Me canso de hacer tanta foto, todo quema, también estoy harto de escribir y metaforizar con poco éxito la parte dramática de mi existencia, inventarme personajes y lugares que ya existían antes y siguen existiendo hoy.
Estoy harto de perseguir maniquís, soy un punto cobarde intentando atrapar formaciones humanas que no se mueven y permanecen impasibles ante tu acecho. Me echan en cara de exponer mis fotos gratis para que cualquiera pueda hacerlas suyas, es adrede, las comparto regalo con gusto a quién las quiera, un día las donaré como si fueran anónimas a algún ayuntamiento, periódico local, al centro de mayores que me dejó exponer, ya veremos.
Me da pena la dialéctica con escondida falta de valentía que utiliza José Enrique Fernández de Moya al utilizar a los conductores del tranvía en contra de la anterior alcaldesa, que pena ver al nuevo alcalde azuzando a la gente en contra de otros cuando no ha sido capaz de solucionarles nada a pesar de haberse retratado con ellos y en unos pocos minutos y sin contar con los mismos transformarlos con artes de mala y baja tramoya en arma arrojadiza contra la anterior alcaldesa que tuyo la gallardía utilizando su deber al construir tantas cosas para la ciudad, no de destruir como están haciendo ahora el nuevo alcalde para que todo pase al recuerdo como ha ocurrido como en otras tantas cosas con las Escuelas de Verano, los niños víctimas inocentes de José Enrique Fernández de Moya. N me pregunta que por qué las cosas no han sido como otros años con lo bien que funcionaban, han tenido que ir y venir a las Piscinas de la Salobreja bajo casi 40º a la sombra, amén del poco ambiente de niños que ha habido este verano, esto es destrucción, sigue produciéndole a la niña terror nocturno y desazón diurna escuchar el término Orcera por lo que nunca tuvo que presenciar tristemente una vez, y ahora vive sen sus propias carnes la destrucción de su escuela de verano, me pregunta también por el tranvía, con nueve años recuerda las obras y recuerda verlo lleno de pasajeros durante los días en los que estuvo circulando, se pregunta que por qué ve circular junto a la casa de sus abuelos todas las navidades en Barcelona un tranvía que desde que empezaron sus pruebas nunca dejó de circular, le tengo que explicar que en Barcelona así como en todas las ciudades nunca se ha utilizado la construcción de un tranvía, o el ampliar líneas de metro, o el construir zonas veces y otros miles de proyectos sean los que sean, de forma arrojadiza entre políticos. No sé cómo explicarle que la construcción de este tranvía ha transformado a los políticos del PP en destructores de lo que había al más puro estilo troglodita, una tristeza más de tantas cuando lo veo actuar en la tele sujetando un papel con los dedos de una mano y con los dedos de la otra señalando esos datos que no le gustan, un guión, una actuación impecable, antes de tiempo ya se está creyendo su propio personaje, eso es lo triste.
Crímenes ejemplares
"Los niños apenas se separan de sus padres: los árboles amenazadores son las altas piernas de los extraños". El miedo de los niños. Antonio Muñoz Molina. Babelia. El País.
Justo cuando están a punto de degustar el arroz abro la primera página de Crímenes ejemplares de Max Aub, un coro de voces aplaude, el enorme sofrito desprende un aroma capaz de abrir la boca en lo alto del cerro a todo anciano asistente, todo consiste en una paella gigante, fue idea mía en la sombra la celebración de este acto gastronómico de dudoso nivel y por eso más de uno sigue sin soportarme. Una operaria permanece a la escucha desde la puerta, está en el interior, lo que controla y está pendiente de ellos sucede al contrario de lo habitual, el objeto de la curiosidad no está dentro, está en el exterior, es lo que tienen los extraños acontecimientos que se celebran en la solana aprovechando el buen tiempo reinante, sigue perfilando su infinitesimal función combinatoria de las tradiciones populares con el aseo y pulimiento de lo forjado, lo pintado y lo embaldosado, ha echado más talento con el transcurrir de tantos meses, la madurez había provocado la exclusión de lo imprudente e influyente, hacía años que no veía de nuevo a las mellizas, no se podía concentrar, estaban ahí otra vez, escuchar desde el quicio de la puerta en situación inversa a la normal le había extirpado el hipo crónico que padecía.
El intendente municipal es el maestro de ceremonias, ha envejecido con los años y la gobernanza local, la administración que representaba y los ideales nunca dejaron de ser amigos del escritor, él directamente nunca lo fue, siempre lo rechazó, no lo aceptó a pesar de que se invitaron mutuamente a tomar café en la capital en la Colombiana junto a la Diputación Provincial, pertenecía al meritoriado culto con afán investigatorio con el objeto de conocer cada día más y más las entrañas históricas y arqueológicas de toda la tierra que le rodeaba, el tiempo lo había consolidado como gobernador haciéndole perder por falta de tiempo material esas aptitudes intelectuales de forma progresiva permaneciéndole constantemente el tema en su sino pero sólo ya como inquietud sin desarrollar, lo contemplo en fotografías en la red que fueron tomadas en un acto y otro, me pongo a recordar oculto tras los árboles mientras preparan el fuego y las parrillas aquella época de tomar la vestimenta y la pegatina roja y circular de UGT, salir a la calle en solidaridad con los trabajadores de Primayor, recuperar la o y la s, eran días de política a nivel del suelo que pisamos, algunos me reprendían por hacerlo, vender negocios familiares para que incluso algunas trabajadoras de la carne tengan sustento en la provincia, vendérselo incluso al mismo empresario que explotaba ese tipo de negocio en la cercana localidad de Puente de Génave, eran días de política a nivel del suelo que pisamos, el auténtico mediatismo rentable era quizás ese, darle una salida laboral efectiva a estos trabajadores, la auténtica foto que vende electoralmente, una foto sólida en aquellos días de crisis mundial, nacional, autonómica y local, una foto que hace subir enteros electorales como nada, y nada que ver con tanta foto hueca que no resuelve ningún problema ni obsequia con nada al ciudadano. Al igual que los indignados, no estuvieron ninguno, tampoco durmieron con ellos en la puerta de la Delegación de Gobierno de la Junta e Andalucía, aquellos días del espíritu del 15M sí los entendía, acampadas en toda España, en la Puerta del Sol en Madrid, la Plaza Cataluña en Barcelona, la Plaza de las Palmeras en Jaén, mucha ilusión tenían, muchas propuestas generales o generalizadas pero qué gran olvido tuvieron con los trabajadores de Primayor, una gran causa para hace acopio de fuerza y que ambos sacaran su propio rédito reivindicativo, la recuperación del puesto de trabajo unos y los otros, trabajar sobre el carácter práctico de sus reclamaciones, que no quedaran en otro ejemplo más del mediatismo, al final, a la hora de lo práctico y efectivo todo se desvanece, no estaba ni estuvieron con ellos, la causa era propicia.
Cuando llegan las homenajeadas los pensionistas aplauden, se me acaban de disipar los recuerdos de aquellos días de manifestaciones y licencias médicas, me mantengo más al margen aún, así estamos varios, contemplando la fiesta cada uno desde su buscado ángulo, la operaria, el que suscribe, la rubia de bote que toma notas desde el coche con su bic de toda la vida, en su día hubiese sido de total inspiración como argumento para las columnas de opinión de su marido que ya no escribe con el mismo volumen que antes para el periódico local, vivir de lo progre aunque una cierta estrechez de espíritu o apego a la mentalidad o costumbre particular no le deje ver tres en un burro, la realidad es otra aunque haga pasar por el aro a cuatro infelices, y el político responsable consintiendo en solitario aquella función exitosa de público totalmente en silencio desde un palco o grada donde sólo se paraba a leer y memorizar decretos, leyes, cánones, lo humano no existe, el peligro acecha, no quiero que ocurra lo inevitable, recuperaron el calor justo a tiempo. Cuando se me abre el apetito han echado ya a la gigantesca satén con el caldo humeante el arroz, una actividad de homenaje a la propia actividad que antes no se celebraban, la añoranza de lo celebrado en la propia imaginación de los asistentes, relatos poéticos, fotografía, talleres de manualidades, fisioterapia, yoga, excursiones a la Manga del Mar Menor, M es muy válida personalmente, le han ofrecido incluso dirigir un centro de menores en la ciudad de Cástulo M y M desayunaron juntas un día de hace años, M me lo contaba luego desayunando ya conmigo ante mi interrogativa expresión, me habló de su valía, una puede desarrollarla, la otra no, lugares donde demostrar tu capacidad a mucha distancia, la distancia tampoco importa, el hecho es poder ejercer y ejercitar de forma real y no ficticia aunque luego se venda como teatro real a los invitados de la capital, desarrollar ideas, pensar, crear, que para eso incluso te pagaban como DISCAPACITADA en ese lejano lugar al que por la casi nula comunicación interurbana te costaba sudor y lágrimas desplazarte desde la capital elevando la altura así de los muros con alambre de espinos, todo en beneficio luego del anciano vecino, una de tus especialidades profesionales a la que más tiempo y alma has dedicado en conocimientos teóricos y buen hacer laboral en el pasado del pasado, o lo que importaba más eran las impuestas esas alambradas psicológicas levantadas en las afueras de la rúa para que no huya y otros puedan entrar como si de un asedio a la ciudad del cerro se tratase, pero nada de crear, nada de programar, ni siquiera estaba autorizada la contraprogramación a lo inexistente, el miedo de los niños a la rúa sigue ahí, no quieren ni oírla mencionar, menos el cerro aunque con el transcurrir de los años a alguien se le ocurra preparar una paella gigante para los ancianos, quizás imaginaria también para el que suscribe, el tiempo lo dirá.
