M.
Riña de gatos, ¡qué horror, todo dios lee lo mismo, lo que manda el Tontelia, supongo
No he leido a ninguno de ellos, pero, curiosamente, sus nombres me traen a la cabeza un pueblo y un director de cine. El pueblo, Sada, esta situado junto a la boca de la Ria de Betanzos, y por alli veranea un antiguo alcalde de La Coruna y probablemente tambien algun otro chorizo.
Y Neuman, Kurt, es el director de muchos westerns de serie b y de un pequeno clasico del cine de ciencia ficcion, "La mosca".
Un saludo.
Pues a mí El viajero del siglo, de Andrés Neuman, me gustó mucho, y sí opino que tiene talento el chico y una merecida fama, al menos por ese libro. No he leído nada más y de momento no pienso, de él.
Neuman tampoco me gusta, será que no le he cogido el tranquillo. Y Mendoza tiene mucho humor, pero tampoco me entusiasma.
Besos
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