Miscellaneous

Aparece de vez en cuando, su aullido permanece callado, habla por escrito y no sabe escribir, vive en la utopía de las puertas cerradas juzgando al resto a diestro y siniestro considerándose sin derecho a la recíproca, el resto quizás no tengamos derecho ni a rozar la línea de entrada a la comodidad, el baile se vislumbra agitado, los mudos deben de recobrar el habla y los ciegos volver a ver de nuevo. Puede parecer exagerado pero ahora me parece ver algunos miembros del pasado más lejano, donde yo veía aquellas telarañas ahora son de un número tal que las veo en ristras como los chorizos.

Si las hojas del calendario informaban correctamente de la situación de los días pronto llegaría el lunes, ella leería en el tablón de anuncios un bando interno anunciando que la señora de la limpieza se encargaría de adecentar y preparar la sala grande, así como la del viajero de avanzada edad que iba a pasar ahí con ellos unos días. Mientras llegaba y la preparaban habían pensado en denominarla la habitación del abuelo, y mientras estuviese la señora de la limpieza ella podía seguir a la espera en la sala grande.

No sé cómo se hizo de noche ni cómo me vi de repente desatendido y abandonado por los callejones de la Rúa, a pesar de los postigos y persianas, el interior de muchas de las casas del callejón asomaban iluminadas y habitadas, luz débil que quizás invitaba a todo el mundo a dormir para que no tuviesen que verme y tener que obligarme a esperar hasta la llegada del amanecer para solicitar protecció...n. No hubo forma de conseguirlo por más que levanté los ojos al cielo sin esperanza solicitando ayuda, cualquier cosa podía servir para reposar el alma y dormitar hasta el día de mañana, con cualquier cosa me conformaría aunque no estuviese destinada al efecto, no hubo forma, el silencio y el apagado progresivo de luces en esta parte del callejón de la Rúa me hizo sentir atrapado en la penumbra urbana sin salida y sin el necesario reposo.


Mientras espero el tranvía en el quiosco del parque voy digeriendo el café entreteniéndome con la máquina tragaperras pensando en esta actividad como uno los peores vicios del hombre y a pesar de existir otros juegos de bar menos disparatados. A los pocos minutos de ir introduciendo monedas en la ranura correspondiente y tras una combinación suena la música, compruebo que las tres figuras detenid...as son las mismas.
- Tu premio es especial.
El camararo tras la barra está pendiente de mi juego, siempre estuvo al tanto de mi silencio pero ahora desde que introduzco cada moneda de euro en la rendija de la máquina está siempre observando cada detalle de lo que ocurre entre la máquina tragaperras y yo.
- No entiendo lo de premio especial, de aquí para atrás siempre he obtenido premio seguro con el resto de las combinaciones.
La vida es estupenda y maravillosa, nada ocurre en el entorno que tenga algún tipo de mínima relevancia, en esta vida estamos rodeados de auténticas verdades oficiales confirmadas que son las únicas que tienen totalmente validez efectiva y, ante cualquier invento o cuento revestido de inquietud perturbadora de la situación, el mismo es anulado de forma anticipada y completa sin dejar rastro alguno. Aún así, ¿por qué se indignan ante algunas visiones si estas ya no pueden molestar? Creo que la economía no marcha tan mal cuando intento reflexionar sobre lo que puede dar de sí en las cosas más nimias y cercanas.
El viajero no sabía desde cuando le parecía también que la ruta era extraña. Quizás para conseguir completarlo debería olvidarse de los recuerdos y del recorrido por más desagradable y lleno de obstáculos que le hubiere resultado, pensando más bien en los alrededores del propio camino.
La carroza se agitaba de forma trepidante encabritándose con cada giro de cada una de sus ruedas contra las piedras del camino con amenaza de hacer caer su valiosa carga y que al perderse tuvieran que darse la vuelta regresando por donde vinieron. Viajeros como tantos otros cuyo mayor deseo es perder algún día sus miedos allá en la lejanía y poder conversar en su propia casa antes que en la ajena.
Muchas cosas quizás no vuelvan, que no conozcan el saber de su desaparición y de su extinción provocada porque en ese caso volverían solas a aparecer y se daría la impresión ante el resto que nunca se hubieron perdido. Pero las cuerdas musicales sí, la música no debe de ser víctima de nada, sea corta o larga tu estancia en el lugar la guitarra debe de volver a sonar y nunca tuvieron que callarla como tantos otros sonidos.

Suspenden a Purificación Gálvez en Viva Jaén, una imagen poco positiva en las habituales concentraciones contra la violencia de género donde sólo van cuatro cartos institucionales, claro cuatro cargos que situaciones nimias victimológicas capaces de resolverse con un buen manotazo en la mesa, prefieren convertir a la víctima en falsa víctima, todo lo fácil y resultón, y que buen hacer político. Las concentraciones en ese caso sólo para ellos, ya lo decía Ortega.

Veo la despedida en Diario Jaén de Carmen Álvarez Arazola como Delegada de Igualdad y Bienestar Social en la provincia de Jaén. Mi alegría hubiese sido mayor si hubiese sido capaz de resolver de forma eficiente en el ejercicio de su cargo político como Delegada de Igualdad y Bienestar Social en Jaén casos de acoso laboral sufridos por trabajadores en su Delegación, uno de ellos hasta discapacitado. La eficiencia consistió no en resolver el problema sino acudir a los tópicos del acoso laboral tapando la situación y entre el jefe de personal que al principio hizo ver que se enfrentaba al asunto, otros cargos de confianza, la propia autora (de todos sabido por no ser el primer caso e incluso fue expedientaba y cerrado su expediente por el privilegio de la dirección), y la misma Delegada de Igualdad y Bienestar Social Carmen Álvarez pusieron en marcha una maquinaria para hacer ver al resto de compañeros, delegaciones, cargos del PSOE, etc. que no ocurría nada, dejando a las víctimas abandonadas a su suerte, adjetivándoles todo tipo de condición como simuladora, que la acosadora es la víctima, una actitud política de baja catadura cometida bajo el nombre y la confianza que le depósito el PSOE, y utilizando la misma para ocasionar un daño irreparable a una familia entera. Me hubiese gustado ver más alegría en la foto de la despedida  de Carmen Álvarez Arazola como Delegada de Igualdad y Bienestar Social en la provincia de Jaén, ojalá hubiese resuelto el tema. Como dijo Manuel Fernández Palomino en su nombramiento como Secretario Local del PSOE, ojalá los nuevos traigan aire fresco, ojalá Mª Ángeles Jiménez Samblás no tolere este tipo de actuaciones y si ocurre, tenga el coraje político de luchar por las víctimas.