Horas de clase

Que solos se quedan los muertos. Historias desaforadas – Adolfo Bioy Casares.

El animal que me habita te reconoce, te huele
y te deja hueco en mi cama
pero si no te portas bien, sacará sus garras.

El animal que me habita – Rakel Rodríguez (la RaRa)

Imagina al narrador un día sentado en el circular bordillo de la rotonda de los pavos junto al Campus Universitario de las Lagunillas, ella como buena hija de su pueblo segureño le dará su aporte literario gracias a su deseo hacia lo sorpresivo e inesperado. Un lugar adecuado para esa inspiración los pavos de la rotonda, no obstante y tal como leerá dentro de unos cuantos años tras su regreso a la Rúa en El País el Delegado de Obras Públicas en Jaén de esa época todavía sin llegar será el mecenas del autor de esas estructuras artísticas que no acaban de inspirarle a pesar de que ahora han engendrado otras nuevas formas en forma de pavitos. José Fernández Ríos también nació en la Rúa, al igual que ella que lleva muchos meses sin haber vuelto a ver su pueblo, un escultor también segureño, un escultor emanado de ese mecenazgo que tantos artistas y no sólo de la Rúa surgieron en la provincia de Jaén.
Sin levantarse de esa rotonda ya no se inspira, ahora lee, la nueva alumna sigue su recorrido por su provisional pasado en la ciudad de Cáceres, los días son repetidos y repetitivos, fuera de los muros del internado la ciudad sigue más muerta que viva aunque más muerto está el interior de ese centro estudiantil donde la vileza del profesorado de la Escuela de Arte Teatral y el extraño encasillamiento de sus compañeras la están enseñando durante el aprovechamiento de las horas lectivas a morir de forma lenta para que así en un no muy lejano futuro sean otras las que mueran cuando vayan llegando de una en una.

Lo primero es que en vuestro futuro escenario las actrices a vuestro cargo crean que todo es producto de su imaginación o de la distancia, que tengan dudas razonables, el resultado final es que todo parezca que ocurre de forma rigurosa y coherente.

La jefa de estudios gastaba una verborrea docente labrada día a día en tiempos pasados en los aseos de esa institución que la había erigido en mandamás con las alumnas a las que tenía órdenes de la superioridad de meterlas en cintura para así salir bien preparadas con el objetivo de que así empezasen en el pueblo de cada una su nueva vida desde cero, llegar a que les otorguen la confianza como cargo directivo teatral sin haber abonado nunca el precio de las entradas de alguno conocido, no haber visto nunca una obra de teatro ni por asomo, una dirección como regalo compensatorio a las penurias pretéritas.
El duro encierro en el colegio con el encasillamiento conseguido a la fuerza iba a ser más que suficiente para luego mantener el rubio de bote tantas tardes en la peluquería de la Rúa como un elemento distintivo más de ese cargo de confianza, vivir las ideas progresistas en apariencia para estar ahí con el permiso de todos, pero de aplicación práctica con las futuras desiguales nada de nada, poco que ver con Carmen de Michelena, afincada por legalis maritus a Sabiote, localidad de nacimiento también de una de las últimas actrices que calló en sus manos, todo un ejemplo real de lucha, coraje y valentía a favor del derecho de las mujeres, una luchadora por una nueva realidad social, nada que ver con la futura realidad ridícula, arcana y en desuso que practicará con las nuevas actrices de teatro cuando le otorguen la consiguiente libertad a sus manos, su sueños nunca serán los de Carmen, sean no sólo la lucha contra la desigualdad sino la atención de las mujeres que estaban a su alrededor, si un día a nuestra alumna interna al dejar de serlo el día de mañana y ostente esos poderes directivos le cae alguien con problemas visuales no dudará en sacarle los ojos.

Antes de finalizar la clase tomen nota del siguiente caso práctico: ¿Cómo se superaría la extrapolación de lo literario a lo escénico en un ejemplo de búsqueda de novia por etapas?