Justo cuando están a punto de degustar el arroz abro la primera página de Crímenes ejemplares de Max Aub, un coro de voces aplaude, el enorme sofrito desprende un aroma capaz de abrir la boca en lo alto del cerro a todo anciano asistente, todo consiste en una paella gigante, fue idea mía en la sombra la celebración de este acto gastronómico de dudoso nivel y por eso más de uno sigue sin soportarme. Una operaria permanece a la escucha desde la puerta, está en el interior, lo que controla y está pendiente de ellos sucede al contrario de lo habitual, el objeto de la curiosidad no está dentro, está en el exterior, es lo que tienen los extraños acontecimientos que se celebran en la solana aprovechando el buen tiempo reinante, sigue perfilando su infinitesimal función combinatoria de las tradiciones populares con el aseo y pulimiento de lo forjado, lo pintado y lo embaldosado, ha echado más talento con el transcurrir de tantos meses, la madurez había provocado la exclusión de lo imprudente e influyente, hacía años que no veía de nuevo a las mellizas, no se podía concentrar, estaban ahí otra vez, escuchar desde el quicio de la puerta en situación inversa a la normal le había extirpado el hipo crónico que padecía.
El intendente municipal es el maestro de ceremonias, ha envejecido con los años y la gobernanza local, la administración que representaba y los ideales nunca dejaron de ser amigos del escritor, él directamente nunca lo fue, siempre lo rechazó, no lo aceptó a pesar de que se invitaron mutuamente a tomar café en la capital en la Colombiana junto a la Diputación Provincial, pertenecía al meritoriado culto con afán investigatorio con el objeto de conocer cada día más y más las entrañas históricas y arqueológicas de toda la tierra que le rodeaba, el tiempo lo había consolidado como gobernador haciéndole perder por falta de tiempo material esas aptitudes intelectuales de forma progresiva permaneciéndole constantemente el tema en su sino pero sólo ya como inquietud sin desarrollar, lo contemplo en fotografías en la red que fueron tomadas en un acto y otro, me pongo a recordar oculto tras los árboles mientras preparan el fuego y las parrillas aquella época de tomar la vestimenta y la pegatina roja y circular de UGT, salir a la calle en solidaridad con los trabajadores de Primayor, recuperar la o y la s, eran días de política a nivel del suelo que pisamos, algunos me reprendían por hacerlo, vender negocios familiares para que incluso algunas trabajadoras de la carne tengan sustento en la provincia, vendérselo incluso al mismo empresario que explotaba ese tipo de negocio en la cercana localidad de Puente de Génave, eran días de política a nivel del suelo que pisamos, el auténtico mediatismo rentable era quizás ese, darle una salida laboral efectiva a estos trabajadores, la auténtica foto que vende electoralmente, una foto sólida en aquellos días de crisis mundial, nacional, autonómica y local, una foto que hace subir enteros electorales como nada, y nada que ver con tanta foto hueca que no resuelve ningún problema ni obsequia con nada al ciudadano. Al igual que los indignados, no estuvieron ninguno, tampoco durmieron con ellos en la puerta de la Delegación de Gobierno de la Junta e Andalucía, aquellos días del espíritu del 15M sí los entendía, acampadas en toda España, en la Puerta del Sol en Madrid, la Plaza Cataluña en Barcelona, la Plaza de las Palmeras en Jaén, mucha ilusión tenían, muchas propuestas generales o generalizadas pero qué gran olvido tuvieron con los trabajadores de Primayor, una gran causa para hace acopio de fuerza y que ambos sacaran su propio rédito reivindicativo, la recuperación del puesto de trabajo unos y los otros, trabajar sobre el carácter práctico de sus reclamaciones, que no quedaran en otro ejemplo más del mediatismo, al final, a la hora de lo práctico y efectivo todo se desvanece, no estaba ni estuvieron con ellos, la causa era propicia.
Cuando llegan las homenajeadas los pensionistas aplauden, se me acaban de disipar los recuerdos de aquellos días de manifestaciones y licencias médicas, me mantengo más al margen aún, así estamos varios, contemplando la fiesta cada uno desde su buscado ángulo, la operaria, el que suscribe, la rubia de bote que toma notas desde el coche con su bic de toda la vida, en su día hubiese sido de total inspiración como argumento para las columnas de opinión de su marido que ya no escribe con el mismo volumen que antes para el periódico local, vivir de lo progre aunque una cierta estrechez de espíritu o apego a la mentalidad o costumbre particular no le deje ver tres en un burro, la realidad es otra aunque haga pasar por el aro a cuatro infelices, y el político responsable consintiendo en solitario aquella función exitosa de público totalmente en silencio desde un palco o grada donde sólo se paraba a leer y memorizar decretos, leyes, cánones, lo humano no existe, el peligro acecha, no quiero que ocurra lo inevitable, recuperaron el calor justo a tiempo. Cuando se me abre el apetito han echado ya a la gigantesca satén con el caldo humeante el arroz, una actividad de homenaje a la propia actividad que antes no se celebraban, la añoranza de lo celebrado en la propia imaginación de los asistentes, relatos poéticos, fotografía, talleres de manualidades, fisioterapia, yoga, excursiones a la Manga del Mar Menor, M es muy válida personalmente, le han ofrecido incluso dirigir un centro de menores en la ciudad de Cástulo M y M desayunaron juntas un día de hace años, M me lo contaba luego desayunando ya conmigo ante mi interrogativa expresión, me habló de su valía, una puede desarrollarla, la otra no, lugares donde demostrar tu capacidad a mucha distancia, la distancia tampoco importa, el hecho es poder ejercer y ejercitar de forma real y no ficticia aunque luego se venda como teatro real a los invitados de la capital, desarrollar ideas, pensar, crear, que para eso incluso te pagaban como DISCAPACITADA en ese lejano lugar al que por la casi nula comunicación interurbana te costaba sudor y lágrimas desplazarte desde la capital elevando la altura así de los muros con alambre de espinos, todo en beneficio luego del anciano vecino, una de tus especialidades profesionales a la que más tiempo y alma has dedicado en conocimientos teóricos y buen hacer laboral en el pasado del pasado, o lo que importaba más eran las impuestas esas alambradas psicológicas levantadas en las afueras de la rúa para que no huya y otros puedan entrar como si de un asedio a la ciudad del cerro se tratase, pero nada de crear, nada de programar, ni siquiera estaba autorizada la contraprogramación a lo inexistente, el miedo de los niños a la rúa sigue ahí, no quieren ni oírla mencionar, menos el cerro aunque con el transcurrir de los años a alguien se le ocurra preparar una paella gigante para los ancianos, quizás imaginaria también para el que suscribe, el tiempo lo dirá.
La niña psicóloga
Andando como si no anduviese por las calles de la rúa. Cuando me creo ser el autor de algo no sé si son realmente recuerdos, me imagino que todo son vivencias o metáforas inventadas para dejar asomar algo o que los demás entiendan lo que yo quiero que entiendan, manipular los personajes y los vecinos revestidos de literalidad sean estos espectadores o protagonistas en estos días previos a la función, yo y mi argumento discutiendo sobre temas o puntos que pertenecen a la vida de otros, círculo vicioso, vivo mi teatralización por parte de anónimos terceros que todavía no tengo el gusto de conocer para darle a continuación mejor sustancia al asunto. No pasaremos de mediocres por escribir lo que observamos sobre quién profesa el mal y el bien, no percibiremos si está por encima, por debajo, o simplemente se deja llevar. No he escrito mucho sobre la rúa, el camino y posibilidad que se abre es infinito, releo algo sobre lo narrado, esas pocas líneas que mis ojos vuelven a mirar me hacen estremecer, el problema argumental vuelve a ser un problema, releo de forma comprensiva a Roger Wolfe en Oígo girar los motores de la muerte: “Coños de mujer en sueños otra vez”, son una obsesión, una obsesión incurable, se han cebado con mi persona, es una especie de artificio intemporal incomprensible, el reverso de lo fácil, ambición literaria y personajística sin límites.
