Facturación

Tomo café con el forense, cosas del oficio, nada que ver con mi situación vital, antes de aburrirnos entramos en temas profundos relacionados con la medicina, el fracaso de algunos pactos de silencio, la rotura de protocolos por el ímpetu de resolver las cosas rápido cuando son planificadas con segundos propósitos más allá de resolver previamente el primero si es que en realidad hay intenciones.

- Me llamó por teléfono la policía esa. Nada de interrogatorio oficial, parecía investigar por su cuenta e interés personal el asunto.

  - Al final se descubrió de que no fue la chica policía. Una sobreactuación por los efectos propios de la psique. Vivenciar ella misma lo planeado, tantos elementos en nuestro mundo para esclarecer las cosas y ella es todo el mismo, promueve, acusa, ayuda en la investigación....

Ella misma termina de leer el capítulo, solo pretendía ayudar por un lado y hacer sufrir por otro, él permanece algo recostado sobre ella, contempla su cara de arriba abajo, la postura de tenerlo es para ver sólo una parte de su perfil mientras él sigue en silencio a pesar de las anteriores violentas exaltaciones que rompían su teatralizada actitud recta heredada de su más inmediato pasado en Cástulo.

-  Hay autores que parecen creerse sus propias mentiras. No te preocupes y no rompas tu postura.

La ficción se ve desbordada por la realidad, la tranquilidad de estar con él le hace sentirse más segura  mientras alguien en algún lado y bastante lejos en otra provincia lee los números marcados por ella en una factura telefónica detallada.