La pregunta no sorprendió a ninguna de las alumnas, ni a ella ni a sus compañeras de aula, demasiada decencia desmedida existía en ese centro docente de artes escénicas al que fue destinada en busca y hallazgo de sus propias circunstancias. Levanta la mano como alumna aventajada ante el enojo del resto, sabe la respuesta aunque no se la acabe de creer del todo. Deja de pensar en el ejemplo de Carmen de Michelena, su ideario nunca podrá ir con ella, Teresa Valverde como Presidenta de la “Asociación Cultural el Yelmo” nunca podrá narrar similares ejemplos vitales comparativos respecto de la una con la de la otra, da igual que Beas de Segura esté a pocos kilómetros de la rúa y se fundaran asociaciones como la anterior fundando Carmen el Instituto Sierra de Segura así como un lugar en el que se despertó todo un movimiento de asociacionismo de mujeres, nada de eso tenía que ver son la progresía sólo de vestimenta que iba a ostentar en el Teatro de la Rúa.

Sea o no actuación escénica, lo importante es que la interpretación práctica en el escenario de los guiones escritos de acoso en algunos casos de negatividad objetiva serán permitidos y les den el visto bueno desde las capitales de provincia, todo sin perjuicio de una concesión exclusiva para que la legalidad sólo exista con la sujeto activo.

Exacto.

Una alumna aventajada en efecto, las otras compañeras del colegio interno callan aunque asienten con la mirada, la única compañera procedente de la Rúa iba adaptándose a las clases, los consejos que en corrillo le daban en las letrinas durantes el rato de recreo no despertaron sospecha alguna en la profesora, esas compañeras supuestamente también amigas le enseñaban en ese rato de esparcimiento y con las voces de las conversaciones amortiguadas con el constante ruido permanente del accionado correspondiente de cada una de las cadenas de los váteres el mejor camino y derrotero para que un día ella descubriese cuál era la mejor de las entradas y salidas hacia sí misma.
Al finalizar las clases con su correspondiente rato de recreo llega sola a su aposento, no suelta lágrima alguna, las ha contenido tanto que no han llegado a convertirse en humedad, se ducha sola, se acuesta también sola tras secarse a dormir intentando olvidar otro docente día más, debe repasar o más bien preparar las lecciones para el día siguiente, abre el Manual de Conducta en el Escenario y empieza a leer: “La excesiva aplicación de la legislación artística sólo sirve para fabricar la visualización por parte de los espectadores de las legalidades inexistentes enmascarando lo prohibido, el teatro como el mejor transmisor de la condición humana”. Levanta los ojos del libro al vencerle el sueño. Sabe que la asignatura de teatralizar el precepto y los preceptuado es difícil de superar, sabe a pesar de su corto aprendizaje que la auténtica dirección escénica que aprueba el guión y argumento permanecen siempre ocultos, sabe a ciencia cierta que luego el espectador de la vida creerá y visionará de forma escalafonal y esa serán en un futuro en la Rúa y sus anejos Pinares de Amurjo su tabla de salvación, tanto de ella como de sus consentidoras, da igual que un agitado cambio de oleaje haga tambalear por las turbulencias marinas esa tabla obligándolas a corregir el rumbo, el estatus será más poderoso que vivir con los pies en la tierra. Cuando cierra los ojos empieza escuchar un algo a través de las paredes, quizás una nueva alumna disfrutando del recreo en las sombras provocando el lejano sonido hueco de los excusados, es más bien el sonido de dentro de unos cuantos años, el futuro eco de los tacones de las que serán sus aprendices de actrices producido por la huida escaleras abajo del teatro a raíz de su presencia.

19 comentarios:

virgi dijo...

Esa interpretación práctica me parece muy complicada para mí, que quise ser actriz de teatro.
Besos y Feliz Año.

Mista Vilteka dijo...

Caramba, yo quise también ser actor como Virgi. Me desilusioné gracias a la física y sus definiciones de confusión y demostración. Me perdí entre las matemáticas y me decidí por mis propias vanas ilusiones.

Ella sabrá, entre sus clases, que no hay objeto que esconda más la luz propia que el propio espejo.

¡Buenísimo esto! Me ha gustado mucho. Me enredé por ahí entre líneas pero me encontré un poco borracho y con ganas de más.

¡Muchos saludos!

Felipe.

mientrasleo dijo...

Que magnífico texto, fluído y sesudo me he encontrado hoy aquí. Sobre todo sesudo, que no deja la sensación de haber pasado un rato de entretenimiento sino un regusto a lección aprendida en esta curiosa clase.
Besos

María dijo...

Gracias por tu opinión en mi blog.

Que los Reyes Magos te traigan todo lo que desees.

Un beso.

Eastriver dijo...