Mientras, la niña es contemplada por uno de sus amiguitos y compañero de cumpleaños un día y otro llorando sola en el patio del colegio por una espera vacía hasta el viernes, sigue ignorando por su corta edad que ese ilusionante día de principio de fin de semana debido a un guión preestablecido y reiterado de forma amplia en las representaciones de dos exitosas temporadas, es capaz de desaparecer o ampliar su unión convirtiéndose el sábado y el domingo en una pasarela invisible para que estos dos últimos, junto a todas sus horas dejen momentáneamente de existir salvo decisión ulterior de última hora por algún acontecimiento como puede ser una visita inesperada por mi parte. La manipulación del espacio y del tiempo pueden pertenecerle arbitrariamente a alguien según lo que observa o escucha a su alrededor. Cuando pienso en la rúa y creo que algo espantoso puede ocurrir, son los niños los que sienten pavor, perciben una inquietud y sensación extraña, alguien es raro y está loco me comenta uno de ellos cuando me pongo a darle forma completa al borrador. Manipulación y alteración de los días y de las horas para convertir la búsqueda de la madre de Marco en una alegre comedia comparado con lo que estaba por venir. Mientras, se encarga de hacer detener el tiempo a su modo, “El llano en llamas” sigue ahí silencioso, en permanente estado mudo, la escalera de ascenso a la biblioteca cuelga unos absurdos cuadros antes de llegar a ese despacho del tiempo ya detenido, carrasperas con sabor a dominó, el poeta sigue ahí con el reloj parado aguardándome a que le pueda publicar su poema sobre la madre que no fue conocida por su pequeño, que gran ejemplo de aparente bondad con la extraña atmósfera rodeada a pocos metros de esa frondosidad arbórea.
La angustia de los otros me dará igual.
Fue su primera frase, ardiente, irrecurrible y sin importar lo sufrible de los ajenos, y el tiempo con las horas y los días también pueden tener dueño, ser capaz de unirlo para observar un buscado efecto, no es la primera vez en el cómputo anual, se ignora si será la última, atrasar el día llamado lunes adelantando el llamado viernes todo lo que sus minutos y sus segundos sean ambos capaz de dar de sí, una especie argumentada de operación jaula en las calles. Su obsequiado poder no le deja ver la lógica, ella en forma de ambas dos son un extraño unísono que divaga andando como si no anduviese por las calles de la rúa. Dos días son capaces de desaparecer, no existen, la ausencia del autor le proporciona un poder para extirpar la existencia de sus horas, la última del anterior al sábado a la primera tras la desaparición forzosa del domingo, las líneas geográficas próximas que separan las dos provincias se volverán intransitables al quedar atrapada en el invisible alambrado de espinos, sólo un avance desde la capital anulará el silencioso cerco temporal establecido bajo el silencio vecinal y los finales y comienzos de las semanas volverán a revestir su habitual configuración.
La sonrisa de las gemelas como protagonistas que lo fueron sin conocer el resto del guión me hace llorar al imaginar esas inéditas escenas que ya vivieron hace meses las calles de la rúa, las voces, aplausos, emociones y silencios en las luces de la falda de la montaña, Segura de la Sierra aparece expectante ante lo que va sucediendo entre el aforo y el escenario, un imaginario palco de luces con los espectadores sentados y en silencio.
No quiero ir, es rara y está loca, da miedo, las calles que la ven pasar andando como si no anduviese me vuelven a dar miedo papá.
Mientras, la niña es contemplada por uno de sus amiguitos y compañero de cumpleaños un día y otro llorando sola en el patio del colegio por una espera vacía hasta el viernes, sigue ignorando por su corta edad que ese ilusionante día de principio de fin de semana debido a un guión preestablecido y reiterado de forma amplia en las representaciones de dos exitosas temporadas, es capaz de desaparecer o ampliar su unión convirtiéndose el sábado y el domingo en una pasarela invisible para que estos dos últimos, junto a todas sus horas dejen momentáneamente de existir salvo decisión ulterior de última hora por algún acontecimiento como puede ser una visita inesperada por mi parte. La manipulación del espacio y del tiempo pueden pertenecerle arbitrariamente a alguien según lo que observa o escucha a su alrededor. Cuando pienso en la rúa y creo que algo espantoso puede ocurrir, son los niños los que sienten pavor, perciben una inquietud y sensación extraña, alguien es raro y está loco me comenta uno de ellos cuando me pongo a darle forma completa al borrador. Manipulación y alteración de los días y de las horas para convertir la búsqueda de la madre de Marco en una alegre comedia comparado con lo que estaba por venir. Mientras, se encarga de hacer detener el tiempo a su modo, “El llano en llamas” sigue ahí silencioso, en permanente estado mudo, la escalera de ascenso a la biblioteca cuelga unos absurdos cuadros antes de llegar a ese despacho del tiempo ya detenido, carrasperas con sabor a dominó, el poeta sigue ahí con el reloj parado aguardándome a que le pueda publicar su poema sobre la madre que no fue conocida por su pequeño, que gran ejemplo de aparente bondad con la extraña atmósfera rodeada a pocos metros de esa frondosidad arbórea.
La angustia de los otros me dará igual.
Fue su primera frase, ardiente, irrecurrible y sin importar lo sufrible de los ajenos, y el tiempo con las horas y los días también pueden tener dueño, ser capaz de unirlo para observar un buscado efecto, no es la primera vez en el cómputo anual, se ignora si será la última, atrasar el día llamado lunes adelantando el llamado viernes todo lo que sus minutos y sus segundos sean ambos capaz de dar de sí, una especie argumentada de operación jaula en las calles. Su obsequiado poder no le deja ver la lógica, ella en forma de ambas dos son un extraño unísono que divaga andando como si no anduviese por las calles de la rúa. Dos días son capaces de desaparecer, no existen, la ausencia del autor le proporciona un poder para extirpar la existencia de sus horas, la última del anterior al sábado a la primera tras la desaparición forzosa del domingo, las líneas geográficas próximas que separan las dos provincias se volverán intransitables al quedar atrapada en el invisible alambrado de espinos, sólo un avance desde la capital anulará el silencioso cerco temporal establecido bajo el silencio vecinal y los finales y comienzos de las semanas volverán a revestir su habitual configuración.
La sonrisa de las gemelas como protagonistas que lo fueron sin conocer el resto del guión me hace llorar al imaginar esas inéditas escenas que ya vivieron hace meses las calles de la rúa, las voces, aplausos, emociones y silencios en las luces de la falda de la montaña, Segura de la Sierra aparece expectante ante lo que va sucediendo entre el aforo y el escenario, un imaginario palco de luces con los espectadores sentados y en silencio.
No quiero ir, es rara y está loca, da miedo, las calles que la ven pasar andando como si no anduviese me vuelven a dar miedo papá.
El saco
Empiezo la mañana con los churros y el café, leo la prensa en la barra, primero veo la foto de Ángela Merkel en El País en esa reunión o encuentro que tuvieron los mandatarios europeos en Bruselas, pero sale bebiendo café de un termo. Una foto que intenta humanizar los derroches opíparos a puerta cerrada que no verán las cámaras mediáticas porque ese día quizás no interese. Paso la página y me asombro al ver ya encorbatado a Ollanta Humala como presidente flamante del Perú, la foto ya es diferente de la habitual, ya no es el amigo que pide su voto al pueblo, en la foto el gesto de saludo lejano es ya muy conocido, desde algún miembro de la familia real española hasta cualquiera de los varios presidentes que hemos tenido, es ese gesto típico de saludo lejano de la mano a un grupo invisible, con una sonrisa rígida desnaturalizada y con un enfoque nítido del sujeto retratado y el fondo desenfocado. La línea ya está ahí, una separación total, el pueblo, el administrado y el votante siguen siendo lo mismo, pero ya es otra cosa para ellos, dos caminos paralelos pero bien diferenciados, el poder separado del pueblo aunque uno emane del otro.
Visito por un tema familiar grave la Junta de Andalucía, a nivel de cargo, inhumanidad, frialdad, no entiendo por qué prima tanto la legislación ante lo humano. Tecnicismo exagerado que no garantiza nada en contraposición cuando las encuestas fuera del edificio no son buenas. ¿por qué no buscamos un equilibrio entre el legalismo y lo humano? La humanidad no debe de recaer siempre luego en la papeleta del voto. No hay que esperar a que cuando nos pintan bastos creamos que es entonces cuando algo hay que hacer, tenemos antes que humanizarnos, no podemos ser números de otros números, autómatas y esclavos del decreto, sea el político, delegado o el administrado. En la misma Administración de Justicia observo a diario como el Juez interpreta más que aplica, la ley es elástica, el decreto, la disposición, lo que sea, ninguna de estar normas está en nuestro ordenamiento jurídico revestida de rigidez, no podemos pasar en pocos meses de amigos, compañeros y compañeras, vecinos, andaluces, etc. a ser meros objetos del legalismo donde perdemos todo rastro humano justo donde primero lo perdieron otros. El tecnicismo y saber legal alimenta mucho el ego sobre el expresarnos estupendamente y para percatarnos nosotros mismos de nuestra valía, que estamos ahí por nuestros méritos, por nuestros exámenes aprobados, por… pero a cuántos kilómetros dejamos la humanidad que teníamos antes y solemos tener al salir del edificio, el tecnicismo o legalismo es muy bonito, alimenta nuestro saber, pero a los cuatro años cuando nos cambiamos de ropa deja de ser práctico, hoy no nos sirve de nada que nos impriman de forma autómata una y otra vez los miles de decretos y disposiciones que ya nos sabemos, ya no es que "no exista en la práctica y realidad" la conciliación de la vida laboral y familiar sino que si buscas un pequeño agujerito por donde respirar te plasman el inteligente decreto en las narices al igual que un cepo cruel y aprisionador. Un ego que embellece el espíritu invisible que nos rodea, y nos hace sentir bien ante el administrado que nos visita y ante el resto de compañeros, pero llega un momento que si no se baja al plano humano “no vende”, es mercancía nula y es lo que queremos después del transcurso de cuatro años, que haya vendido y genere confianza, no sólo en una campaña electoral, sino en el transcurrir de los cuatro años.