Se me ocurre pensar que tu blog es limpio, claro, como tu misma prosa. Creas un clima de sosiego, como de vida en movimiento preciso, tan preciso que hasta los tiempos acaban confundidos (lo cual sucede también en las buenas vidas, en las vidas vividas con arte, como si fueran literatura destilada). Ojalá la vida sea así, redonda como prosa, limpia como tu página.

Myriam dijo...

Asumiéndose es la mejor manera de actuar la obra.

Un abrazo y gracias por tu sentido comentario en mi blog en la entrada por Josep

nueva gomorra dijo...

Sin duda uno de los mejores libros de Rakel.
Feliz 2012!

El Joven llamado Cuervo dijo...

Muy aventajada, la chica.

Mandalas, Espacio Abierto dijo...

Hola J. G.

Quería felicitarte porque ya han terminado las fiestas navideñas. Ahora sólo quedan otras fiestas más llevaderas.

Pero eso no quita para que desee que se veas realizados todos tus sueños y proyectos y por supuesto, que seas muy feliz.

Besotes.

Esilleviana dijo...

Después de leerte, se me ocurrió buscar poemas y más información sobre Rakel Rodríguez, hija adoptiva de Jaén. Ha ido publicando en RaRo 5 Raras antología de 5 poetas de Jaén Ana Toledano, Carmen Bermúdez, Mercedes de la Casa, Elena Felíu y Rakel Rodríguez, Con ilustraciones de Sonia Hidalgo.

"sabe a ciencia cierta que luego el espectador de la vida creerá y visionará de forma escalafonal". En la vida ordinaria (en mi trabajo...), la antigüedad es un grado, lo aceptemos o no, dirige nuestras vidas... también los méritos, el grado.
Estas chicas están demostrando su capacidad, su ingenio y excelente trabajo, por tanto, se han ganado el afecto y la aprobación de sus trabajos.

siempre es un placer leerte J. G.

un abrazo

Encarni dijo...

A mi ma ha parecido este relato una clase magistral sobre las artes escénicas, algo que desconozco. Si he de ser sincera me quedo en la superficie sobre este tema, por eso he disfrutado y he aprendido.

No sabía que eras de Jaén. He estado 'trasteando' en tu blog, y he leído algunas cosas tuyas que me han parecido muy buenas. Desde ahora te seguiré por estas sendas.

Un saludo.

Encarni dijo...

A mi ma ha parecido este relato una clase magistral sobre las artes escénicas, algo que desconozco. Si he de ser sincera me quedo en la superficie sobre este tema, por eso he disfrutado y he aprendido.

No sabía que eras de Jaén. He estado 'trasteando' en tu blog, y he leído algunas cosas tuyas que me han parecido muy buenas. Desde ahora te seguiré por estas sendas.

Un saludo.

Marinel dijo...

Yo,jienense de nacimiento,sé poco de ésta mujer y sin embargo,algo así como una sensación de indolencia,desesperoa y superación constante queda reflejado en este texto,donde la escena real se amalgama con esa otra,creatividad pura y dura.
El esfuerzo por aprender a teatralizar,parece asiamesado a la misma vida real que se vive fuera del escenario.
Un beso.

La sonrisa de Hiperión dijo...

Siempre actives que salen corriendo... Muy práctico.

Saludos y buen fin de semana.

Paco Cuesta dijo...

Teatro y docencia mueren lentamente, es complicado sobrevivir con dignidad en cualquiera de ellos.

Gemma dijo...

Hay un paralelismo en el arte escénico y la escritura, el escritor es quien inventa las escenas y el primero en visionar esa muerte.

Muy bueno.

Antonio de Castro dijo...

Lo he leído un par de veces, pendiente también de las conexiones con textos anteriores donde aparecen los mismos ambientes y personajes.Y no puedo evitar verlo, más allá de su carácter reflexivo sobre el teatro y la creación, como una alegoría sobre la propia vida (también había entendido así los anteriores), con sus trampas, sus ambiciones frustradas, sus secretos inconfesables y la huella imborrable que puede dejar en algunas personas.

Sombras Chinescas dijo...

Qué cita más buena para comenzar cualquier texto.

saludos.

Pedro Ojeda Escudero dijo...

No me extraña que le entre el sueño y que sueñe bordillos.
Por cierto, ¿por qué todas las estaciones desmanteladas con la de tu foto se parecen tanto?