Entramos en el edificio siendo humanos, pero esa atmósfera de decretos y más decretos nos hizo salir del edificio como androides, creo que volvimos a ser personas cuando llegamos a la Cafetería Mont elado, la humanidad no puede estar sólo en la foto, nadie cree ya en las fotos, para estudiosos de la historia y la futura hemeroteca “sí”, para convencernos de algo “no”. El mismo obrero de menor nivel funcionarial de la administración lo dice y cada día más, nos están derechizando, no cuidan a su propia gente, ascienden por confianza y se olvidan ya del resto, no hablo necesariamente del alto cargo que está en la capital andaluza con nombres y apellidos que todos conocemos, más bien meras jefaturas o secretarías de libre designación ya se encargan de hacernos la faena con tanta inhumanidad, cada vez que lo escucho siento lástima, un compañero afín a la derecha siempre me repite "estáis siendo víctimas de vosotros mismos", pienso una y otra vez que no hay que esperar a las elecciones autonómicas andaluzas, hay que actuar ahora, es un saco de papeletas lo que está en juego, hay que ser realista, así se llama por su nombre, el grano, el granero y el compañero clamaba un refrán, un saco, por un saco más o de menos se pierde o se gana, demasiado facile e divertente hacer de improvisado sondeador anónimo, pero no me gusta lo que se huele numéricamente en casa del propio amigo.
Visito por un tema familiar grave la Junta de Andalucía, a nivel de cargo, inhumanidad, frialdad, no entiendo por qué prima tanto la legislación ante lo humano. Tecnicismo exagerado que no garantiza nada en contraposición cuando las encuestas fuera del edificio no son buenas. ¿por qué no buscamos un equilibrio entre el legalismo y lo humano? La humanidad no debe de recaer siempre luego en la papeleta del voto. No hay que esperar a que cuando nos pintan bastos creamos que es entonces cuando algo hay que hacer, tenemos antes que humanizarnos, no podemos ser números de otros números, autómatas y esclavos del decreto, sea el político, delegado o el administrado. En la misma Administración de Justicia observo a diario como el Juez interpreta más que aplica, la ley es elástica, el decreto, la disposición, lo que sea, ninguna de estar normas está en nuestro ordenamiento jurídico revestida de rigidez, no podemos pasar en pocos meses de amigos, compañeros y compañeras, vecinos, andaluces, etc. a ser meros objetos del legalismo donde perdemos todo rastro humano justo donde primero lo perdieron otros. El tecnicismo y saber legal alimenta mucho el ego sobre el expresarnos estupendamente y para percatarnos nosotros mismos de nuestra valía, que estamos ahí por nuestros méritos, por nuestros exámenes aprobados, por… pero a cuántos kilómetros dejamos la humanidad que teníamos antes y solemos tener al salir del edificio, el tecnicismo o legalismo es muy bonito, alimenta nuestro saber, pero a los cuatro años cuando nos cambiamos de ropa deja de ser práctico, hoy no nos sirve de nada que nos impriman de forma autómata una y otra vez los miles de decretos y disposiciones que ya nos sabemos, ya no es que "no exista en la práctica y realidad" la conciliación de la vida laboral y familiar sino que si buscas un pequeño agujerito por donde respirar te plasman el inteligente decreto en las narices al igual que un cepo cruel y aprisionador. Un ego que embellece el espíritu invisible que nos rodea, y nos hace sentir bien ante el administrado que nos visita y ante el resto de compañeros, pero llega un momento que si no se baja al plano humano “no vende”, es mercancía nula y es lo que queremos después del transcurso de cuatro años, que haya vendido y genere confianza, no sólo en una campaña electoral, sino en el transcurrir de los cuatro años.
Entramos en el edificio siendo humanos, pero esa atmósfera de decretos y más decretos nos hizo salir del edificio como androides, creo que volvimos a ser personas cuando llegamos a la Cafetería Mont elado, la humanidad no puede estar sólo en la foto, nadie cree ya en las fotos, para estudiosos de la historia y la futura hemeroteca “sí”, para convencernos de algo “no”. El mismo obrero de menor nivel funcionarial de la administración lo dice y cada día más, nos están derechizando, no cuidan a su propia gente, ascienden por confianza y se olvidan ya del resto, no hablo necesariamente del alto cargo que está en la capital andaluza con nombres y apellidos que todos conocemos, más bien meras jefaturas o secretarías de libre designación ya se encargan de hacernos la faena con tanta inhumanidad, cada vez que lo escucho siento lástima, un compañero afín a la derecha siempre me repite "estáis siendo víctimas de vosotros mismos", pienso una y otra vez que no hay que esperar a las elecciones autonómicas andaluzas, hay que actuar ahora, es un saco de papeletas lo que está en juego, hay que ser realista, así se llama por su nombre, el grano, el granero y el compañero clamaba un refrán, un saco, por un saco más o de menos se pierde o se gana, demasiado facile e divertente hacer de improvisado sondeador anónimo, pero no me gusta lo que se huele numéricamente en casa del propio amigo.
Demoliciones De Moya
Hablo a continuación de lo que se escucha, de lo que oímos cuando abrimos un periódico y comentamos lo que leemos o visionamos en sus fotografías que acompañan al texto noticioso. Seguimos con fotos y más fotos de encuentros, reuniones y mejores sonrisas. Vivimos en una epoca en la que sólo se venden hechos, no venden tanto fotos de situaciones preparadas previamente en agendas, proyectos o partidas conseguidas de esto, de lo otro y de lo de más allá que luego el ciudadano no las percibe o vive como tales, cuando me despierto y una hora antes de adquirir prensa nacional y local quiero dejar de hacerlo, foto, fotos y fotos de firmas de hechos noticiables que se consiguen pero que el ciudadano en la misma barra del café y los churros en el kiosko del parque dice no percibirlas, caminamos hacia el desastre o hacia una nueva política de hechos individualizados, quizás el político y sin parecer hoy más demagogo tendrá que actuar con el ciudadano a nivel de médico de cabecera para que le solucione sus problemas, sin perjuicio de hacerlo acudiendo incluso al de urgencias cuando la gravedad e inmediatez del problema lo necesite, y por qué no, también con derecho a especialista en situaciones más importantes, lo aparente y colectivo ya nadie lo cree por más y más negativos o gigas que se gasten en inmortalizaciones de apretones sonrientes de manos o manos sobre manos si intervienen diversas instituciones sean públicas o privadas como vemos en uno y otro telediario local o regional.
No reconocer, no reconocen lo que existe. El césped se va volviendo pajizo, los raíles pierden brillo. De Moya sólo participa en fotos de carácter mediático que al visionarlas en Diario Jaén me imagino una especie de sudoku que al intentar descifrarlo sobre los posibles beneficios colectivos o individuales que repercutirá sobre el ciudadano el juego y la partida se me bloquea, no logro encajar los números y no doy con el resultado, sus fotos son una mera actuación representativa sólo de la mejor sonrisa ensayada. La verdadera foto está ahí, las vías del tranvía, los nuevos y amplios accesos a Jaén que nunca osaron construir, el césped que embelleció esa entrada y que el de Moya no manda cuidar para enfear su propia ciudad y no reconocer lo que hicieron los otros, óbice para el destrozo y la suciedad que no limpian porque quieren hacernos ver que eso no es de ellos, que es una parte de la ciudad que no pertenece ni a sí misma, menos a él y a sus ciudadanos, sólo lo que él construye será embellecido, cuidado y tendrá derecho a mantenimiento, o mejor si cabe, volviendo a lo que hizo el PSOE dejará que la dejadez y la de los suyos deterioren lo que hicieron, lavados de cara y sonrisas a las cámaras, lo diseñado y edificado condenado a lo ruinoso para tener donde despotricar antes las cámaras, de Moya no quiere la ciudad, quiere que los demás nos volvamos a su imagen y semejanza, no reconocerán lo que otros construyeron cuya hierba de momento están dejando secar y sus raíles oxidar, seguramente las hojas caídas en el otoño le hagan el trabajo sucio al tapar la infraestructura que no reconocen.
Los niños gratis una semana por estar en las listas de reserva de las escuelas de verano a Peñamefécit, el resto de dos semanas y por no ser de los mil primeros avispados que llegaron a la ventanilla nos tocan dos semanas en su propio colegio previo abono a una entidad aparecida de la nada con denominación privada que sin salir de mi asombro es gestionada incluso un amigo maestro de carrera que conocí y compartí piso de novias con él en la época estudiantil y opositora. Igualmente no va la cosa contra él, es más, admiro su no conformismo con el funcionariado docente que ejerce y que sea capaz de tener iniciativas educativas empresariales que luego vende al Ayuntamiento de Jaén para que nuestros hijos tengan este verano unas deshonrosas escuelas de verano, la no escuela, la que sí, la no de pago, la de pago por no ser rápido, que discriminador el Sr. De Moya, no se le ocurrió dar un puñetazo en la mesa y adjudicar escuelas gratis para todos como hizo el PSOE con Carmen Peñalver, destrucción de las escuelas de verano por parte del PP de Jaén y encima cobrando, ya no se habla del tema, parece que ya no se acuerda nadie, no hablan ellos mismos, tampoco la oposición, pues es hoy cuando estamos sufriendo los niños y los padres el problema, cuando fue el tema de las escuelas de verano noticia había horas para resolver el entuerto destructor del Sr. De Moya, ahora nos toca vivir estos días entre la ruina y desmán educativo veraniego que han provocado.
No reconocer, no reconocen lo que existe. El césped se va volviendo pajizo, los raíles pierden brillo. De Moya sólo participa en fotos de carácter mediático que al visionarlas en Diario Jaén me imagino una especie de sudoku que al intentar descifrarlo sobre los posibles beneficios colectivos o individuales que repercutirá sobre el ciudadano el juego y la partida se me bloquea, no logro encajar los números y no doy con el resultado, sus fotos son una mera actuación representativa sólo de la mejor sonrisa ensayada. La verdadera foto está ahí, las vías del tranvía, los nuevos y amplios accesos a Jaén que nunca osaron construir, el césped que embelleció esa entrada y que el de Moya no manda cuidar para enfear su propia ciudad y no reconocer lo que hicieron los otros, óbice para el destrozo y la suciedad que no limpian porque quieren hacernos ver que eso no es de ellos, que es una parte de la ciudad que no pertenece ni a sí misma, menos a él y a sus ciudadanos, sólo lo que él construye será embellecido, cuidado y tendrá derecho a mantenimiento, o mejor si cabe, volviendo a lo que hizo el PSOE dejará que la dejadez y la de los suyos deterioren lo que hicieron, lavados de cara y sonrisas a las cámaras, lo diseñado y edificado condenado a lo ruinoso para tener donde despotricar antes las cámaras, de Moya no quiere la ciudad, quiere que los demás nos volvamos a su imagen y semejanza, no reconocerán lo que otros construyeron cuya hierba de momento están dejando secar y sus raíles oxidar, seguramente las hojas caídas en el otoño le hagan el trabajo sucio al tapar la infraestructura que no reconocen.
Los niños gratis una semana por estar en las listas de reserva de las escuelas de verano a Peñamefécit, el resto de dos semanas y por no ser de los mil primeros avispados que llegaron a la ventanilla nos tocan dos semanas en su propio colegio previo abono a una entidad aparecida de la nada con denominación privada que sin salir de mi asombro es gestionada incluso un amigo maestro de carrera que conocí y compartí piso de novias con él en la época estudiantil y opositora. Igualmente no va la cosa contra él, es más, admiro su no conformismo con el funcionariado docente que ejerce y que sea capaz de tener iniciativas educativas empresariales que luego vende al Ayuntamiento de Jaén para que nuestros hijos tengan este verano unas deshonrosas escuelas de verano, la no escuela, la que sí, la no de pago, la de pago por no ser rápido, que discriminador el Sr. De Moya, no se le ocurrió dar un puñetazo en la mesa y adjudicar escuelas gratis para todos como hizo el PSOE con Carmen Peñalver, destrucción de las escuelas de verano por parte del PP de Jaén y encima cobrando, ya no se habla del tema, parece que ya no se acuerda nadie, no hablan ellos mismos, tampoco la oposición, pues es hoy cuando estamos sufriendo los niños y los padres el problema, cuando fue el tema de las escuelas de verano noticia había horas para resolver el entuerto destructor del Sr. De Moya, ahora nos toca vivir estos días entre la ruina y desmán educativo veraniego que han provocado.
Frases de Guillermo
Llamo y no me abre, creo ignorante de mí tenerlo en la delegación cercana que han trasladado a Cronista González López y no está, tampoco sé quién es, lo llamo y no contesta, su entrada está restringida a usuarios, escritor sin lectores de opinión en su blog, bajo a su trabajo para ver si me vende su libro, carajo, no está tampoco en el Paseo de la Estación sexta planta, me envían a unos edificios del Bulevar. Antonio Reyes, sí, la promesa literaria de Bedmar se desazona, como no pude comentarle en su blog quiero hacerlo in voce y de paso comprarle su libro ofreciéndole la publicación del mío, le inquieta que alguien pueda llamarlo para tomar unas cañas, ignora su posible adelanto al tiempo, las cañas son de iniciativa propia con quien uno quiera, de la llamada extraña o pasajera del teléfono nunca deben de pender el tomarse unas cervezas, el ágape cervecero se inicia con un preludio comprometido, artificioso, en el primer caso hay que preparar un guión en el camino del bar antes de que se produzca el encuentro con quién osó perturbar la paz con la llamada al teléfono. Igualmente todo mejor que una caña en solitario, las que te hacen elucubrar y pensar, las promesas artísticas somos conejillos de indias de nosotros mismos (Roger Wolfe) ¿no deberíamos tomar precauciones antes de entregar nuestra confianza a mesías absolutamente estúpidos? Creía que no existía la situación como tal, acoso en la invisibilidad, siento tanta metáfora continuada, historia recta de forma literal e historia recta en sentido figurado, todo en una misma cosa, acoso de quien no te conoce y acoso a quien no conoce, te marca tu vida, te la diseña, te la intenta vilipendiar si deseas vivirla junto a ella o que ella la viva junto a ti y el resto de los tuyos, el día que te ve te busca la boca repitiendo la escena diseñada y ya representada meses anteriores con anuncio de aviso a los civiles, ¿por qué no a los municipales?, esa duda sin titubeo es una especie de anuncio de autoprotección para sí, nunca comprometer al municipio del que se siente vecina, más fuerza y contundencia si es otorgado el aviso a la benemérita, más anonimato revestirá el guión con un Ministerio de Interior que con un Excelentísimo Ayuntamiento y más eficacia en todos los aspectos, en el intimidatorio, en el psicológico y en el mediático si se produjese la escena de forma literal en el escenario ante el resto de espectadores. Como bien dice hoy en Diario Jaén Guillermo Fernández Rojano, gran poeta de Orcera donde los haya y sin ánimo de tergiversar su artículo Stultorum infinitus est numeros “el número de tontos es infinito” (el sabio Salomón), yo añadiría el noble deseo de que en lo sucesivo éstos echen talento y no metan más la pata, añade aún más sobre “la estupidez de los que están poseídos de sí mismos”, también añadiría ampliando su reflexiva frase a los ajenos que se dejan llevar por los primeros como si fuesen la auténtica guinda del pastel, intentar subir su ego sin pensar en el enternecimiento objetivo o en la lástima que pueden inspirar en silencio y con otro añadido en el sector razonable de la vecindad a su ya ignorada ignorancia. Frases de Guillermo extrapoladas a pequeñas situaciones diarias, si encima hablamos de aquel que ejerce su humilde función en estado de DISCAPACIDAD y a cuyo fin está destinada la acción y sin desear la tergiversación de las letras en prensa de Guillermo Fernández Rojano es cuando me vuelvo a hacer la primera pregunta mesiánica de este escrito, post o cómo coño queráis llamarlo.
Esta sociedad es así, agitada todavía por provincianismos,....., arcaismos. Felipe González a Jorge Semprún cuando este partía hacia su gobierno. Federido Sánchez se despide de ustedes. Jorge Semprún. Fábula TusQuets Editores. Como Don Alonso Quijano a Sancho antes de partir a Barataria.
Esta sociedad es así, agitada todavía por provincianismos,....., arcaismos. Felipe González a Jorge Semprún cuando este partía hacia su gobierno. Federido Sánchez se despide de ustedes. Jorge Semprún. Fábula TusQuets Editores. Como Don Alonso Quijano a Sancho antes de partir a Barataria.
Vidilla en la rúa
VIDILLA EN LA RÚA
Brotes unilaterales de un cierto caciquismo provinciano, argumentos que no parecían existir y que hasta los mismos médicos se sentían confusos para establecer un diagnóstico sobre un cuadro depresivo.
Su problema parece de otra época, cuando incluso al paciente le daba vergüenza contar estas cosas.
El doctor la ausculta con un viejo chisme de los años sesenta, un humor se le desparrama por la sien más por que lo oye que por lo elevado temperatura. Extraños comportamientos que surgen allí donde menos te lo esperas a través de una absurda minoría, un guión nuevo para verlo en el escenario, la platea iluminada son las luces iluminadas de Segura de la Sierra voces y risas desde lo alto de la montaña formando varios palcos ante el nuevo espectáculo, al parecer ya se sabían el anterior del que ya tuvieron noticia en directo, su realidad es la obra a representar, su pareja interpretativa remenea y vuelve remenear, brillo sobre lo que está mate pero mate se queda aunque pocos lo sepan, la ignorancia de lo privado aunque critique ante el sector vecinal lo público que cree que le afecta sobre los niveles de vagancia de la persona elegida, el silencio del que ordena, muchos silencios que siguen haciendo ruido, la escena principal está ensayada, se la saben de memorias las actrices de reparto, ya tuvieron su éxito en anteriores representaciones, todavía imagino a una de las viejas protagonistas plañiendo por la calle, el argumento principal es elevar los muros del tiempo, el último día y el primero de la semana unidos en forma de barrote carcelario, la unión de dos días separados por otros dos sin que existan éstos, es el mejor sistema para evitar la evasión, sin intención evasiva los días pierden la dilatación y vuelven a ensancharse, Vidilla en las Ondas era un programa de radio en Melilla en la década de los ochenta, todavía recuerdo escucharlo en aquel enorme cuartel llamado Teniente Flomesta o algo así a mediados de los ochenta, vidilla en la rúa si permaneces de los muros hacia dentro, a disfrutar de la estancia, la vida se vuelve con su permanencia en fácile y divertente, las iteraciones con los anteriores actores de diferente provincia le otorga a la historia una fuerza argumentística impresionante, historia que crecerá con el tiempo y ese argumento haya viaja más hacia el pasado.
Dos en una o una en dos, el apéndice humano ajeno a lo público que le gustan unos fregados sí y otros fregados no tanto, el mate sobre el brillo domina la escena en el decorado. Volvería al mate ocurra lo que ocurra, debe de brillar todo más que nunca.
No soportan el ruido en habitaciones contiguas si son de número par y ella sigue de forma impar en la suya.
Narrar lo que vemos y escuchamos, también lo que no oímos pero sí percibimos, los niños siguen con el susto en el cuerpo, el nombre de la villa les causa un sinsabor desazonante, no por lo que ocurra durante la noche sino por lo que vean y escuchen a pleno sol, actores de argumento intenso que aminoran y ridiculizan los pocos méritos del escritor o en este caso de un humilde servidor. También como escritor siento miedo, pánico escénico de volver a caminar por sus calles. He querido acercarme al intendente de la villa, compartimos mucho, más de lo que imaginamos ambos, lazos de carne que son un granito de arena en creación de riqueza y otras bienaventuranzas en el territorio, pasado y presente, futuro incierto, muchos cambios políticos últimamente, somos amigos, pero me respeta con su silencio mientras sigo buscando ángulos o perspectivas nuevas para las tomas fotográficas, repetir la discreción y el objetivo pequeño para seguir buscando lo decisivo del instante, me anunciaron una nueva expo, todavía nos une la ilusión mientras otros echan talento, quizás exponga con él ante un nuevo fracaso.
Brotes unilaterales de un cierto caciquismo provinciano, argumentos que no parecían existir y que hasta los mismos médicos se sentían confusos para establecer un diagnóstico sobre un cuadro depresivo.
Su problema parece de otra época, cuando incluso al paciente le daba vergüenza contar estas cosas.
El doctor la ausculta con un viejo chisme de los años sesenta, un humor se le desparrama por la sien más por que lo oye que por lo elevado temperatura. Extraños comportamientos que surgen allí donde menos te lo esperas a través de una absurda minoría, un guión nuevo para verlo en el escenario, la platea iluminada son las luces iluminadas de Segura de la Sierra voces y risas desde lo alto de la montaña formando varios palcos ante el nuevo espectáculo, al parecer ya se sabían el anterior del que ya tuvieron noticia en directo, su realidad es la obra a representar, su pareja interpretativa remenea y vuelve remenear, brillo sobre lo que está mate pero mate se queda aunque pocos lo sepan, la ignorancia de lo privado aunque critique ante el sector vecinal lo público que cree que le afecta sobre los niveles de vagancia de la persona elegida, el silencio del que ordena, muchos silencios que siguen haciendo ruido, la escena principal está ensayada, se la saben de memorias las actrices de reparto, ya tuvieron su éxito en anteriores representaciones, todavía imagino a una de las viejas protagonistas plañiendo por la calle, el argumento principal es elevar los muros del tiempo, el último día y el primero de la semana unidos en forma de barrote carcelario, la unión de dos días separados por otros dos sin que existan éstos, es el mejor sistema para evitar la evasión, sin intención evasiva los días pierden la dilatación y vuelven a ensancharse, Vidilla en las Ondas era un programa de radio en Melilla en la década de los ochenta, todavía recuerdo escucharlo en aquel enorme cuartel llamado Teniente Flomesta o algo así a mediados de los ochenta, vidilla en la rúa si permaneces de los muros hacia dentro, a disfrutar de la estancia, la vida se vuelve con su permanencia en fácile y divertente, las iteraciones con los anteriores actores de diferente provincia le otorga a la historia una fuerza argumentística impresionante, historia que crecerá con el tiempo y ese argumento haya viaja más hacia el pasado.
Dos en una o una en dos, el apéndice humano ajeno a lo público que le gustan unos fregados sí y otros fregados no tanto, el mate sobre el brillo domina la escena en el decorado. Volvería al mate ocurra lo que ocurra, debe de brillar todo más que nunca.
No soportan el ruido en habitaciones contiguas si son de número par y ella sigue de forma impar en la suya.
Narrar lo que vemos y escuchamos, también lo que no oímos pero sí percibimos, los niños siguen con el susto en el cuerpo, el nombre de la villa les causa un sinsabor desazonante, no por lo que ocurra durante la noche sino por lo que vean y escuchen a pleno sol, actores de argumento intenso que aminoran y ridiculizan los pocos méritos del escritor o en este caso de un humilde servidor. También como escritor siento miedo, pánico escénico de volver a caminar por sus calles. He querido acercarme al intendente de la villa, compartimos mucho, más de lo que imaginamos ambos, lazos de carne que son un granito de arena en creación de riqueza y otras bienaventuranzas en el territorio, pasado y presente, futuro incierto, muchos cambios políticos últimamente, somos amigos, pero me respeta con su silencio mientras sigo buscando ángulos o perspectivas nuevas para las tomas fotográficas, repetir la discreción y el objetivo pequeño para seguir buscando lo decisivo del instante, me anunciaron una nueva expo, todavía nos une la ilusión mientras otros echan talento, quizás exponga con él ante un nuevo fracaso.
Posibilidades y sinsabores
Las increíbles posibilidades de la política, no es fácil Manolo, lo dice en su blog Del blanco al negro sin pasar por el gris. Conocí en persona a Manuel Fernández Palomino una muy calurosa tarde de agosto de hace dos años en la Cafetería Ceres, nada que ver con otros escurridizos o aparentemente huidizos compañeros, Vicepresidente de la Diputación, Concejal de Hacienda, Jefe en varios escalafones de una de mis cuñadas, amigo cercano, e incluso modelo inopinado en fotos inéditas que no vieron la luz de mis habituales correrías urbanas o rurales con la cámara de fotos. En su blog leo una y otra vez esa frase sobre las posibilidades de la política, copio, pego e imprimo para desgranar e intentar verlo sobre el terreno mientras lo leo en papel, la negatividad de la que a veces me revisto me llega también a los sinsabores, busco noticias como él, el bombardeo en El País es reiterativo, la izquierda debe reinventarse, es un problema ya a nivel europeo, un día sí y otro también, no el reinventarnos sino los artículos de opinión con diferente giro que al final dicen lo mismo, aquí en Jaén Primayor y sus trabajadores lo más cercano, me iría con ellos si pudiera a compartir la calle, quizás el reinventarnos empezaría por ahí, utilizar por lo menos dos letras de nuestras siglas, la izquierda no sólo es cantar la internacional en congresos o una vez al año como hacen en Jódar en la plaza del pueblo, debe de ser algo más, volver a prestigiarnos como también cuenta hoy Concha Caballero en El País, no dar alas a quien no las merece, reinventarnos desde abajo, desde la calle, desde el trabajador, buscar fidelidades que a veces sobran y otras veces parece que carecemos de ellas, también en las instituciones públicas, creo en los cambios de la Diputación de Jaén, pero también creo si no se hubiesen realizado ninguno de llos, la fidelidad está garantizada por parte de los mismos, de los anteriores y de los que vienen o vendrán, la Diputación a simple vista parece un ejemplo de ideales y buen hacer en lo público combinado con la política, en otros lugares como la junta observo por la cercanía vecinal y familiar demasiado tecnicismo y menos fidelidad a las siglas e ideales en algún que otro caso, no se puede consentir que algún cargo medio ante un problema observe como enemigo al trabajador que está por debajo de él y que un día fue como él y compartió todo, incluso el voto, observo en este organismo con tristeza como muchos votos tienden a perderse, gestión eficaz sí, toda, pero el trabajador de abajo nunca es el enemigo, si el que sube lo considera como tal al final se vuelve al lado oscuro de esa enemistad y subiéndome mi habitual pesimismo me pongo a pensar que así salimos todos perdiendo. Actitudes directivas también en otros lugares que parecen incluso propias de décadas olvidadas, todavía se da aunque no se lo crean, sí Manolo, posibilidades pero también sinsabores que se viven en carnes y que se debería subsanar, a ver si te veo pronto otra vez en Ceres, el camino político en lo bueno y en lo malo es demasiado infinito.
El silencio y en silencio
Escribimos para adaptar nuestras ficciones a nuestra realidad emocional, nos permitimos incluso el lujo de mentir para contar verdades, las representaciones en vivo y en directo son representadas cada dos por tres sin previo aviso y sin saber los espectadores e incluso los mismos actores cuando va a celebrarse la función. La fecha de los diversos actos son ignorados para todo protagonista, sólo el director de la comedia del disparate conoce cómo y cuando se va a ponerse en marcha la función. Refugio vecinal , no es fácil, son fantasmas en los que nadie cree pero que son vistos, viajan por los pasillos de la vieja rúa no del habitual blanco sino de negro, de un negro de tejido más que de sábana, un andar hipnótico que en mi caso me aterró, la escena es dirigida y protagonizada por el mismo, sale todo a la perfección, la guadaña brilla a la espera de la siega capilar y arterial de la siguiente bienvenida a este triste espectáculo. El guión de la protagonista de Ónuba me puede, cómo la inocencia juvenil puede ser resentida por la teórica intocabilidad de la que se viste y hace acopio. En el guión entra la bronca y el follón, y el dar aviso a la Guardia Civil si es preciso a fin de que acudan no como fuerza democrática que debe de ser, sino más bien vestidos con el tricornio y motorizados con el cuatro ele, los conejillos de indias dan la talla y cumplen el papel sin que les diga cuál debe de ser, la escena está servida y todo sale a la perfección.
El silencio, ese silencio que me guarda el intendente municipal es muy ruidoso, demasiado atronador, los corderos en silencio siguieron actuando, los corderos callan escuchando el silencio y en silencio la función.
El silencio, ese silencio que me guarda el intendente municipal es muy ruidoso, demasiado atronador, los corderos en silencio siguieron actuando, los corderos callan escuchando el silencio y en silencio la función.
Preludio a la maldad
Recuerdo estos días aquel encuentro en la terraza con vista serrana en un centro de día de mayores de Orcera la oportunidad que tuve de charlar con aquel señor mayor de sus aficiones poéticas, no he vuelto a verlo, lo he echado de menos estas semanas, me pareció entrañable esa poesía que escribió sobre una madre que fallece sin que su hijo pueda conocerla al nacer,le comenté sobre hacerle una copia y enviarla a Diario Jaén para su publicación, la bondad de una persona perteneciente al colectivo de personas mayores rebosante de una humanidad fuera de serie. Cuando contemplé El llano en llamas entre el resto de libros insulsos de la biblioteca pensé en descubrir alguno de los más valiosos ejemplos sobre la estupidez humana, un auténtico caso práctico que bien podría servir para ampliar la redacción de la tesina sobre la frustración que tuve que leer un sábado de hace años en la UNED de Madrid, han pasado los años y todo inverso sigue teniendo un reverso, la maldad frente a la bondad y viceversa. Realmente me equivoqué, el resto de insulsas lecturas predominantes confirmaba la lógica de la atmósfera carcelaria creada por las callejuelas de la villa. Sus pasos y conversaciones por las calles del pueblo podían ser consideradas de alto nivel ofensivo hacia su persona, pienso de nuevo en lo frustrante, brotes celotípicos transformados a un extraño sinvivir que nada tenía que ver con el de su época en la habitual buscada soledad y en mi caso el volver a visitar personajes que el destino mezcló con mi vida o con mis recuerdos.
Quizá provenga la tristeza de la conciencia del horror de la vida, de tener que emprender una nueva jornada. Jorge Luis Borges.
Escapo de lo monocorde, al final no me resigno a escribir siempre sobre lo mismo, igualmente lo que contamos en una mínima parte comparado con lo que nos inventamos.
Me otorgan un intocable poder y lo extiendo al vacío exterior, experimento con todo lo que llega hacia mí marcándole la adecuada atmósfera donde deben sobrellevarla sin salirse de sus límites y le marco el guión que deben cumplir sin desviarse ni hacia un lado ni hacia otro.
Cojo El llano en llamas, le digo a M que qué hace tal joya literaria de Juan Rulfo entre tanto libro insulso que ni son buenos ni son malos, simplemente no transmiten nada. La dicha del pasear por sus calle se convierte en una especie de pánico, me siento dictado como escritor y como escritor creo que soy yo el que debo de dictar y escribir. Cuando dejo atrás la Plaza de la Iglesia me suben los niveles de terror, quiero entrar en él, si antes viví y relaté sobre la ficción interpretativa ahora me veo inmerso en una terrorífica realidad caciquil de autocomplacencia, frustraciones, dobles hemisferios, y quién sabe si algo más que asombraría al propia relator de la historia, y todo visto como siempre a mi modo.
La vulgaridad tiene fuerza representativa. Jorge Luis Borges.
Y siguiendo a Jorge Luis no hace falta que el lector crea lo que lee, sino que viva que es el autor el que cree lo que escribe, sueño así con volverme más fracasado antes del comienzo, si no puedo viajar a ese antiguo colegio interno extremeño inventaré o crearé algo que lo deje en mejor lugar, nunca se sabe.
¿En serie tantos libros me parecieron inservibles? Me lo pregunto una y otro vez. En realidad ni miré sus títulos, pare qué os voy a mentir como hice más arriba, pero sólo ver entre ellos a Juan Rulfo y su llano en llamas quedaron el resto en total penumbra.
Quizá provenga la tristeza de la conciencia del horror de la vida, de tener que emprender una nueva jornada. Jorge Luis Borges.
Escapo de lo monocorde, al final no me resigno a escribir siempre sobre lo mismo, igualmente lo que contamos en una mínima parte comparado con lo que nos inventamos.
Me otorgan un intocable poder y lo extiendo al vacío exterior, experimento con todo lo que llega hacia mí marcándole la adecuada atmósfera donde deben sobrellevarla sin salirse de sus límites y le marco el guión que deben cumplir sin desviarse ni hacia un lado ni hacia otro.
Cojo El llano en llamas, le digo a M que qué hace tal joya literaria de Juan Rulfo entre tanto libro insulso que ni son buenos ni son malos, simplemente no transmiten nada. La dicha del pasear por sus calle se convierte en una especie de pánico, me siento dictado como escritor y como escritor creo que soy yo el que debo de dictar y escribir. Cuando dejo atrás la Plaza de la Iglesia me suben los niveles de terror, quiero entrar en él, si antes viví y relaté sobre la ficción interpretativa ahora me veo inmerso en una terrorífica realidad caciquil de autocomplacencia, frustraciones, dobles hemisferios, y quién sabe si algo más que asombraría al propia relator de la historia, y todo visto como siempre a mi modo.
La vulgaridad tiene fuerza representativa. Jorge Luis Borges.
Y siguiendo a Jorge Luis no hace falta que el lector crea lo que lee, sino que viva que es el autor el que cree lo que escribe, sueño así con volverme más fracasado antes del comienzo, si no puedo viajar a ese antiguo colegio interno extremeño inventaré o crearé algo que lo deje en mejor lugar, nunca se sabe.
¿En serie tantos libros me parecieron inservibles? Me lo pregunto una y otro vez. En realidad ni miré sus títulos, pare qué os voy a mentir como hice más arriba, pero sólo ver entre ellos a Juan Rulfo y su llano en llamas quedaron el resto en total penumbra.
Más pánico
Es extraño, pero cuando pienso que camino de nuevo por sus calles me entra un pánico repentino sólo con este pensamiento.
¿Sólo sabes narrar sobre tus miedos?
Imagino una figura cuasi real y amenazadora, la amenaza no existe pero la vivo como tal, un intercambio de palabras y entra en el club de los protegidos.
Recibo la otorgación merced al silencio del corregidor, ignora ese pánico que percibo por sus calles. Las ventanas no se abren, la castellana mayor se enemista con la prole de las inferiores, da igual lo de las ventanas, si se abrían constituye un acto de ofensa de la menor al poder ser considerada su actuación a ponerla en evidencia delante de la encargada de hacer desaparecer la mugre.
Cuando otros los de Onuba se produjo la amenaza al conyugado de la anterior con avisar a los alguaciles de la ley, sólo por propio arbitrio ya que sólo existieron meras conversaciones que pusieron en duda el seguramente inexistente ilícito penal cometido que justificaran el desplazamiento al castillo, mero capricho de su alcaidesa, quizás hablemos de fobias a los cónyuges de los que suelen padecer algunos.
Hoy leo a Guillermo Fernández Rojano. Si él supiera como de verdad reza su artículo sobre que nuestros actos, pensamientos y fantasías está polarizados dramáticamente, habla de escenarios estratégicos donde existen conflictos ficticios, le quito la razón y lo pienso a la inversa, es el escenario imaginario donde algún payaso que otro representa su propia función en la realidad extendiendo el argumento de su papel al pardillo espectador que está de paso por la sala de funciones. Tras su lectura y tras una mala reflexión producto de mi locura calorífica pienso que la contratación de Guillermo Fernández Rojano por Diario Jaén es todo un lujo, al leerlo y como es habitual en mi constreñida capacidad pienso en lo que no es e imagino lugares donde existe todavía la autoridad del cura, el maestro y el guardia civil aunque adaptados los personajes a las modernizaciones institucionales que nos rodean, los personajes de carne y hueso siguen siendo los mismos aunque con distinto atrezo interpretativo, admito a otros (también existe de todo) que incluso por verdaderos méritos de horas de codos y capacidad forman parte de poderes estatales pero en su plano humano son eso, de rebosante humanidad con los que le rodean, recuerdo otra vez a Jorge Semprún como defensor de las libertades, hoy todavía conservamos extraños caracteres que se sirven de los verdaderos valores que defendía Semprún, lo más triste es que son capaces de hacer llorar a gente para alimento de su ego.
¿Sólo sabes narrar sobre tus miedos?
Imagino una figura cuasi real y amenazadora, la amenaza no existe pero la vivo como tal, un intercambio de palabras y entra en el club de los protegidos.
Recibo la otorgación merced al silencio del corregidor, ignora ese pánico que percibo por sus calles. Las ventanas no se abren, la castellana mayor se enemista con la prole de las inferiores, da igual lo de las ventanas, si se abrían constituye un acto de ofensa de la menor al poder ser considerada su actuación a ponerla en evidencia delante de la encargada de hacer desaparecer la mugre.
Cuando otros los de Onuba se produjo la amenaza al conyugado de la anterior con avisar a los alguaciles de la ley, sólo por propio arbitrio ya que sólo existieron meras conversaciones que pusieron en duda el seguramente inexistente ilícito penal cometido que justificaran el desplazamiento al castillo, mero capricho de su alcaidesa, quizás hablemos de fobias a los cónyuges de los que suelen padecer algunos.
Hoy leo a Guillermo Fernández Rojano. Si él supiera como de verdad reza su artículo sobre que nuestros actos, pensamientos y fantasías está polarizados dramáticamente, habla de escenarios estratégicos donde existen conflictos ficticios, le quito la razón y lo pienso a la inversa, es el escenario imaginario donde algún payaso que otro representa su propia función en la realidad extendiendo el argumento de su papel al pardillo espectador que está de paso por la sala de funciones. Tras su lectura y tras una mala reflexión producto de mi locura calorífica pienso que la contratación de Guillermo Fernández Rojano por Diario Jaén es todo un lujo, al leerlo y como es habitual en mi constreñida capacidad pienso en lo que no es e imagino lugares donde existe todavía la autoridad del cura, el maestro y el guardia civil aunque adaptados los personajes a las modernizaciones institucionales que nos rodean, los personajes de carne y hueso siguen siendo los mismos aunque con distinto atrezo interpretativo, admito a otros (también existe de todo) que incluso por verdaderos méritos de horas de codos y capacidad forman parte de poderes estatales pero en su plano humano son eso, de rebosante humanidad con los que le rodean, recuerdo otra vez a Jorge Semprún como defensor de las libertades, hoy todavía conservamos extraños caracteres que se sirven de los verdaderos valores que defendía Semprún, lo más triste es que son capaces de hacer llorar a gente para alimento de su ego.
Sin política social
Desde Jaén. Si la fuerte dosis de imaginación de la Concejalía de Política Social del Ayuntamiento de Jaén gobernado por el señor Fernández de Moya es dejar fuera de las listas a la gran mayoría de los niños solicitantes de las Escuelas Municipales de verano, ¿qué nos deparará la legislatura?
Amén de sacar las listas un día antes del comienzo de su apertura, dejando a un altísimo número de familias de Jaén, donde trabajan los dos progenitores, con pocas horas para resolver una crítica situación de incertidumbre, ya que todo el mundo no tiene medios familiares y económicos para optar a otra solución de donde dejar a sus hijos en la campaña vacacional estudiantil veraniega. Para dejar fuera de las listas a tantos niños creo que no hace falta tanta imaginación, yo, totalmente lego de gestión política social municipal se lo hubiese hecho y hasta gratis. Cómo te vamos a echar de menos Carmen, contigo en la Alcaldía entraron todos y cada uno de los niños, y sin tanto autobombo de dosis imaginativas, si esta es la política social sustitutiva del tranvía que tanto ha predicado el señor Fernández de Moya, apaguemos, cerremos los ojos, callemos y dejémonos hacer.
Publicado en edición impresa de Diario Jaén Sábado 02/17/11
Amén de sacar las listas un día antes del comienzo de su apertura, dejando a un altísimo número de familias de Jaén, donde trabajan los dos progenitores, con pocas horas para resolver una crítica situación de incertidumbre, ya que todo el mundo no tiene medios familiares y económicos para optar a otra solución de donde dejar a sus hijos en la campaña vacacional estudiantil veraniega. Para dejar fuera de las listas a tantos niños creo que no hace falta tanta imaginación, yo, totalmente lego de gestión política social municipal se lo hubiese hecho y hasta gratis. Cómo te vamos a echar de menos Carmen, contigo en la Alcaldía entraron todos y cada uno de los niños, y sin tanto autobombo de dosis imaginativas, si esta es la política social sustitutiva del tranvía que tanto ha predicado el señor Fernández de Moya, apaguemos, cerremos los ojos, callemos y dejémonos hacer.
Publicado en edición impresa de Diario Jaén Sábado 02/17/11
Dos Hermanas
¿Existió antes la pasión fraternal de terceros? Quizás no, algo de testigo mudo, permanencia vigilante desde lo alto o en el otro extremo de la estancia como en la paz de los sepulcros, yo las veía a las dos por el pasillo del sanatorio, podía ser el doble la una de la obra admirándose de forma mutua en el espejo, para colmo el Sanatorio Mental de Cástulo y estos recuerdos poco o nada daban ya de sí, una ligera presión invisible me obliga a recordar volviendo a una oscuridad que nunca termina, sólo una explosión al unísono con mi musa hubiese conseguido el final de esta novela mucho antes que empezase.
Ellas están ahí silenciosas y acechantes, están pero te ignoran en lo profundo de sus actos compartidos, se deben a ellos y ellas, es la más grande, no merece lo que supuestamente se le hace aunque ignoran el preludio de esta extraña versión de la Traviata que protagonizamos en la penumbra aunque los murmullos nunca dejaron de sonar por los rincones, se sabía todo. Algún amigo aparentaba o no quería saber. La evasiva hacia mi persona como escritor se va acrecentando con el paso de los días, las risas actuales ya no son las mismas que cuando vagaba sin rumbo por el interior de los muros del sanatorio buscando mi propia sombra y perseguido por su imagen holográfica como única posibilidad de demostrarme su propio deseo.
A pesar del oscuro silencio es el relato que abre el tomo de relatos de Días de Ira – Tres narraciones en tierra de nadie, algún día ya con el alta médica en las manos me daré cuenta que Jorge Volpi quizás estuvo por aquí en una situación o régimen similar. En A pesar del oscuro silencio se narra el interior de otro sanatorio donde el autor lo compara con una versión del de La Montaña Mágica pero al revés, el sanatorio como refugio contra la maldad del exterior, Jorge Volpi describe un espejo de mi actual situación en el Sanatorio Mental de Cástulo, la maldad no estaba precisamente en el exterior, es en el interior donde se concentra todo, los dardos envenenados ya secos, las insinuaciones sin eco, el extraño amor fraternal que un día aparecería de nuevo, el conejo blanco enjaulado que no conoce la libertad, cuando más me adentro en este relato de Volpi me forjo que yo mismo lo he plagiado en este blog sin haberlo leído antes, o quizás vivencia similares, frustraciones y celotipias andantes por el mismo derrotero, fracasos y soledades de autores y protagonistas prácticamente difuminados.
Ellas están ahí silenciosas y acechantes, están pero te ignoran en lo profundo de sus actos compartidos, se deben a ellos y ellas, es la más grande, no merece lo que supuestamente se le hace aunque ignoran el preludio de esta extraña versión de la Traviata que protagonizamos en la penumbra aunque los murmullos nunca dejaron de sonar por los rincones, se sabía todo. Algún amigo aparentaba o no quería saber. La evasiva hacia mi persona como escritor se va acrecentando con el paso de los días, las risas actuales ya no son las mismas que cuando vagaba sin rumbo por el interior de los muros del sanatorio buscando mi propia sombra y perseguido por su imagen holográfica como única posibilidad de demostrarme su propio deseo.
A pesar del oscuro silencio es el relato que abre el tomo de relatos de Días de Ira – Tres narraciones en tierra de nadie, algún día ya con el alta médica en las manos me daré cuenta que Jorge Volpi quizás estuvo por aquí en una situación o régimen similar. En A pesar del oscuro silencio se narra el interior de otro sanatorio donde el autor lo compara con una versión del de La Montaña Mágica pero al revés, el sanatorio como refugio contra la maldad del exterior, Jorge Volpi describe un espejo de mi actual situación en el Sanatorio Mental de Cástulo, la maldad no estaba precisamente en el exterior, es en el interior donde se concentra todo, los dardos envenenados ya secos, las insinuaciones sin eco, el extraño amor fraternal que un día aparecería de nuevo, el conejo blanco enjaulado que no conoce la libertad, cuando más me adentro en este relato de Volpi me forjo que yo mismo lo he plagiado en este blog sin haberlo leído antes, o quizás vivencia similares, frustraciones y celotipias andantes por el mismo derrotero, fracasos y soledades de autores y protagonistas prácticamente difuminados.
Extraño comportamento
Intento analizar como si fuese un vulgar conejillo de indias si sus niveles de frustración agravados con esa fobia odiosa al sexo masculino pueden tener que ver de su etapa de alumna interna en un centro de niñas extremeño. Últimamente elucubro sobre cosas muy extrañas, debe ser la calor, o el fóbico soy yo más que el fobiado en su caso.
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